lunes, 1 de octubre de 2012

Nada es lo suficientemente importante como para dejarlo escapar, cada momento es único, cada instante irreemplazable, cada susurro es una señal, cada beso una sensación, cada mirada es un recuerdo, cada caricia es un sentido diferente de la vida y cada paso que das es una nueva promesa que cumplir.


Y al paso que vamos, este pequeño mundo encierra consigo mi esencia, mis ganas de rendirme y de seguir, este extraño mundo que no me deja en paz un instante, todo eso que puedo ver a través de él y soy la única superviviente que lo ha visto.
En ocasiones me siento una extraterrestre, todo aquello que nadie desearía jamás conocer, un ser de ultratumba o una majestuosa sombra en una casa abandonada, nunca me he sentido persona, jamás me he sentido diferente, no obstante nunca me he comportado como tal, mis aspiraciones siempre han crecido entre los deseos de la gente.





It is always the same symphony for love, for destruction, for the massive pain to the distance, to the courage, I love you more than life, but not more than me.

Y así las mareas se llevaron las teorías de cómo nos conocimos, de cómo fuimos decayendo, de cómo enamorarse no fue problema y de cómo la distancia no era una excusa, tan sólo era lo que necesitábamos.






¿Conoces la facilidad cuan las palabras cortan?
Yo tampoco, maldito, necesito saber de ti, tus palabras ya no sirven para aliviar mi pesar, ¡Necesito acciones! Pero sin voluntad poco se consigue de este mundo.
En el fondo somos todos iguales, de insensatos, de ineptos, de cobardes, de lucidos con pocas luces, es así de simple, no valemos más que para obedecer.




















Y que sea la última vez que desapareces de mi vida tanto tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario