"Y tú, que afirmas saber lo que es querer sin comprender, querer recibir sin nada que aportar.
Que crees que todos los errores no van inducidos por querer hacerlo bien, que nadie es perfecto, que todo me sabe a poco si hablo de ti. Tú que juegas con fuego, que me llegas de pleno y te quedas ahí parado escuchando cómo lo lamento, sin darte cuenta de que puedes perderme, que todo lo que se queda hoy se irá mañana al amanecer. Tú que todo lo quieres y todo lo perdiste. Tú que ya no me quieres y nunca me has merecido, no sé para qué vuelves, si de lo que haces nunca te arrepientes. Tú que sólo vuelves cuando te he superado, cuando te he pisado y he hecho que me sienta orgullosa de haberte olvidado, tú, que sólo miras por tu bien y nada de esto jamás te ha importado. Y ahora dime, ¿Quién eres tú?".
miércoles, 12 de noviembre de 2014
viernes, 4 de julio de 2014
Cimientos de la nada.
Me pregunto qué harás cuando me vaya, qué haces cuando me voy o simplemente qué harías si yo no estuviera aqui.
A veces escucho las voces del pasado en mi cabeza susurrándome bajito y despacito que nada es lo que parece, que la gente no perdona y el tiempo tampoco.
Echo de menos lo que nunca llegó a ser, lo que las malas decisiones y el alcohol en exceso nos hicieron decaer...
¿Por qué la gente no se toma en serio sus citas? Carpe Diem me dijeron una vez, Hakuna Matata otra y a veces, simplemente era mejor quedarse encerrado en uno mismo.
Suelo quedarme parada frente a una ventana, observando lo que hay a través de ella, como los ojos de las personas, los espejos del alma, las mentiras escondidas tras las lentes de la cara...
Y a fin de cuentas, nunca se ve nada.
No llego a observar el fondo, solo veo superficie,siempre sonrisa pero no sus motivos, color de ojos pero nunca su brillo, metros de tela fina pero sin llegar a tocar el corazón que alberga bajo ella...
Y es que somos fachada, una montaña de mentiras, de falso interés, de palabras entrelazadas para convencer al mundo y nunca a nosotros mismos.
Vivimos para dejar huella y mientras tanto perdemos la dignidad en ella.
El daño que puede hacer un "click" cuando se trata de amor a distancia, y el daño que puede hacer un "Adiós" cuando de amistad se trata.
Somos simples, vacíos y aún así, nos creemos más brillantes que cualquier estrella.
Sus zapatos, sus etiquetas marcadas por un estatus social, y el corazón lleno de telarañas.
Amar y dejarse amar siempre es bonito, pero por alguien que realmente aprecie tus virtudes y acepte tus defectos, no por alguien que simplemente por los centímetros de tu pelo, se crea con derecho a juzgar lo que eres o dejas de ser.
Si la vida son dos días, no voy a perder ni un segundo más en echar de menos y voy a invertir el tiempo, en echarme a mi de más.
A veces escucho las voces del pasado en mi cabeza susurrándome bajito y despacito que nada es lo que parece, que la gente no perdona y el tiempo tampoco.
Echo de menos lo que nunca llegó a ser, lo que las malas decisiones y el alcohol en exceso nos hicieron decaer...
¿Por qué la gente no se toma en serio sus citas? Carpe Diem me dijeron una vez, Hakuna Matata otra y a veces, simplemente era mejor quedarse encerrado en uno mismo.
Suelo quedarme parada frente a una ventana, observando lo que hay a través de ella, como los ojos de las personas, los espejos del alma, las mentiras escondidas tras las lentes de la cara...
Y a fin de cuentas, nunca se ve nada.
No llego a observar el fondo, solo veo superficie,siempre sonrisa pero no sus motivos, color de ojos pero nunca su brillo, metros de tela fina pero sin llegar a tocar el corazón que alberga bajo ella...
Y es que somos fachada, una montaña de mentiras, de falso interés, de palabras entrelazadas para convencer al mundo y nunca a nosotros mismos.
Vivimos para dejar huella y mientras tanto perdemos la dignidad en ella.
El daño que puede hacer un "click" cuando se trata de amor a distancia, y el daño que puede hacer un "Adiós" cuando de amistad se trata.
Somos simples, vacíos y aún así, nos creemos más brillantes que cualquier estrella.
Sus zapatos, sus etiquetas marcadas por un estatus social, y el corazón lleno de telarañas.
Amar y dejarse amar siempre es bonito, pero por alguien que realmente aprecie tus virtudes y acepte tus defectos, no por alguien que simplemente por los centímetros de tu pelo, se crea con derecho a juzgar lo que eres o dejas de ser.
Si la vida son dos días, no voy a perder ni un segundo más en echar de menos y voy a invertir el tiempo, en echarme a mi de más.
jueves, 12 de junio de 2014
Y cuando todas las luces de mi vida se apagan, las manillas del reloj se detienen en silencio para dejarme dormir y mis ojos se cierran, sólo me queda algo por hacer, un pacto que completar, una batalla que ganar... Esa batalla que tus labios y los míos no pueden lidiar.
Pasan los minutos acariciando las sábanas, mordiéndome las uñas, cruzando los dedos para volver a verte en mis sueños tan sólo una vez más, con esa intensidad que sólo tus caricias me enseñan a apreciar, con esas ganas que nos pueden de forma agobiante y con esas sonrisas entrelazadas a través de las letras que aún están por escribir.
Deslizo mis dedos unos con otros como imanes imaginando tus manos tomándome de nuevo entre la oscuridad de la noche, como en ocasiones habíamos hecho, como las ocasiones que nos quedarían por hacer...
