domingo, 16 de septiembre de 2012

- Estoy aquí de nuevo, ¿Es lo que querías, no?
- Tan sólo quería arreglar todo esto.
- ¿No te ha sido suficiente?
- No, Anne, esta canción me la he escuchado mil veces durante estos años...
- ¿Después del alboroto que causamos la última vez me crees con paciencia como para escuchar tus estupideces?¿Qué clase de ingrata te piensas que soy?
- Tan solo ha sido un error.
- ¿Un error?¿Un error?¿Destrozar una familia por culpa de tu egoísmo te parece un simple 'Error'?
- La vida son circunstancias, Anne, has de aceptar que no todo viene en gusto.
- El gusto es tuyo.
- El gusto es mío.



A veces quisiera ser bruma, otras muchas quisiera ser aire, quiero vivir en lo más alto para dejarme caer como si de mi vida dependiese ese simple precipicio.
Quiero dejarme guiar por la ausencia de aquellos que en su día lo dieron todo por hacerme quien soy hoy, no quiero desesperarme, quiero luchar, vibrar, que sea mi júbilo lo único que irradie, quiero ser persona antes que animal, quiero estar viva, quiero nacer de mis lamentos y no dejarme castigar jamás por causas que poca solución albergan.















Esconderme tras unos muros de piedra no me hará menos vulnerable, tampoco enfrentarme al dolor me hará más fuerte.
La tragedia se cuenta en procesos, en mentiras, en dramas, en intereses políticos y personales, somos un mundo incivilizado de alienígenas mutantes y oxidados que no procuramos el bien de los que en su día nos lo procuraron a nosotros sin beneficio alguno, pero así de simple y egoísta es el mundo, de aprovechado, de maleducado, así hemos creado este universo de costes y préstamos, así acabaremos con lo que un día llamamos nuestro.









Llegamos a lo que yo suelo llamar 'Romanticidio'.
Esa serie de sensaciones que recorren tu cuerpo cuando te mira, cuando te sonríe, cuando no puede alejar sus ojos de tu mirada por un instante, cuando se ríe de ti y tú te sonrojas, cuando te toca sin querer y no tan sin querer. Esa serie de cosquillitas que finges no sentir cuando te abraza, que susurras al oído de tu amiga cuando se va, que besas tus propios labios para saborear de ellos hasta la más mínima gota de saliva derramada de los suyos, porque toda parte de su alma es un diamante para ti.















Si quieres saber algo de mi, has de empezar por mi pasado.
Entramos en verano de mil novecientos noventa y cinco, en un hospital, en una ciudad, en una situación comprometida, ahí estoy, en una incubadora esperando a ser rescatada de las malvadas manos de la matrona.
Surgen desconciertos por parte de mis padres a la hora de ponerme un nombre.
Cynthia, Claudia... Mi madre no lo tenía muy claro.
Mi padre surcó el norte en busca de mi persona para poder escoger junto a la mujer de su vida el nombre de la criatura a la que él dio forma.
Pasados los días no daban resultados de mejoría sobre mi, por lo tanto me pasé un mes en el hospital atendida por los 'mejores' médicos, pero sólo uno me salvó la vida, es gracias a él por el que estás leyendo esto, aunque no creo que te importe en grandeza, pero yo te expongo mis pensamientos.
Hace años descubrí un grupo Finlandés llamado 'The Rasmus' compuesto por cuatro chicos: Lauri, Pauli, Aki y Eero, según mi madre unidos forman 'Lauri y Pauli estuvieron aki con Eero' todo muy anecdótico, ¿No crees?
Temí el rechazo de mi madre y sentía vergüenza por aquello que yo más amaba en este mundo, la música.
Crecí entre el rechazo de la mujer y las órdenes de un país enfermo, no tuve tiempo a plantearme las cosas y a penas tuve opciones a escoger lo que quería que fuese de mi.
Siempre me fascinó la arqueología, el mundo del antiguo Egipcio y de África del norte me inspiró en varias ocasiones para escribir pequeñas historias para el colegio, siempre han dicho de mi que sé expresar lo que siento y lo que quiero que el mundo sienta por mi.
Llegado el día en el que cumplí doce años, recién salida de la depresión por el fallecimiento de mi abuela, surgió el imprevisto más grave de mi vida, tú y yo sabemos cual es, no me apetece recordarlo, no quiero ni tocarlo.
Sufrí la traición de mis seres más queridos, fuera los amigos, fuera la familia, tan sólo quedamos tres vivos en mi corazón, el interés mueve fronteras y las personas como yo se piensan las cosas dos veces, creí que todos teníamos esa parte de nosotros mimos viva en nuestro interior, el tiempo me demostró que no es así y que muchas personas deciden antes de plantearse nada.
¿Sabes qué es lo que más me apasiona y lo que mejor me ha enseñado esta caprichosa y diminuta existencia?
A valorar a las personas tal y como son, porque puedes hacer de dos gotas de lluvia una nube y de una laguna un océano azul.
Morir es relativo, vivir es actitud, independizarse del mundo es imposible y causar daños es perjudicial para nosotros mismos.




Ahora que conoces resumidamente la historia de mi vida, quiero plantearte algo, algo que realmente no puedas rechazar, porque llegados al caso no tienes nada que perder, pero aunque ganes y juegues, aprenderás mucho de tus victorias, porque de las batallas se aprende, pero de la ambición por conseguir el siguiente trofeo se salvan muchas vidas.




                    Apostemos una o dos vidas a que llevamos todos estos años perdiendo el tiempo.





Y por último, la propuesta irrechazable.
Bésame, dame un beso, te cambio uno de tus besos de microsegundos por mi vida, te lo prometo.








viernes, 7 de septiembre de 2012

Dudas, pequeñas frases repletas de ingenio y promesas rotas a lo largo del tiempo.
Promesas, hechos que se dan por realizados antes de si quiera haberlo planeado.
Celos, sentimientos que fluyen por tu cuerpo cuando sientes que puedes perder algo que realmente te importa.
Circunstancias límite, situaciones en las que preferirías no haber nacido jamás.

Siempre se empieza soñando con lo que uno más desea, con falsas esperanzas, con obstáculos demasiado precipitados como para llevarlo a cabo, sueñas lo que tu corazón vive dentro de ti, piensas lo que deberías haber hecho, sientes lo que no deberías y amas demasiado como para merecer esto.






Amar es el proceso que te lleva a la locura, a la tragedia, a la desesperación, a la liberación del alma en plenitud, es esa sensación que corroe tu mente y destapa tus verdaderas intenciones.
El ser más mortífero puede amar, el más bondadoso puede asesinar, ¿Por qué somos todos diferentes si vivimos el mismo principio y nos tocará el mismo fin?



















Y una vez tocado el cielo, yo me pregunto qué se siente.
























¿Besarte? Quizás lo haría, no se me quita tan fácil el gusanillo de ti.
No lo sabes, pero quiero besarte, tocarte, acariciarte, no soltarte por ahora, que me des la mano y sienta paz y estima en mi interior, te echo de menos y nunca me has visto, más yo en sueños te dibujo como la más brillante de las esferas, eres un insólito cosmos, ese pánico que envenenaría la sangre a cualquier mortal en estado ebrio.
Prométeme que antes de irte cerrarás la puerta de mi corazón, que si te vas será con un motivo justo y no por haberme juzgado antes de tiempo, porque nada es para siempre y tú aquí me quieres dejar con lo puesto, y si te soy sincera ya no me importa, porque habré probado tu sangre de perdedor.






Si sabes de lo que hablo, comprenderás que mi vida ha sido eso, circunstancias incómodas, ahora estás aquí, cuidándome, mimándome desde dónde quiera que estés, no importa la hora, no importa el proceso, importas tú, tus ojitos, tu sonrisa y tu risa estúpida que aún no conozco, pero sé que la esbozarás el abrazarme, como todos los humanos hacemos cuando nos enamoramos de la persona equivocada, y yo así he hecho, ir tirando miguitas de pan por tu camino hasta que me encuentres, ojalá algún día podamos estrechar lazos de una maldita vez y dejarnos de coqueteos absurdos, porque la vida son fases, un día algo te asombra y al día siguiente quieres dejarlo atrás, no me dejes caer, que yo seré tu respaldo.











Por si se me había olvidado concretar algo... Ah sí, te quiero.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Parece que fue ayer cuando empecé a respirar, cuando al cumplir años fui creciendo entre los matices, entre las infinidades de la tierra, fui volviéndome loca por ti, por él, por aquel...
Causé molestias allí dónde fui y no supe ver lo que era estar enamorada hasta que vi la luna con mis propios ojos, contemplé paisajes que seguramente nadie de la zona se hubiera percatado jamás, pero allí estaban, allí estaba yo.
He bailado con la muerte y sus caderas de mujer, he sonreído al mar en plena tormenta y ha colmado de esperanza mi vida un ángel para traerte en un barco a la deriva hasta mi.





Nunca sabrás cuántas noches me he quedado sin verte dormir, cuántas veces he soñado que entrabas por esta misma puerta, cuánto sufrimiento por ese último beso tuyo al caer la noche, quizás es arriesgado, algo pronto, absurdo, pero eres mi única esperanza, si de ilusiones vive el tonto de los cojones es que soy una negada total para vivir.








A veces es absurdo dejarse llevar por la pasión cuando lo realmente vivo en nuestros corazones es la esperanza de sacar de ese pequeño instante una ilusión, como la vida, que eterna es.

No me dejes caer en las garras de un dragón, ni me dejes ser la víctima de una bruja malvada, más yo te prometo cuidarte y respetarte hasta que cada partícula de tu ser deje de ocupar espacio en el tiempo.
El tiempo es un bonito regalo, un amigo mal apreciado, es parte de ti, parte de mi, nos va bien, nos va mal, nos dejamos guiar por él, que él decida, es el camino más sencillo.






De pronto me miras, te miro y suspiras, yo cierro los ojos, tu apartas la vista, apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar.





No siempre escogerás el camino correcto, ni tus padres estarán ahí para cruzarte en cada tramo de vía de tren, pero de lo que sí estoy segura es que serás grande y algún día alguien te reconocerá como tal, al menos yo.









Si vas a olvidarme, que sea por algo que haya hecho mal y no por todas aquellas cosas que te daba miedo probar.