Entiendo que no sepas lo que significa para mi escuchar tu voz cada día, es algo que me ayuda a sentirme bien conmigo misma, algo que realmente me cuesta sentir, debido a que la gente es lo siguiente a cruel.
Desde pequeña he sido tonta, cada vez que alguien me pedía un favor, ahí estaba yo, sabiendo que ellos no iban a estar ahí cuando yo les necesitase.
Siento, ser ahora una de esas preocupaciones que tanto te incomodan, no soporto tener que contarte mis problemas, no quiero que te comas la cabeza tu también, no podría soportarlo.
Lo siento, siento mucho vivir tan lejos, no poder verme, ser así, si tuviera el autoestima un poco más alto, quizá si que podría llegar a merecerme un poco de tu consideración, pero me sigo viendo tan poca cosa frente a alguien como tú...
Por suerte o desgracia, siempre amo, a cualquier persona que me dé un abrazo, que me diga, "voy a estar ahí, para lo que necesites" yo me lo creo...
Soy estúpida, no me gusta salir de noche, soy enamoradiza a más no poder, pesada, desobediente, educada, responsable, a veces preferiría ser lo contrario a todas esas cosas y poder hacer daño a alguna de vez en cuando, pero no sale de mi, no soy así, nadie merece pegar ni ser pegado.
Me gusta pensar, que estas bien, que me quieres, que te preocupas...
Pero, ¿Y si no es así?¿Y si algún día te digo algo y simplemente me dices <<hola>> ?¿Y si te digo te quiero al despedirme y tu solo me dices, <<Adiós>> ?
Supongo que nadie es como yo, y muchas veces me creo que sí que lo son, pienso que las demás personas piensan como yo, pero yo no pienso en crecer, ir a Oviedo, de discoteca, tener novio, no, yo pienso en tener un puto trabajo ya para poder darte un abrazo joder, que creo que me voy a morir sin dártelo como siga así..
Si tu supieras cuanto te echo de menos, y nunca te he visto, es irónico.
Pero supongo que las buenas recompensas merecen la espera adecuada.
Anoche soñé que iba por la calle con un largo vestido blanco mientras el frío de la noche meneaba mi pelo de lado a lado, de repente, aparecía al fondo una oscura sombra que me perseguía, como si supiera hacia dónde me dirigía, susurrando mi nombre en la tenebrosa noche, como si ya me hubiera visto, como si me conociese.
Corrí como el viento hacia un callejón próximo, no sabía como había llegado a aquella ciudad, era realmente lúgubre, pasaban gatos que me miraban con esos profundos ojos verdes, y de repente, alguien me agarró de los hombros, me dió la vuelta y simplemente me sonrió, me dijo, <<veo que por fín has llegado, te estaba esperando>> creo que el final, te toca interpretarlo tu mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario