"No voy a perder la cordura por un hombre que no me quiere, no voy a serle infiel a mi alma por una causa sin justificación, soy yo la que escoge qué camino perseguir, las injusticias no me afectan porque mi fe en lo desconocido es superior a mis fuerzas, vivo constantemente con el peligro de obrar mal y así me va".
Queridos reyes magos, quisiera no perder la compostura de mujer que albergo, ni tampoco dejar de tener esa inocencia que da forma a mi personalidad.
Quiero mantener viva la esperanza en los peores momentos, conservar a todos aquellos que sean merecedores de ello.
Quiero un año nuevo lleno de prosperidad, ver crecer los árboles de entre las llamas, ver los campos en flor, los enamorados en primavera, los cánticos de las aves al amanecer...
No pido tanto, me gusta la constancia.
Mi mundo es perfecto, soy yo la que quizá no lo sea tanto.
Echo de menos tantas cosas de mi pasado, personas que se han ido y seguramente no vuelvan jamás, otras por las que su destino está escrito en el cielo estrellado.
No somos los dueños de nuestras vidas, sí los escritores, las situaciones van formando nuestros anhelos, uno no escoge dónde nacer ni de quién ser hijo, tan solo asume su culpabilidad en el ciclo de la vida y carga con el peso del tiempo.
No era yo aquella que te despertaba por las mañanas para dedicártelos.
No era yo la que componía melodías en su cabeza para dedicarte su amor en forma y vida, tampoco era la que soñaba estar a tu lado bajo todas las eternidades de esta era, ni la que preparaba cualquier situación como "la adecuada para ti".
Tan solo me limito a verte crecer cada día un poco más, palmo a palmo.
Esa sonrisa recorriendo tu rostro, dejándose llevar por las comisuras hacia los lados y deslizándose entre las mejillas...
Es curioso que detrás de cada comienzo haya un desenlace trágico.
Todo lo bueno tiene un precio impagable y todos los corazones malheridos en la batalla se merecen el mismo trofeo que un ganador a los pies del rey.
Has obrado con buena fe a los largos años de tu vida y has sucumbido al mal como cualquier humano, no te arrepientas, no te rindas, continúa, no será la primera ni la última batalla que libres, quizás aquí no, no en este día en el que el sol aún pervive en nuestros ojos, pero quizás mañana sea tu momento, y has de afrontarlo con la firmeza que tantos y tantos sufrimientos te han tenido que aportar.
La libertad es un sueño inalcanzable por la que unos pobres ilusos llamados humanos sueñan, cuando la verdadera esencia de la existencia está dentro de las preguntas y las respuestas que ésta nos plantea.
"Noche eterna este es el momento
Cambias, sientes, sabes que no miento"
Nunca he sido nada en concreto, tampoco me he considerado especial, aceptarse es el primer paso, ¡El segundo por excelencia debería ser arriesgar!
Ahora que "perteneces" a mi vida, al menos a lo que hoy respecta, me gustaría decirte que no quiero perderte, que quiero saber a qué hueles y en qué zona de tu cuerpo hacerte cosquillas para que me llames imbécil y me hagas de rabiar, los pequeños detalles me vuelven loca a rabiar. No me malinterpretes, sólo estoy improvisando.



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