El románticismo no es lo mío, quizá en su momento lo fue, pero no en vano he aprendido que de un momento oportuno se pueden descubrir muchos sentimientos nuevos, he descubierto lo que es la lealtad, la confianza y la igualdad a tu lado, y espero que aún nos queden muchas historias que contar, muchos errores que arreglar y muchas vivencias que aprovechar.
Júntate a mi, pero no demasiado.
Bésame mucho, intenso y amargo y nunca olvides ser sincero cuando hablas de mis ojos al chocar con los tuyos.
Podría olvidarme de todo lo ocurrido, dejar correr el agua que mana de mis ojos y simplemente dejarme llevar por el presente, pero nada sería igual si olvidase lo que realmente soy y lo que me ha hecho así...
Acéptame y yo te aceptaré lo que el destino dictamine.
Amor de calidad con garantía de un beso a buen precio.
Pasan los minutos acariciando las sábanas, mordiéndome las uñas, cruzando los dedos para volver a verte en mis sueños tan sólo una vez más, con esa intensidad que sólo tus caricias me enseñan a apreciar, con esas ganas que nos pueden de forma agobiante y con esas sonrisas entrelazadas a través de las letras que aún están por escribir.
Deslizo mis dedos unos con otros como imanes imaginando tus manos tomándome de nuevo entre la oscuridad de la noche, como en ocasiones habíamos hecho, como las ocasiones que nos quedarían por hacer...
El románticismo no es lo mío, quizá en su momento lo fue, pero no en vano he aprendido que de un momento oportuno se pueden descubrir muchos sentimientos nuevos, he descubierto lo que es la lealtad, la confianza y la igualdad a tu lado, y espero que aún nos queden muchas historias que contar, muchos errores que arreglar y muchas vivencias que aprovechar.
Júntate a mi, pero no demasiado.
Bésame mucho, intenso y amargo y nunca olvides ser sincero cuando hablas de mis ojos al chocar con los tuyos.
Podría olvidarme de todo lo ocurrido, dejar correr el agua que mana de mis ojos y simplemente dejarme llevar por el presente, pero nada sería igual si olvidase lo que realmente soy y lo que me ha hecho así...
Acéptame y yo te aceptaré lo que el destino dictamine.
Amor de calidad con garantía de un beso a buen precio.
lunes, 31 de marzo de 2014
Crecer es saber decir, sí.
Que se me apaga el sol si me miras, se levanta el aire si me sueltas, se atisba el frío del anochecer si no me aguardas.
Se esconden tus ojos del color de la primavera si no me añoras, se me entorpecen los pensamientos si no se alteran tus sentimientos al acariciarme.
Que dios me ampare si me vuelvo loca de tanto quererte, adorarte, de tanto anhelarte todas las mañanas al cantar los pajarillos por la ventana...
Que dios me perdone si te he hecho daño por amar tanto y no tener el valor suficiente de haber podido con ello al tenerte tan cerca...
Qué difícil es amar y no ser correspondido pero más difícil es amar tanto que hasta corta como un cristal.
Enamorarse es un veneno y tu piel es la manzana, qué no daría yo a veces por sentir bien de cerca a todas horas tu espalda, si es que no hay instante en mi mente que no se vea ocupado por la sinceridad de tu sonrisa, no lo hay más bonito que tú...
Eres mi inspiración, toda una delicia.
Se esconden tus ojos del color de la primavera si no me añoras, se me entorpecen los pensamientos si no se alteran tus sentimientos al acariciarme.
Que dios me ampare si me vuelvo loca de tanto quererte, adorarte, de tanto anhelarte todas las mañanas al cantar los pajarillos por la ventana...
Que dios me perdone si te he hecho daño por amar tanto y no tener el valor suficiente de haber podido con ello al tenerte tan cerca...
Qué difícil es amar y no ser correspondido pero más difícil es amar tanto que hasta corta como un cristal.
Enamorarse es un veneno y tu piel es la manzana, qué no daría yo a veces por sentir bien de cerca a todas horas tu espalda, si es que no hay instante en mi mente que no se vea ocupado por la sinceridad de tu sonrisa, no lo hay más bonito que tú...
Eres mi inspiración, toda una delicia.
lunes, 3 de febrero de 2014
Hija de mi luna.
Y parecía bajada de la luna cuando la conocí.
Tan dulce, serena, alegre, emocionada...
Cuando la vas conociendo resulta que no es nada de lo que te esperabas.
La conocí una mañana de noviembre de algún mes, de algún año en ninguna parte. En aquella época solía tomar un café de media tarde en un bar de aquella esquina junto a la estatua, pero ese día, precisamente ese día, me escapé de casa con ansiedad de dulce y cafeína...
Allí estaba, con su melena castaña y su sonriente entusiasmo de cada día, y eso que aún no la conocía.
No soy de entablar conversación con desconocidos pero en ese momento sentí que debía hacerlo, que era lo correcto y que quizás mañana no estaría ahí para mi.
Me dispuse a presentarme, "¿Quién será esta dichosa extraña que me interrumpe en mi tentempié?" Pensaría ella, o quizá era lo que yo más temía creer.
Sonrojada me siguió la conversación y se notaba en el aire el feeling entre las dos, dulce y jugosa conversación, buena comida y mejor compañía acompañaron mi día, de esos que no te quieres perder por nada del mundo, de esos que por más que quieras nunca llegarás a poder olvidar, el conocer a una persona que te hace crecer y te aporta valores y buenos momentos, pero por desgracia, no todas las amigas son de corazón, a veces, sin más dilación, te juzgan, te fallan, te traicionan y te abandonan, en este caso, mi caso, no me ha abandonado una buena amiga, me ha abandonado la razón al querer proteger a una persona a la que yo creía apreciar con furor y simplemente, me ha derrotado las ganas de volver a creer en las segundas oportunidades.
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