miércoles, 26 de diciembre de 2012

Y estas son las cosas que suceden cuando a una persona le venden amor de garrafón.






Hace tiempo creía que con un poco de ingenio podría tener el mundo a mis pies. Poco después me di cuenta de que mis gestos egoístas y superficiales no me llevarían más que por inhóspitos parajes.
Cuando uno se ve solo, cuesta abajo y sin frenos se crece de las inquietudes y debilidades del corazón, todo aquello que te quema y te hace débil por dentro se hace presa de ti y apenas te deja contener el aliento.
Tantas veces me he sentido como un animal salvaje, atada a las manos de un humano, sufriendo doblemente las inquietudes de esa persona.
Siempre me ha tenido ahí, pero ha menospreciado todo mi cariño, mi respeto y mi lealtad. "Solamente por ser diferente debió creer que realmente podría ser superior a mi".







No todos corremos la misma suerte, siempre se derrama sangre "por error" y siempre se ha construido sobre las tumbas de los mártires.
No podría vivir en paz conmigo misma si renegara de mis orígenes y de todo aquello que ha ido moldeando mi propia confianza.
Sincerarse es un don que todos poseemos, pero la habilidad de saber aprovechar cada estímulo de la otra persona es un verdadero diamante.
Se dice que hay que subrayar lo que no se debe olvidar.  Te escribiría poemas sobre papel manchado con grasa de cerdo y con el mismo papiro que los egipcios utilizaban para sus rituales si no fueras tan testaruda, los malos hábitos no te alentarán, las malas formas no te ayudarán a aliviar tus penas.
Ya que solo tienes a dos o tres personas a tu lado, cuídalas, no deberíamos ser egoístas puesto que muchos no tienen de lo que nosotros estamos privados.












 De acuerdo, lo reconozco, soy inconformista.
Me gustan las cosas grandes, relucientes, con mucho color, brillo y con una textura recién sacada del horno, me encantan los dulces.
Me encantaba la navidad, su color, su alegría, me entusiasmaba la llegada del famoso Santa Claus, hasta llegado el día de que todas mis ilusiones y todos mis anhelos se hicieron trizas junto con el tiempo.
Aprendí que un verdadero hogar no es el que pintan en las películas de Sandra Bulloc y que esto no es un DVD de villancicos de George Michael.
Aprendí que cuanto más quieres a una persona, más aprovechas el tiempo junto a ella.
Compartir los momentos felices es mágico, una verdadera suerte, yo perdí todos mis sueños una noche cualquiera, todo lo que yo deseaba se esfumó, tuve que empezar de cero, faltaba mi factor clave en aquella historia que yo diseñé para mi y para ella, faltaba la guinda del pastel, la mozzarella de la pizza, era algo indispensable para mi ya devastado corazón, algo insignificante ya que das por hecho que nunca va a desaparecer. Hasta que desaparece.







Espero que poco a poco empieces a sentir el miedo que yo siento al tenerte tan lejos, no saber si estás preocupado o si necesitas consuelo, mi consuelo.
Me martiriza el poder pensar que un día no estaré y te habré fallado, no puedo fallarte, no me lo perdonaré en ninguna de las eras que puedan venir detrás de mi.
Sufro problemas del corazón cuando te miro, me duelen los ojos cada vez que sonríes, hace ya un tiempo y para mi sigues siendo igual de alto que siempre.
Con otra persona no me atrevería a abrirme de esta forma, pero es una necesidad que tengo, también es mi deber.
Solo quiero que sepas lo que siempre te digo y es que cuentes conmigo.
Espero que algún día puedas irte de nuevo, solo para recordar esos estúpidos días en los que nos apetecía acurrucarnos como los topos en la tierra y que esta vez pueda incluirme en la historia como protagonista y no como narradora.





¿Qué esperabas? No soy perfecta, soy pequeñita.






martes, 18 de diciembre de 2012

Por qué aquí, por qué aquí y ahora.

Y cuando llegas y besas el suelo, todo pierde el valor que en su momento tenía, todas las circunstancias se vuelven más previsibles, sabes lo que va a pasar y te desvías del camino...





"No voy a perder la cordura por un hombre que no me quiere, no voy a serle infiel a mi alma por una causa sin justificación, soy yo la que escoge qué camino perseguir, las injusticias no me afectan porque mi fe en lo desconocido es superior a mis fuerzas, vivo constantemente con el peligro de obrar mal y así me va".
























Queridos reyes magos, quisiera no perder la compostura de mujer que albergo, ni tampoco dejar de tener esa inocencia que da forma a mi personalidad.
Quiero mantener viva la esperanza en los peores momentos, conservar a todos aquellos que sean merecedores de ello.
Quiero un año nuevo lleno de prosperidad, ver crecer los árboles de entre las llamas, ver los campos en flor, los enamorados en primavera, los cánticos de las aves al amanecer...
No pido tanto, me gusta la constancia.
 Mi mundo es perfecto, soy yo la que quizá no lo sea tanto.


Echo de menos tantas cosas de mi pasado, personas que se han ido y seguramente no vuelvan jamás, otras por las que su destino está escrito en el cielo estrellado.
No somos los dueños de nuestras vidas, sí los escritores, las situaciones van formando nuestros anhelos, uno no escoge dónde nacer ni de quién ser hijo, tan solo asume su culpabilidad en el ciclo de la vida y carga con el peso del tiempo.








No era yo aquella que te despertaba por las mañanas para dedicártelos.
No era yo la que componía melodías en su cabeza para dedicarte su amor en forma y vida, tampoco era la que soñaba estar a tu lado bajo todas las eternidades de esta era, ni la que preparaba cualquier situación como "la adecuada para ti".
Tan solo me limito a verte crecer cada día un poco más, palmo a palmo.
 Esa sonrisa recorriendo tu rostro, dejándose llevar por las comisuras hacia los lados y deslizándose entre las mejillas...



                        Es curioso que detrás de cada comienzo haya un desenlace trágico.
Todo lo bueno tiene un precio impagable y todos los corazones malheridos en la batalla se merecen el mismo trofeo que un ganador a los pies del rey.
Has obrado con buena fe a los largos años de tu vida y has sucumbido al mal como cualquier humano, no te arrepientas, no te rindas, continúa, no será la primera ni la última batalla que libres, quizás aquí no, no en este día en el que el sol aún pervive en nuestros ojos, pero quizás mañana sea tu momento, y has de afrontarlo con la firmeza que tantos y tantos sufrimientos te han tenido que aportar.
La libertad es un sueño inalcanzable por la que unos pobres ilusos llamados humanos sueñan, cuando la verdadera esencia de la existencia está dentro de las preguntas y las respuestas que ésta nos plantea.      

                                                                                                  




"Noche eterna este es el momento
Cambias, sientes, sabes que no miento"





                                             







Nunca he sido nada en concreto, tampoco me he considerado especial, aceptarse es el primer paso, ¡El segundo por excelencia debería ser arriesgar!



Ahora que "perteneces" a mi vida, al menos a lo que hoy respecta, me gustaría decirte que no quiero perderte, que quiero saber a qué hueles y en qué zona de tu cuerpo hacerte cosquillas para que me llames imbécil y me hagas de rabiar, los pequeños detalles me vuelven loca a rabiar. No me malinterpretes, sólo estoy improvisando.





