Que se me apaga el sol si me miras, se levanta el aire si me sueltas, se atisba el frío del anochecer si no me aguardas.
Se esconden tus ojos del color de la primavera si no me añoras, se me entorpecen los pensamientos si no se alteran tus sentimientos al acariciarme.
Que dios me ampare si me vuelvo loca de tanto quererte, adorarte, de tanto anhelarte todas las mañanas al cantar los pajarillos por la ventana...
Que dios me perdone si te he hecho daño por amar tanto y no tener el valor suficiente de haber podido con ello al tenerte tan cerca...
Qué difícil es amar y no ser correspondido pero más difícil es amar tanto que hasta corta como un cristal.
Enamorarse es un veneno y tu piel es la manzana, qué no daría yo a veces por sentir bien de cerca a todas horas tu espalda, si es que no hay instante en mi mente que no se vea ocupado por la sinceridad de tu sonrisa, no lo hay más bonito que tú...
Eres mi inspiración, toda una delicia.
