martes, 29 de enero de 2013

Cada situación en la vida de una mujer es un contratiempo.
Cada hombre que besa tus labios te sentencia a no hacerlo una vez mas para no sentir el mismo dolor que antaño sufriste.
Cada solución por parte de tus seres queridos va referida más al interés que la anterior.
Te ves sola, indefensa, aterrada, crees que tus miedos y sentimientos evitarán que puedas volver a relacionarte de nuevo.
Tener miedo es normal, fingir ser fuerte es ser un cobarde.
Aferrarse al pasado es insensato pero comprensible, pensar demasiado en el futuro es inestable y fortuito.
 Manejar una determinada circunstancia es del todo imposible, no somos dueños de nuestros porqués ni de nuestras respuestas, actuamos para después recapacitar, somos impulsivos y necios.
No nos importa nada, lo hacemos y después nos replanteamos volver a intentarlo, pero, ¿Sabes una cosa? No todos somos igual de inútiles como la gran mayoría.
Algunos tenemos recursos a los que aferrarnos, como el "apoyo familiar" o el propio, porque es un hecho, nadie valorará mejor tus propuestas que tu conciencia.
Por casualidades de la vida, hay personas que quieren subirle un nivel a los dioses o a aquello que gobierne sobre nosotros.
Seres humanos que no se merecen ni siquiera ser catalogados de esa forma, no son merecedores de convivir en un mundo lleno de gente honesta.
Todos nos creemos todopoderosos cuando algo nos resulta fácil o accesible y vemos que el resto se mata por soñar con tocarlo o poseerlo.
EGOÍSTA, sucia palabra derivada de un montón de prepotencia, de una sociedad materialista.
¿Por qué conformarme con una sola mujer teniendo a doscientas a mis pies? Pues porque todas tenemos las mismas dotes, por algo el cuerpo humano fue diseñado por alguien muy especial, con mucha imaginación y que pretendía darnos un enfoque parecido, pero no igual.
Cada persona es un mundo y cada mentalidad es el reflejo de éste.
Nos cargamos de energía negativa porque las cosas a veces no salen como las habíamos planeado y no nos planteamos la falta de consideración que tenemos con otros.
Somos aquellos que negamos para después exijir.
Sobrevaloramos cosas que no están a nuestro alcance.
Somos idiotas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario