domingo, 20 de octubre de 2013

Los comienzos...

Hoy es un día que considerar el peor de mis dias.                                                                                       Y qué hacer si ves más próxima la entrada del túnel que el miedo a quedarte encerrada dentro de él...          Tú eras la justificación a mis faltas, la sonrisa tras la alegría, la convicción tras la duda y ahora, después de tan poco tiempo, me siento como si me hubieran arruinado el día, machacado mis esperanzas...                  Y, en ese vacío existencial que soporta mi cuerpo y mi alma, ahí, ahí siempre estás tú iluminando con tu luz. Desde el primer momento en que tuvimos una interración más allá de la amistad quise darte a entender que soy humana y que como tal cometo mis errores, pero, nunca creí llegar a decir cosas de ese calibre y más cuando realmente no las pienso. El día que te conocí, te vi tan indefenso... Tan vulnerable a la crueldad del mundo y al propio suelo que pisabas... Gracias a ese momento crudo que pasaste, yo me di cuenta después de que nacer había merecido la pena solo por poder haber estado en ese momento en el que necesitabas un abrazo de alguien especial o por lo menos, desconocido. He de admitir que ese propio día comenzaron mis dudas. Cuando empezaste a recobrar el sentido y a agradecerme como un tonto lo que había hecho por ti, me abrazaste... Intentabas discretamente que no me alejase de tu lado y sinceramente, yo no debía mostrarme tan afectiva, pero como evitar algo que deseas desesperadamente...                                        Ese mismo día no había cupo para otra historia en mi mente más que la que llevó a un chico a precipitarse contra el suelo de una céntrica calle de Oviedo, un ocurrente chico que supo ganarse el corazón de una chica magullada por el tiempo y las malas decisiones... Me quedé toda la noche  pensando en aquello que me habías dicho sobre que habíamos compartido un breve affaire y realmente me plantee si había sucedido de verdad, ojalá fuera cierto. Las ganas de verte no cesaban un instante, es más, cada día se hacía más duro besar otros labios que no fuesen los tuyos y eso que aún no los había probado más que en mis sueños. La semana llegó a su fin y tocaba vernos, miraba hacia todos los lados de las calles con tal de estar lo suficiente aceptable para ti y cuando menos me lo esperaba... Ahí estabas, sonriente. Qué guapo estabas... es como si pudiera tenerte ahora mismo delante hablándome y abrazándome con el brazo como solías hacer. Cuando sutilmente me agarraste de la mano cuando íbamos cruzando las calles me sentí la mujer más afortunada del mundo estaba perpleja de felicidad, no había expresión lo suficientemente convincente como para expresar aquello... Quería besarte, quería besarte, quería besarte y no podía... Esa noche le dije a Carlota que había recobrado el sentido de la ambición y que sé que nunca podría aspirar a alguien con esa sonrisa, pero, de ilusiones vive la tonta de los cojones. paso una semana más y habíamos quedado, alli estabas tú con tu chulería característica, esa que me encanta y tanto me hace de rabiar, ya lo sabes. Qué no hiciste para intentar acercarte a mi es la respuesta a este episodio que tuvimos, otro que desencamino mi porvenir hasta el punto de plantearme la soltería solo con tal de poder estar contigo aunque tuviera que compartirte con el resto de mujeres del mundo. No te haces una idea de las ganas que tenía de besarte, de acariciarte, de escuchar los latidos de tu corazón mientras dormías, de rozar mi espalda contra tu pecho al recostarnos... Los pequeños detalles son los que dan forma a todo aquello que llamamos felicidad y en un día espontáneo de un momento espontáneo, tu apareciste en mi vida como un ángel y ahora que cada día siento que te voy perdiendo más y más me doy cuenta de la suerte que he tenido al poder haber pasado un segundo de mi vida a tu lado. Eres de las mejores ocurrencias que me han podido suceder.

jueves, 3 de octubre de 2013

Tengo la suerte...

