No te acerques tanto, que me pisas.
No me mires así, que me enamoras.
No me hagas ruborizarme, que luego no sé cómo mirarte sin hacerlo.
No me halagues de esa forma, que me sacas de mi órbita.
No me insistas, que caigo.
No disimules, te tengo.
No hables en voz baja, que te susurro.
No me toques con esa mirada, que me pierdo.
No me obligues a decirte que te quiero cuando no es así lo que por tu mente pasa. No me digas que lo nuestro nunca sería posible porque sabes que yo nunca pierdo. No me mandes morir después que tú, porque en vida yo por ti muero. No apagues esa luz que ilumina nuestra vida, porque sólo hay una y quiero pasarla contigo.
Aún escucho tu voz hablar muy suave, en mi oído. Palpitante era tu corazón, fulminante tu sonrisa, dabas vida a aquel lugar tan oscuro. Sacabas de mi esa parte que todo el mundo desconoce, y en sí tú tampoco me conoces.
Cada vez que te dejo partir, vivo pendiente de tu regreso. Hablo en futuro y aún no ha sucedido nada.
Quiero tomar tu mano y no separarme de ti, ¿No lo ves? No puedo.
La vida pasa lenta y dolorosa, cambios me estremecen y quiero sentir sin sufrir cada instante como si fuera el último.
Espero más de ti de lo que podría esperar, necesito demostrarme a mi misma que puedo confiar y que eres parte de mi de verdad, anhelo tus besos, tus abrazos, anhelo hacerte feliz, hacerte ver que el mundo es diferente para el resto de la gente, que conmigo todo es verde y la contaminación es un caso aparte.
No sabes cuánto voy a sufrir estos meses, seguramente no me creas, pienses que es un episodio más en mi trágica vida amorosa, pero no es así, no sé cómo, no me lo preguntes, no te sabré responder, tan sólo sé que estás conmigo aquí en este instante, te siento, eres una belleza indescriptible, o quizás soy yo que tengo los ojos nublados, no lo sé, tampoco me importa demasiado, simplemente quiero verte sonreír todos los malditos días de mi vida cuando me levante con una de tus camisetas a hacer el desayuno y poder desayunar ambos en el jardín, lo necesito.
No sabes cuántas noches he imaginado que me vienes a buscar a la pradera más verde jamás imaginada, cuántas veces nos hemos muerto del asco de tanto besarnos, es irónico estar tan enamorada sin estarlo, eres esa sensación que me faltaba en el corazón, o será el pánico de verte caer y que no seas capaz a levantarte.
A dios le pido que nada malo te pase mientras yo pueda impedirlo o pueda pasarlo por ti, te prometo que cuidaré de ti hasta que no pueda, te prometo que estaré aquí para ti hasta que duela, porque sin tu risa la vida no tendría sentido y la felicidad la cual reside en mi desde hace tiempo se desvanecería...
No hay comentarios:
Publicar un comentario