domingo, 18 de noviembre de 2012

  ¿Recuerdas aquella noche del 18 de noviembre en mis sueños?¿Aquella situación tan cómoda y fantástica a la vez?¿No? Pues te lo recordaré.
Era según el catolicismo, el día más importante de nuestra vida, pero yo ya había tenido esa sensación antes, el día que te conocí para mi fue el mejor.
Estaba en casa de mis abuelos preparándome, es tradición ya arrinconarse en la habitación del fondo de la casa para ponerse el vestido de novia mientras todo el mundo te hace fotos y te tira arroz.
Mi abuelo se había puesto el mismo smoking que mi primo pequeño, como hacía años habían hecho en la misma boda de mi tía. Mis tíos estaban tomando el vermouth como de costumbre, mi madre estaba realmente emocionada, incluso mi padre, que como anteriormente te había comentado, solo llora en ocasiones muy puntuales, esta parecía ser una de ellas...
Estaba sentada en la silla del escritorio de mi tía mientras mis primas se peleaban por hacerme un nido de pájaro en la cabeza, realmente si me disfracé de princesita fue por contentar a mi madre, pero ella sabía perfectamente que a la hora de celebrarse la boda me iba a poner unos pitillos.
Llegaba mi tío con la Harley (Sí, siempre me ha hecho ilusión que me lleven al altar en moto) y con sumo cuidado para que aquel trapo de encaje no se me enganchase al tubo de escape, me subí.
Al llegar allí era lo que me imaginaba, mucha gente con vestidos y traje de etiqueta, saludándose falsamente, haciendo sus propios grupos de gente, parecía que lo habían estado planeando meses, una alineación
extraterrestre o algo así.
En ese momento, como muchos otros a lo largo del ciclo de mi vida, echaba de menos a la reina de la fiesta, aquella por la que llevaba un nombre tatuado en mi muñeca, la que dejaba boquiabiertos a todos con sus chistes malos y su preciosa carita, desde que falleció sabría que ese día tendría que llegar y ella no iba a estar ahí para contemplarlo, pero una de las decisiones más importantes fue seguir adelante.
Papá me sonrió con los mofletes colorados, me hizo sacar una comisura de su sitio, me agarró del brazo y me llevó por aquel humedecido suelo de piedra próximo a la iglesia.
Desde pequeña me han encantado las vidrieras, de hecho tropecé y casi beso el suelo por quedarme embobada viendo una de ellas, como no te empezaste a partir de risa, me preguntaste que si estaba bien y estuve a punto de mandarte a la mierda.
Llegados allí, un señor de unos setenta años, con gafas del un, dos, tres y con gesto de enfado procedió a unirnos en "sagrado matrimonio" o hasta que el juzgado nos embargara el piso.
Llegó el momento de besar a la novia, como tantas y tantas veces lo habíamos hecho ya, pero esta era especial, porque lo habíamos hecho público.
Amenacé con cortar los testículos a quién me metiera un grano de arroz por el ojo y se comportaron medianamente bien, las amenazadas de ese calibre surgen efecto.
Fuimos a tomar algo al bar al que solíamos ir siempre, neveras y estanterías con más de cuatrocientos tipos de cerveza, mi padre estaba encantado.
Fuimos a comer de picnic, nunca me han gustado los restaurantes, por mucho que mi madre protestara al respecto, era nuestra boda, no la suya.
Mis tíos ya estaban borrachos y empezaron a hacer el ganso, me desesperan muchísimo cuando hacen eso...
Llegaron las ocho de la tarde y los invitados ya se iban a sus casas, quedamos los de siempre y como no, lo celebramos a nuestra manera: Un pequeño escenario, algo para picar y gente intentando no ser agredida sexualmente.
En definitiva fue una noche de locura muy impactante, pero lo mejor estaba por llegar.
Mi regalo había sido alquilar una pequeña cabaña a las afueras de Llanes, al lado de un pueblo, alejados del mundo y con las montañas aguardándonos, era maravilloso aquello.
El hall estaba decorado en mármol y colores granate, el suelo era de de parqué, las ventanas estilo campestre con sus persianas de madera, las escaleras estaban recién barnizadas, el techo estaba recubierto por vigas de madera, la cocina era de carbón, las habitaciones tenían un acceso a un desván común, el garaje estaba decorado en tonos turquesa pálido, una chimenea destacaba en el enorme salón que ocupaba el 50% del hall y los cuartos de baño aún estaban fabricados con detalles en cobre.
Al entrar en la casa, subí corriendo las escaleras y me tiré en la cama de cabeza, como la primera vez que me fui a León de vacaciones con mis padres hasta que me di cuenta de que allí había más mosquitos que en la jodida jungla.
Viniste detrás abrazándome y cogiéndome de la mano, me hiciste prometer que al menos por aquella noche no te ibas a librar de mi, y así lo hice, aunque yo preferiría que por muchas noches, todas las que se puedan.
La habitación destacaba por un enorme espejo de oro con detalles medievales a su alrededor, un armario de roble precioso, una alfombra en color crema y una cama de matrimonio que sin duda nos estaba esperando, allí pasamos la noche, por no decir todas las noches de nuestra vida, porque otra de las decisiones más importantes que tomamos, fue quedarnos allí para siempre.


sábado, 3 de noviembre de 2012

Hoy es un día cualquiera, como todos los días cualquiera que conozco.
En situaciones cualquiera, personas cualquiera y lo digo de cualquier forma.
¡Pero no!¡Hoy no es cualquier día!¡Hoy es tu día!
Y sí, suena realmente fantasioso, infantil y molesto, pero es mi forma de felicitarte por ser quien eres, por tener esa sonrisa, esos ojos que me matan, esa cordura y esa sensación de bienestar que desprendes a cada paso que das.
Se me está acabando el tiempo para en un pequeño resumen agradecer tu existencia, allá un cuatro de Noviembre de mil novecientos ochenta y seis, no sé qué pasaría en ese año, pero nació un JesusChrist un tanto curioso.
Aquí con las manos temblorosas, dudando si decirte lo mucho que te adoro, lo grande que me hace tu presencia en la tierra o lo bien que me van las cosas ahora que tú estás metido de pleno en ellas.
A veces desearía volver atrás en el tiempo y disfrutar de aquellas sensaciones que en su momento no supe apreciar, o volcarme en muchas otras que tampoco supe cómo realmente valorar, pero de lo que sí estoy segura es de que jamás volveré a preocuparme por nada hasta el fondo, porque todo está resuelto, nada es en vano, todo tiene su significado inmerso, todo tiene sentido ahora que tú estás en el mundo.
Me encantaría poder darte el mejor regalo del mundo, en el que supongo, no será un día tan especial para ti, un año más de existencia, un día menos para soñar, pero piensa que muchas personas estamos aquí agradeciéndole a alguien que comprendas esto como humano que eres antes que como ángel.
Te regalaría un escenario lleno de aplausos para poder contemplar nuevamente tu flamante sonrisa, esa que tantas lágrimas ha curado, pero no me es posible estar ahí para cuidar de ti ni para soltártela de nuevo, no sabes cuánto lamento no poder hacerlo, daría lo que fuera por ello.
Sin embargo, no sabes bien lo que te espera aquí, todos aquellos corazones que te aguardan a tantos y tantos kilómetros de ti, ya sé que esto no es lo que esperabas, pero se me va por la boca todo lo que pienso y no soy capaz a expresarte con claridad aquello que quiero exponerte, simplemente disfruta, sonríe y vive, ¡Que la vida es un sueño! Y yo quiero soñar contigo muchas noches, vivirte otras cuantas y disfrutarte hasta que esté prohibido.
Feliz cumpleaños.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Aquí estamos, en otro fatídico día, en otra sucesión de sueños sin cumplir, intentando crear nuevas ilusiones a nuestro alrededor, cubriendo de gloria nuestros pecados, sufriendo la inmensidad de la noche en un cuarto de diez metros cuadrados, quitándonos un peso de encima, el desgarro de una mirada ajena, entablar una conversación que debió surgir hace tiempo, aquí estamos de nuevo...
No sé dónde estábamos, era pequeño, hacía frío y estábamos solos.
Me apoyé en un pilar del edificio donde hacía exactamente un minuto y veinticinco segundos había quedado contigo, en aquella plazoleta de Avilés donde apenas se ven más que millones de cuadraditos de colores.
Llevaba un gorrito de lana rojo, una gabardina negra, guantes a juego y unos carapijos del mismo color que esta.
Me senté en uno de los seis bancos de aquella curiosa plaza a esperarte, jugueteando con las teclas de mi móvil, la ruedita, las imágenes, sonreía al verte en alguna de ellas, estaba realmente nerviosa.
Cruzaste un paso de cebra subiéndote discretamente los pantalones por detrás y dejando levantarse un poco aquella cazadora de cuero negro que tanto me gustaba.
¡Buenas!  —Al fin habías llegado, con esa sonrisa tan bonita.
Dos besos elegantes acompañaron el primer encuentro entre nosotros.
Me preguntaste sobre mi situación en casa mientras paseábamos por los jardines del nuevo parque junto al Niemeyer, el cual te iba comentando que es un negocio absurdo sobre la marcha, pero en sí es una bonita pieza arquitectónica.
Nos sentamos frente a la ría, en un banco blanco hecho a posta para el pequeño jardín, estaba atardeciendo, las siete de la tarde quizá, o las seis, no sé, contigo el tiempo nunca pasa lo suficientemente despacio...
Ya veo que has cumplido tu promesa.  —Con picardía giré la cara un segundo para que tú retomaras la conversación.
¿De qué promesa me hablas?  —Con tono preocupado me respondiste.
Ya sabes, no me has olvidado.  —Después de esto comenzaste a reírte mientras yo poco a poco me iba sonrojando con tus manos encima de las mías.
Como me iba a olvidar de esa cara de fresa que me llevas, mujer.  —No sé si intentabas hacerte el gracioso o sonrojarme aún más.
En el fondo me había reído, ya sabes que me acomplejan mis mofletes y como me esperaba, tiraste de uno de ellos, cosa que me hizo enfadar y tú seguidamente me cogiste por detrás de las caderas y comenzaste a hacerme cosquillas hasta casi hacerme caer del banco.
Pasado ese momento de locura absurda, surgió una mirada de preocupación increíble en tu rostro, mirándome fijamente a los ojos, sin miedo a nada, parecías dolido por algo, por algo que yo hubiera hecho...
Los ojos se me llenaron de lágrimas, pero no era capaz a soltarlas, no sé qué pasaba en aquella atmósfera de misterio, pero no podía esperar un solo segundo más a saber aquello que te intranquilizaba tanto.
Deslizaste tu mano por mi mejilla y me dijiste que me habías echado muchísimo de menos, que allí eras feliz, pero te faltaba yo a tu lado, de hecho ahí tuve mi primer motivo para esbozar una verdadera sonrisa, de esas que ni se compran ni se venden, de las que surgen del momento más estúpido que pueda existir...
de un salto aparté mi hombro derecho del banco y salté a tus brazos, besándote el cuello con delicadeza mil y una veces hasta dejar de llorar.
Noté que estabas emocionado y no eras capaz a culminarlo por miedo a ponerme peor, me sentí una niña que había recuperado todos sus juguetes después de un castigo.
Pasaron los minutos y no quitábamos la vista encima uno del otro, dicen que las miradas hablan por las almas y que las palabras nunca son suficientes para expresar todo lo que fluye por nuestras venas.
Te levantaste deslizándote por el banco hacia arriba y colocaste tu mano delante de mi cara.
 ¿Quiere bailar la señorita conmigo?  —Sin dudarlo un segundo me alcé y me puse delante de ti.
 ¿Me ves con cara de saber bailar?  —Entre risas asentías con la cabeza.
Te veo cara de hacer demasiadas locuras, otra cosa es que me disguste que lo hagas.  —Yo no podía dejar de mirarte, el viento se llevaba tu melena hacia un lado y parecías un ángel, el sol te daba a un lado y parecías sacado del mismísimo cielo.
Un, dos, tres, un, dos, tres.  —Y así durante media hora, haciendo el imbécil, pisándonos los pies y por supuesto, las cosquillas que no falten.
Era hora de irnos, el tiempo había pasado tan deprisa que creí haber vuelto a nacer, qué mágico había sido y qué rápido se nos había ido de las manos el tiempo.
Me lo he pasado genial, pelirrojilla.  —Contestó el galán de Irlanda.
Pues espero que no vuelvas.  —Entre risas yo te respondí.
Te fuiste indignado unos metros y te cogí por el brazo hasta que conseguí que te dieras la vuelta.
Te plantaste junto a mi, a pocos centímetros de mi cara, como más de una vez lo habíamos hecho, pero esta vez era diferente, ya no estábamos diciendo nada, estábamos en completo silencio, las luces se habían ido de repente y en aquel curioso paseo estábamos tú, yo y tu sonrisa.
De repente las estrellas se posaron en nuestros ojos unos instantes, dejándose notar como en cada noche lo suelen hacer, las protagonistas de la noche.
Me cogiste de la mano y no dejabas de observarlas, buscabas algo en su interior y no sabías muy bien el qué, solo los soñadores conocemos el significado de los detalles y tú eres uno de ellos.
Me agarraste de la cintura y me acercaste hacia ti, posé mis manos sobre tus pectorales y agaché la cabeza avergonzada.
Subiste mi barbilla hacia tu mejilla con tu mano y te di un beso, comenzaste a deslizarme hacia tus labios, cosa que no me dejaste rozar hasta que decidiste morderme el labio inferior y soltarme.
Me fui indignada unos metros yo también, me cogiste de la mano y me lanzaste contra ti nuevamente, pero esta vez no me dejaste escapar y me besaste dulcemente, con sonrisa incorporada y con caricias en el cuello, era mágico todo aquello.
Ya era tarde y tenía que volver a casa, tú tenías que coger el bus.
Abrazados recorrimos todo el paseo hasta la estación, nuestra meta, aquel sitio al que no quería llegar, me podían las ganas de quedarme contigo a compartir historias de fantasmas aquella noche, de no dormir, de soñar por do quier, pero no era posible, debías irte...
A penas unos segundos para que el bus arrancase, le pediste un instante al conductor para besarme de nuevo y despedirte con un abrazo.
Volveré, te lo prometo, y así nos marcamos una nueva promesa.
 Un día más de vida, un día menos para verte.


jueves, 1 de noviembre de 2012

Hoy es uno de esos días en los que las nubes son de diferente color, el cielo está más blanquecino que de costumbre, me duelen los ojos al ver tanta oscuridad a cada paso que doy, me sacia saber que todo sigue en su correcta línea y me preocupa el pensar que mañana podría ser un día mucho peor.
Qué ganas tenía de poder soltar todas mis tonterías sobre una mente que realmente pudiera comprender todos mis anhelos, mis prejuicios, mis alusiones, mis ganas de poder "irme a no sé dónde con no sé quién más"...
Sonríe, nada de lo ya sucedido merece tus lágrimas, ni nada que avecine un pasado oscuro debería frenar tus ganas de vivir.
Fuiste una gran parte de mi personalidad, esa pizca de dulzura y picardía que yo necesitaba.
Eras dulce y a la vez amargo, tenías tus dudas, tus por qués, tus malas contestaciones, tus malos días, tenías todo aquello que podría irritar a una mujer, y así fue, me irritaste.
Me irritaste hasta tal punto de no querer saber nada más de ti.
Nunca me he considerado mala, ni cruel, ni justa, ni bondadosa, tan solo soy una joven promesa non grata para el mundo en general.
Nunca me merecí llorar por ti, pasar tantas noches en vela por sacarte una sonrisa, aguantar malas palabras y mentiras, ese tipo de mentiras que en su día intentaste utilizar contra mi y sabes muy bien que a mi eso, como persona, me desquicia el alma.
Te quise como a nadie y te olvidé como si nada, así son las cosas en mi mundo, cuando amo, amo sinceramente y desesperadamente, pero a la hora de juzgar, soy muy cruda.
Nunca me gustó que te fueras cuando me prometías quedarte hablando conmigo, nunca soporté que me dijeras aquello de "No te conozco" para después decirme "Te quiero" una vez al mes.
Si me quieres, me quieres todos los días, los 365 días del año, las 24 horas, no hace falta decirlo, porque una persona cuando realmente se siente adorada, lo sabe de sobra y yo por tu parte, nunca lo descubrí realmente.
¿De qué me sirve que vengas ahora con súplicas de judas y con falso perdón si en su día te fuiste con otra y olvidaste si quiera cual era mi nombre?¿Te paraste a pensar como me sentaría eso a mi? No, porque no todos los hombres son como tú, y eso gracias a dios la vida me lo va demostrando y soy la persona más afortunada del mundo por tener a mi lado amigos de verdad y no tener esa necesidad de pudrir mis labios en una historia ficticia, simplemente disfruto de la persona a la que amo y que él en sí me valora como si fuera suya, no necesito nada más para compensar todo tu dolor y sufrimiento, ninguna de tus penas podrá compensar el daño cometido y yo no quiero retomar una relación ficticia como tú en su día me dijiste.
Si no tienes a nadie que te quiera como yo lo siento, lo siento de veras, haber actuado de otra forma, yo lo he hecho y me ha salido rentable el sufrir, ojalá te trate bien la vida, tampoco le deseo el mal a nadie, pero no pienses que volverá a ser conmigo, el tren pasa una vez y si lo pierdes, te quedas esperando.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Para hacer un viaje en el tiempo, narrar una historia, vivir lo que nadie ha logrado vivir, hay que planearlo todo al detalle, comencemos.





