De llevar siempre las razones que contradigan al mundo.
Todo lo que añoro, anhelo, deseo o necesito, siempre va en contra de la ética o la política ajena.
¿Qué le he hecho yo al mundo para que gire en torno al sol y no gire en torno a mi?
A veces siento que he fallado al espíritu de la tierra, y en muchas otras, al mío propio.
Tantas son las necesidades que recorren mi cuerpo...
Necesito deseo, lujuria, pasión, paciencia, agonía en pequeñas proporciones, ansiedad de progreso, necesito tanto y espero tan poco...
Vivo sin miedo a nada porque me lo espero todo, sufro con la inmensidad del mar y a aquellos que supuestamente me querían les importa bien poco.
No he nacido para ser el "de una noche" ni el "durante una temporada" de nadie, siempre he sabido que mi destino estaba escrito por polvo estelar, que tanto sembrar daría sus frutos, pero como los árboles, crezco de a poco y voy madurando junto con mis raíces.





Dicen que el que la sigue la consigue, yo sigo con mi vida y no consigo nada más que tormento de ella...
Siempre la misma escena, la misma situación, el mismo argumento con diferentes personajes...
La misma excusa, la misma proyección, el mismo sentimiento, la misma culpabilidad, la misma consideración, así es el ser humano.











Cuando una aprende de sus errores y pretende ser cauta sin dejar de ser quien es, comete errores, dice cosas que no suele decir, delira, reprocha, sufre, porque sentir es sufrir y al que nada le importa, nada puede entender.
Es muy sencillo ignorar un libro y comenzar con el prólogo del siguiente, pero sabes que bajo esas tapas, hay más de una experiencia inolvidable que aguarda tu corazón.










Y yo pensaba que todo sería más fácil una vez pasado el peligro, y que los ángeles me arroparían desde el cielo gris cada noche a lo largo de los tiempos...
Me volví independiente antes de tiempo, crecí de las cenizas ajenas, de dónde venimos, lo que somos y a los orígenes a los que volveremos.
Ojalá pudiera vivir independiente del corazón al que me someto, el que me asfixia por cada tormento, el que me obliga a cargar con estas cadenas de sufrimiento y aún así, aunque le odie y no pueda con este peso que llevo dentro, no me arrepiento.
















And when you find that once again you long to take your heart bach, and be free, if you ever fing a moment; Spare a thought for me...



miércoles, 18 de septiembre de 2013

Quién te quiere, te padece.

Altas horas de la madrugada.
Ron y cola, papel y lápiz, cómoda y almohada, sábanas y colchón, dulces y cuentos...
¿Y quién no querría estar en su pellejo? Acomodada toda la vida por alguien, en las viejas costumbres infantiles.
Quisiera ser el agua que se evapora en tu mesilla de noche cada amanecer, más no varío más allá de tus sueños y una lejana realidad...
Quisiera ser tan libre y transparente como el aire que respiro o tan dañina como el sol que me ilumina, como la brisa del mar cuando el viento sopla, como la espuma de la cerveza al absorver.
Hay que estar segura de lo que se hace cuando se toma una decisión como esta, hay que saber diferenciar lo bueno y lo malo en soledad, con pura privacidad, con sumo cuidado, con perspicacia y cautela, "hay que ser muy persona para cumplir un sueño y no defraudar a un amigo..."


Te entrego mis emociones y aún así nunca me abandonas.
Me disfrutas pero no me quieres sufrir así.
Me vigilas pero no sabes lo que escuchas, ves, sientes, padeces...
























Tu amor es mi rutina, mi ansiedad es tu tormento.
Sé bien lo que quiero, sabes bien lo que quiero escuchar.
Te limitas a dejar pasar el tiempo y ni te quieres molestar en vencerlo.
Conoces el sabor de mis labios y ni los océanos de mis ojos te atreves a navegar.
Y dime ahora a qué temes y yo lo seré por ti.
Enfréntate a todo aquello que te arrebata la noción del tiempo y las ganas de seguir.
Párate por un segundo y recuerdame, lo que somos, lo que podríamos llegar a ser.
¿Acaso no lo ves? Aquí estoy, de nuevo, expectante, alerta, sonrojada, nerviosa, ansiosa, atenta, conforme.
Necesito una seña, una indirecta, ¡Lo que sea!
Pero no me dejes morir así, desencadenada por la curiosidad ni malherida por la ausencia.

martes, 3 de septiembre de 2013

Te observo cada día al amanecer y sólo sueño con apropiarme de tus pupilas.
Quiero apoderarme de tu mirada, de tus juegos de sábanas, de tus tazas de café, de tus guitarras, de tus enseres más preciados, tus labios.
¿Pensabas realmente que esto sería palabrería? La única razón por la que sufre este corazón es por ver crecer en la inmensidad todo lo que anhelo sin mi.
Deberías haberme prometido a tiempo que estarías ahí para siempre. Engañarme, torturarme psicológicamente, darme lo que quería, lo que necesitaba, hacerme sentir feliz, y sin embargo, preferiste dejarte la guinda para el desenlace de nuestra historia.
No sé si habrá un lugar ahí arriba, ahí abajo o hacia el centro para mi.
Dicen que los humanos cometemos errores, pero yo solía considerarme persona e intentaba no fallar, sin embargo, fallé.
Fallé a mis principios por darte el gusto, provoqué a la luz de la luna al rozarte y crecieron las preocupaciones en mi interior por tu culpa, sólo por tu culpa.
Desearía dejar mi mente en blanco y escribir un prólogo sobre cómo me gustaría que empezase un nuevo día, desgraciadamente, no tengo inspiración para imaginar algo hecho a mi medida dado que ni yo sé lo que en este momento merezco.
Como fastidia no ser ese alguien que todo el mundo pretende que seas, desesperas.
Mis intuiciones me acribillan por dentro, mis dudas me van arrebatando el sentido poco a poco y ya no sé ni qué hacer con mi existencia, pero, sigo con mi intento surrealista de apreciar lo poco agraciada que soy.
Piensa en positivo porque muchos otros no tienen fuerzas de voluntad para hacerlo, demuestra al mundo que sonríes y vives por una buena causa.
Algunos lo llaman "La gracia de dios" yo lo llamo suerte, y eso, eso es lo que necesito ahora, suerte.
Quiero volver a creer en los humanos, superar mis miedos a la desconfianza, cumplir con mis compromisos, saltar verjas y comerme el mundo y no sólo los bordillos por los que me cruzo en mi camino.
Quiero tener esperanzas de vida y en ésta vida, sentir cosas que nadie jamás haya logrado sentir.
Llámame alelada, soñadora...
Quizás viva en mi mundo, quizás no.
Quizás sepa realmente adónde voy, quizás no.
Quizás mi mayor problema esté delante de mis narices y no sea capaz a verlo, quizás no.
Inspiración, ven a mi.

domingo, 25 de agosto de 2013

Vivir a ciegas el tiempo justo para que no te envenenen las dudas.
Temer la obligación de vivir solo frente al tormento que supone la existencia humana; Temer a la oscuridad de la noche en la cama, a los amaneceres encapotados, a la opinión de la gente, a las circunstancias adversas...
Temer a las propias decisiones, a cometer errores, a traspasar barreras, a remeter contra los demás, a cambiar, a moldearse y sin embargo, siempre quedará la duda de "Y qué habría sido si yo te..."
Exacto, nunca lo sabrás.
Cuando crees que una persona es perfecta, se nota que no has vivido lo suficiente como para conocer a fondo al resto del mundo.
Todos tenemos nuestros por qués en mente, yo te tengo a ti y a tus defectos.
Tus defectos sobrepasan mis límites y le pueden a mi paciencia, ¿Sabes por qué? Porque todo lo que yo deseaba es aquello que me quita las ganas de vivir.
Soy joven para poder con toda esta inexactitud, ahora es cuando necesito respuestas y lo único que obtengo son indirectas.
Es horrible basar una existencia en la opinión de alguien que posiblemente te importe, pero no vivirá por ti.
Para ser claro no hace falta ser tajante, se puede ir con tacto, liberando las dudas y haciendo paso a ese corazón oxidado del que tanto vacilas...
Vacilar de algo que no cumples, ignorar algo que ha sido una excepción para ti.
A veces no sé si te importo, si soy un fetiche, un simple juego, una liberación mental...
No sé lo que se siente al ser apreciada por ti, tú que ni tu mismo te entiendes.
Sólo somos cenizas en un espacio temporal, cuando veas que nada es para siempre, verás la luz del día con otros ojos...
Qué no daría yo por hacerte feliz sin tener que alejarte de mi...








Lo importante no es el que camino que escoges, sino a dónde te lleva.

jueves, 22 de agosto de 2013

No sabes cuánto siento no poder acompañarte en uno de esos días que tanto detestas. Que tanto detestas, como detestas a otras personas y en el fondo las amas, así de relativas son tus respuestas, y en el fondo, eso te hace interesante.
No quiero que pienses que por estar a treinta kilómetros de distancia no me acuerdo de ti, o que en mi boca casi nunca estás, porque siempre que recito una de mis burradas, en mi mente, a lo lejos, te hayas siempre tú.
Gracias por acompañarme en este año tan especial, hacía tiempo que no conocía a alguien tan genial y nunca es tarde para regalar tu amor, paciencia y confianza a una persona nueva.
Gracias por existir, sacarme de dudas, acompañarme en mis desconciertos, ser mi compañera de bailes y de botellones con glamour, de desvariaciones varias y de noches en vela.
Espero que podamos seguir compartiendo experiencias y cometiendo errores juntas, puede que no seas lo más importante para ciertas personas, pero sé que si algún día si precisas la ayuda de alguien, sabes que siempre voy a estar aquí.
Típicos tópicos, pero que te adoro como persona es un hecho, te admiro por lo valiente que eres al enfrentarte a lo que más te aterra y te desprecio por ser esa diva que yo siempre soñaría ser.
Te quiero mucho, Laura, disfruta los veintiuno, ¡Que no son para siempre!

domingo, 26 de mayo de 2013

Tengo la sensación de que todo aquello que me abruma no es pasajero, que todas aquellas preocupaciones que rodean mi corazón estarán ahí para mi mañana cuando salga el sol.
Siento que mi arresto domiciliario personal no va a llegar a su fin, que todos aquellos que se sienten dichosos por tener algo a lo que aferrarse estarán ahí para recordarme que siempre dependes de alguien para lograr tus propósitos.
Tengo miedo de no ser capaz a encararles, a pasarles desapercibido en mi camino, a dejarme llevar por sus malas influencias y a convertirme en una persona pequeña, manejable y detestable.
No necesito a nadie que me haga sentirme mejor, más poderosa o con más gracia, simplemente necesito algo, algo que en este preciso momento no puedo tener dadas las circunstancias.
Soy de esas personas que sonríen para que sigas adelante, a sabiendas de que detrás de mi hay un terrible dolor.
Muchas veces no soy capaz de hacer frente al pasado, perdono a pesar de que no puedo olvidar, el rencor es la peor de mis maldiciones, ha nacido conmigo y conmigo se irá algún día.
A veces me pregunto "¿Quién necesita enemigos teniendo amigos?" Dado que nadie ha sido capaz de no fallarme ni una sola vez, pero van pasando los años, los meses, los días y aunque esos errores queden grabados en la historia, mi historia, quiero que todos aquellos que un día apostaron por mi, la continúen a mi lado.
Algunos se molestan toda su existencia en ser perfectos para otros, yo creo que la perfección va ceñida al carácter, a la complicidad, a la personalidad (Si es que la hay, en muchos casos esta brilla por su ausencia)
Todas esas personas que en su momento te hicieron daño, vuelven, porque nadie se molestará por ellas como tú en su momento lo hiciste, pero es mejor "rehacer" su vida de forma deshonesta y engañándose a sí mismos por una relación que en el mejor de los casos, no merece la pena.
Gracias a todas aquellas parejas "felices" que me han enseñado que para amar, no se necesita tiempo, se necesita conocimiento y facilidades.
Yo amo con paciencia, con serenidad, nadie es perfecto, ni siquiera esa persona por la que llevo toda mi vida esperando, con la que he crecido pasito a paso esperando reencontrarme con ella en un futuro, y aquí sigo, esperando a que esa persona se decida, y estoy convencida de que si soy merecedora de ello, yo seré su futuro.
A veces me pregunto qué sería de mi vida sin él, y muchas otras me enfurece tanto que tengo ganas de marcarme a mi misma pautas que me alejen de todo sentimiento hacia él, pero no puedo, es superior a mis fuerzas.
Se me retuercen los labios cuando me habla, se me encoge el corazón cuando me mira, cuando me roza las manos siento que quiero escaparme con él adónde sea, pero no soltarle por un instante.
Jamás me hubiera atrevido a romper mis esquemas por nadie, no la hay más orgullosa que yo, pero a veces el orgullo no es suficiente para engañarse a sí mismo, yo necesitaba algo más que coraje para ganarle esta batalla a mi corazón, necesitaba ser apreciada, querida, admirada, adorada, más aún que lo que yo le preciso a él, no puedo seguir con vida si sé que él sufre, no es una forma de hablar, es pureza lo que siento en mi interior, soy auténtica cuando hablo de él, le necesito a cada instante y no le tengo, pero hay algo que jamás nos arrebatarán, soñaremos, soñaremos y nuestros sueños jamás veremos caer.

martes, 29 de enero de 2013

Cada situación en la vida de una mujer es un contratiempo.
Cada hombre que besa tus labios te sentencia a no hacerlo una vez mas para no sentir el mismo dolor que antaño sufriste.
Cada solución por parte de tus seres queridos va referida más al interés que la anterior.
Te ves sola, indefensa, aterrada, crees que tus miedos y sentimientos evitarán que puedas volver a relacionarte de nuevo.
Tener miedo es normal, fingir ser fuerte es ser un cobarde.
Aferrarse al pasado es insensato pero comprensible, pensar demasiado en el futuro es inestable y fortuito.
 Manejar una determinada circunstancia es del todo imposible, no somos dueños de nuestros porqués ni de nuestras respuestas, actuamos para después recapacitar, somos impulsivos y necios.
No nos importa nada, lo hacemos y después nos replanteamos volver a intentarlo, pero, ¿Sabes una cosa? No todos somos igual de inútiles como la gran mayoría.
Algunos tenemos recursos a los que aferrarnos, como el "apoyo familiar" o el propio, porque es un hecho, nadie valorará mejor tus propuestas que tu conciencia.
Por casualidades de la vida, hay personas que quieren subirle un nivel a los dioses o a aquello que gobierne sobre nosotros.
Seres humanos que no se merecen ni siquiera ser catalogados de esa forma, no son merecedores de convivir en un mundo lleno de gente honesta.
Todos nos creemos todopoderosos cuando algo nos resulta fácil o accesible y vemos que el resto se mata por soñar con tocarlo o poseerlo.
EGOÍSTA, sucia palabra derivada de un montón de prepotencia, de una sociedad materialista.
¿Por qué conformarme con una sola mujer teniendo a doscientas a mis pies? Pues porque todas tenemos las mismas dotes, por algo el cuerpo humano fue diseñado por alguien muy especial, con mucha imaginación y que pretendía darnos un enfoque parecido, pero no igual.
Cada persona es un mundo y cada mentalidad es el reflejo de éste.
Nos cargamos de energía negativa porque las cosas a veces no salen como las habíamos planeado y no nos planteamos la falta de consideración que tenemos con otros.
Somos aquellos que negamos para después exijir.
Sobrevaloramos cosas que no están a nuestro alcance.
Somos idiotas.

