Temer la obligación de vivir solo frente al tormento que supone la existencia humana; Temer a la oscuridad de la noche en la cama, a los amaneceres encapotados, a la opinión de la gente, a las circunstancias adversas...
Temer a las propias decisiones, a cometer errores, a traspasar barreras, a remeter contra los demás, a cambiar, a moldearse y sin embargo, siempre quedará la duda de "Y qué habría sido si yo te..."
Exacto, nunca lo sabrás.
Cuando crees que una persona es perfecta, se nota que no has vivido lo suficiente como para conocer a fondo al resto del mundo.
Todos tenemos nuestros por qués en mente, yo te tengo a ti y a tus defectos.
Tus defectos sobrepasan mis límites y le pueden a mi paciencia, ¿Sabes por qué? Porque todo lo que yo deseaba es aquello que me quita las ganas de vivir.
Soy joven para poder con toda esta inexactitud, ahora es cuando necesito respuestas y lo único que obtengo son indirectas.
Es horrible basar una existencia en la opinión de alguien que posiblemente te importe, pero no vivirá por ti.
Para ser claro no hace falta ser tajante, se puede ir con tacto, liberando las dudas y haciendo paso a ese corazón oxidado del que tanto vacilas...
Vacilar de algo que no cumples, ignorar algo que ha sido una excepción para ti.
A veces no sé si te importo, si soy un fetiche, un simple juego, una liberación mental...
No sé lo que se siente al ser apreciada por ti, tú que ni tu mismo te entiendes.
Sólo somos cenizas en un espacio temporal, cuando veas que nada es para siempre, verás la luz del día con otros ojos...
Qué no daría yo por hacerte feliz sin tener que alejarte de mi...
Lo importante no es el que camino que escoges, sino a dónde te lleva.

