Y aquí estoy aún preguntándome por qué he dejado que te vayas.
Eres el vivo ejemplo del "No sabes bien lo que tienes hasta que lo pierdes", y aunque nunca te he tenido, tengo la sensación de que te has llevado parte de mi contigo...
No me malinterpretes, no son cosas que se dicen porque sí, son cosas que se sienten en un momento determinado con la persona conveniente, con una persona que te aporta lo que tú no puedes fabricar por ti misma, una conexión de la hostia, un fondo de amistad con algo de picardía, con esa picardía que nos vuelve locos a los humanos y que hace que nuestras experiencias sean inolvidables.
Cuando leas esto, habrá pasado ya tiempo y te echaré tanto de menos que estas finas líneas se quedarán cortas para describirlo, y es que quería que supieras que desde el primer día, ya me acordé de ti en todo momento.
No creo en el amor ni creo en las personas que se lo profesan, pero creo en las personas con buena fe y un corazón enorme desde que tuve el placer de conocerte del modo equivocado, pero en el momento perfecto.
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