miércoles, 2 de enero de 2013

Odio esa sensación de interés que tiene todo el mundo a mi alrededor.
Pensar que soy un fracaso y solo varios detalles de mis actos merecen la pena me estremece, pero vivo con ello, me sorprendo de lo bien que lo llevo, de como puedo lograr mis objetivos sin perjudicar a nadie, de utilizar bien mis tácticas de mujer sin dejar de ser persona, me fascina saber que soy capaz de todo lo que considero que soy capaz de hacer con esfuerzo e ímpetu, es la mejor de las sensaciones.








A veces pierdo ese espíritu que me rodea, esas ganas de vivir.
Dejo que el tiempo se pare un segundo, aspiro, espiro de nuevo y pienso que alguien en otra vida quiso fijarse en mi y me tomó como modelo.




El tiempo asombra cuando lo tienes entre tus manos, es cuando más deprisa pasa, cuando más lo necesitabas y cuando más deseado era.












En su tiempo me comporté como un animal, fui niña, fui mujer, fui persona.
Fui tantas cosas, tantas situaciones diferentes con tantas personas que a veces mi corazón no puede sostener tanta información y se desploma, necesita recrearse, hacer de él mismo algo nuevo e innovador...
Siento que he cometido tantos errores que ya no sé ni qué significa hacer lo correcto para mi.
Mis principios se han vuelto ceniza y mis ambiciones son fruto del pánico, tan solo queda el poco sentido común que tengo, aquel que me impide hacer locuras por x motivo...







Me gustaría pedirte perdón por todas esas cosas que aún no he hecho.
Ya que has depositado esa confianza en mi que poca gente ha hecho, espero no fallarte, seguir ahí hasta que se me termine el aire, es una de esas decisiones que cambian a una por dentro.
Me describo abiertamente, sabes mis sueños, sabes lo que quiero decir, sabes lo que quiero y soy clara, te necesito.
"No es posible" ya lo sé, ¿Crees que no lo sé? Nada es imposible, tan solo es complicado, difícil, improbable, el mundo no se creó en doscientos años y las heladas no terminan en una semana, es cuestión de tiempo que todo caiga por su propio peso, a las cosas buenas hay que darles tiempo.
Sería aburrido que nos dieran la vida hecha, con todos los privilegios que eso conlleva y dejando a un lado las desilusiones y los conflictos, ¿Qué clase de habitantes seríamos? Esto dejaría de ser un juego.


                                                                                                                                 Si hay algo que nunca se nos ha dado bien a las personas, es a cuidar de nosotros mismos.
Somos unos dejados, nos encanta continuar sin miedo a nada.
A veces nos preocupamos más de los demás que de nosotros mismos y a la inversa, ¿No hay un término medio para esta especie tan mezquina?¿Aprendimos a amar antes que a erguirnos?¿No verdad? Pero te aseguro que hay situaciones en la vida en las que uno no puede hacer frente a sus miedos solo.
Y muchas otras uno tiene que levantarse por su propio bien él mismo.




















Te pediría que pasases la eternidad junto a mis sentimientos hechos trizas, pero ni yo puedo prometerte la vida eterna ni tú puedes prometerme el cielo.
Tan solo te pido la ayuda que puedas ofrecerme para desparasitar este mundo que por desgracia me ha tocado, a veces necesito esa tranquilidad que me transmite la soledad, y a veces necesito una chispa de humanidad que me falicite los días, esa chispa de alegría y serenidad que tú tienes.
Es un hobbie muy extremo enamorarse de los ángeles, de hecho buscándolo por Google no he encontrado nada, no sé si debería entrometerme más en el asunto o dejarlo correr...
Creo que la segunda opción es incorrecta y le quedan muchos capítulos a este libro lleno de telarañas, gracias por recordarme que me queda mucho por descubrir de mi misma.
S