martes, 7 de febrero de 2012

Soy de esas reliquias que la abuela guardaba en un cajón, soy aquella musa que robó tu corazón, soy la brisa marina perdida por algún tifón, soy la vida y la muerte con consistencia, soy bravura y soy nobleza hechas en pintura, soy creatividad, solemnidad, también quizá redención, algún fracaso pasajero, alguna virtud escondida, algún machete guardado para una "ocasión especial" a la cual, ningún día querrás llegar.
En algún portal, alguna noche, alguna novedad, alguna tragedia, alguna locura, no poder soportar esta enfermedad, dejar llevarse por la locura y pecar contra la naturaleza serena de algún ser de tu misma piel.



Realmente nos dejamos llevar, fueron causas, pero también fueron actos sin razón alguna, perdidos de la mano de dios, causaron furor, días grandes y fiestas multitudinarias, pero fue sólo eso, la belleza de las pequeñas cosas se perdió con la avaricia de algún Don.






¿Por dónde íbamos? Ah sí, capítulo quince, desdichadas mujeres del norte de algún país centroeuropeo.
Prosigo con mi célebre historia sobre los románticos Españoles que llevaron a su cama a un par de señoritas de la misma raza, todas con ilusiones, puras y blancas como la nieve, se dejaron corromper por el mismísimo, se dejaron llevar al lado oscuro, sus cuerpecitos en paz pasaron a ser, "no vírgenes".
Pasaron siglos hasta que este cruel hecho se tomó como un delito, y aún así, muchas de ellas siguen dejando que estos infames seres hagan de las suyas.

Nos hemos acomodado en esta tierra, supongo que nos quedaremos, para siempre.






¿Oyes esas voces?¿Consigues percibirlas? están ahí.
No es ni tu nombre, ni el mío, buscan algo especial, una continuación de alguna historia sin terminar, se dice que el título es lo último que se escribe en una historia, necesitas fuerza, coraje, inspiración, a veces no tienes de dónde sacarla, de dónde comprender la vida desde otro estilo más complicado.
Me pregunto cuantas noches habrás pasado en vela por una mujer, cuanto has sufrido o al menos, disgustado, te aseguro que todo lo vivido, solo sirvió para hacerte más fuerte frente a la siguiente situación a la que te condene esta vida, pero sufrir como en esta ocasión es tontería.


Descubrí que todo lo que te importa, te va a pesar y a costar, que todo lo que te protege te traicionará, todo lo que has luchado, en vano será.
Sólo convives contigo mismo y sólo tú te sabrás comprender, déjate guiar por personas de tu misma raza y descubrirás que la agonía no es eterna, que los sollozos se terminaron por hoy, alguien que diga basta cuando no puedas soportarlo más, a veces es necesario tirar la toalla pero en muchas otras, demostrar inmortalidad no es cosa de dioses.

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