Supongo que las buenas personas no nacen, se hacen, se forman, compiten en un mundo lleno de posibilidades sin un juicio a favor del bien o del mal.
Mis ambiciones realmente son sencillas, y baratas, pero no fáciles.
Me gustaría encontrar a un chico, a un chico que me hiciera sonreir cada día que me despertase de la cama, que me dijera Te Quiero, simplemente, porque le salga.
Que viniera de paseo conmigo, paseos de horas, rutas interminables, visitar museos, teatros, bodegas, caseríos, playas, sotobosques, sabanas, paisajes exóticos, islas desiertas..
Podrías hacerme feliz simplemente con darle al play, al play que nadie se ha atrevido a tocar, por miedo, a tener una relación que no simplemente fuera sexual...
Me considero mucho más que un cuerpo bonito, una cara mona, y una voz encantadora, me considero una buena persona, alguien en quién confiar, la que pueda dar confianza, alguien a quién contarle cuentos simplemente para recordarle lo bonita que era de joven.
Desgraciadamente, los buenos hombres estan cogidos, y me veo en este mundo escribiendo en mi blog toda la vida, sin que cambie, aunque pausadamente sea...
Tanto que ofrecer, que explicar, que reprochar...
¿Es justo vivir con el miedo en el cuerpo a ser engañada?¿Es justo?
Yo jamás en mi vida he engañado a nadie, ¿Por qué a mi todos los chicos me lo hacen?
¿Debería sentirme desdichada?
Hay cosas que nunca lograré comprender.
y sé que esta va a ser una de ellas.
Como me enamoro de un hombre, y confío en él, cuando con ninguno lo he hecho, si nunca le he visto.
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