lunes, 21 de noviembre de 2011

¿Es delito amar y no ser amado?

¿Soy tan dura y clara como el plomo? ¿Soy tu valentía y honestidad metidos en un frasco sin poder escapar?
¿Será tu alma sin reparo la que no me podrá volver a ver jamás? ¿Eres el fruto prohibido que no me atreví a masticar?

- Recorrí 180 kilómetros varias veces a lo largo de tres meses para encontrar la felicidad que tanto ansiaba y no podría encontrar en avilés nunca, a seis kilómetros al fin, iba llegando, y el corazón fuertemente agarrado a mis entrañas se contraía, esa sensación de plenitud emocional que no se puede comprar, un te quiero, una caricia y un adiós, una sonrisa, un esmalte de ojos falso, una promesa rota y tantos sueños hechos trizas.
Me enseñaste que amar a distancia, por ordenador, por satélite, se puede amar como a nadie, pero un corazón corrupto, corazón corrupto por siempre será.

1 comentario: