Dudas, pequeñas frases repletas de ingenio y promesas rotas a lo largo del tiempo.
Promesas, hechos que se dan por realizados antes de si quiera haberlo planeado.
Celos, sentimientos que fluyen por tu cuerpo cuando sientes que puedes perder algo que realmente te importa.
Circunstancias límite, situaciones en las que preferirías no haber nacido jamás.
Siempre se empieza soñando con lo que uno más desea, con falsas esperanzas, con obstáculos demasiado precipitados como para llevarlo a cabo, sueñas lo que tu corazón vive dentro de ti, piensas lo que deberías haber hecho, sientes lo que no deberías y amas demasiado como para merecer esto.
Amar es el proceso que te lleva a la locura, a la tragedia, a la desesperación, a la liberación del alma en plenitud, es esa sensación que corroe tu mente y destapa tus verdaderas intenciones.
El ser más mortífero puede amar, el más bondadoso puede asesinar, ¿Por qué somos todos diferentes si vivimos el mismo principio y nos tocará el mismo fin?
Y una vez tocado el cielo, yo me pregunto qué se siente.
¿Besarte? Quizás lo haría, no se me quita tan fácil el gusanillo de ti.
No lo sabes, pero quiero besarte, tocarte, acariciarte, no soltarte por ahora, que me des la mano y sienta paz y estima en mi interior, te echo de menos y nunca me has visto, más yo en sueños te dibujo como la más brillante de las esferas, eres un insólito cosmos, ese pánico que envenenaría la sangre a cualquier mortal en estado ebrio.
Prométeme que antes de irte cerrarás la puerta de mi corazón, que si te vas será con un motivo justo y no por haberme juzgado antes de tiempo, porque nada es para siempre y tú aquí me quieres dejar con lo puesto, y si te soy sincera ya no me importa, porque habré probado tu sangre de perdedor.
Si sabes de lo que hablo, comprenderás que mi vida ha sido eso, circunstancias incómodas, ahora estás aquí, cuidándome, mimándome desde dónde quiera que estés, no importa la hora, no importa el proceso, importas tú, tus ojitos, tu sonrisa y tu risa estúpida que aún no conozco, pero sé que la esbozarás el abrazarme, como todos los humanos hacemos cuando nos enamoramos de la persona equivocada, y yo así he hecho, ir tirando miguitas de pan por tu camino hasta que me encuentres, ojalá algún día podamos estrechar lazos de una maldita vez y dejarnos de coqueteos absurdos, porque la vida son fases, un día algo te asombra y al día siguiente quieres dejarlo atrás, no me dejes caer, que yo seré tu respaldo.
Por si se me había olvidado concretar algo... Ah sí, te quiero.





No hay comentarios:
Publicar un comentario