Aún recuerdo aquella noche de Otoño, de aquel diecisiete, de algún mes, de no recuerdo bien el año en que estábamos.
Sólo sé que tu belleza era notable en aquel gélido lugar, tu blanquecina piel me daba escalofríos y procedí a cogerte de la mano, aquella que se resguardaba bajo la manga de un chaquetón negro.
Aquella manía tuya de colocarte el pelo por detrás de la oreja y de esbozar una sonrisa cada vez que abro la boca, ¿Te resulto graciosa? —Decía para mis adentros.
Hacía unas horas que me había plantado en aquel paraje, curioso paraje, de bosques kilométricos y árboles que parecían tocar el cielo con sus profundas raíces, era hermoso, ciertamente nada de lo que me habías dicho era para exagerar.
Cabizbajo jugabas con tus dedos y te dí las gracias por ignorarme.  
¡No te ignoro! —Me respondiste indignado.
Más yo leía en tus ojos que algo en ti suponía esa grave falta de alegría en tu rostro, procedí a acariciarte las mejillas con suavidad y a expandir mis comisuras por todo mi rostro, el cual no era muy extenso, pero aún así un 70% de mi rostro era eso, comisuras, sonrisa, tu sonrisa.
Eres la gracia de este sitio, parece que está muerto y tú con una de esas sonrisas haces brotar hasta la más caída flor. —Con desgana intenté invocar a tu espíritu de la pasión, lo cual en vano, desató a tu espíritu de la desesperación.
Aún pasadas las horas no era capaz a lograr entender qué mal era lo suficientemente potente como para tenerte en vela y más aún, a mi...
Preocupada me dí media vuelta hacia la habitación, me encerré y me metí en la cama, desolada y sin ganas de regresar al mundo que pertenezco.
Eras tan astuto que sabrías cada uno de mis movimientos, me tenías ganada, era obvio que sabrías que me deprimiría a la primera de cambio.
Me pillaste de espaldas en la cama y me enganchaste por debajo de las axilas hasta hacerme llorar de la risa.
¿De veras te lo has creído todo, pedazo de boba?  —Entre risas me susurrabas al oído con una mano apoyada sobre la mejilla.
Pues claro que sí, era demasiado real, no sabía qué hacer, no soporto verte así, eres mi debilidad, la única que tengo, no puedes hacérmelo pasar así de mal, no puedes...  —Con esmero me secaba las lágrimas de los párpados. 
Encima que vienes a verme desde el quinto pino, y con las ganas que tenía yo de verte, ¿Crees que sería capaz de darte un trato de esa magnitud? Qué poco me conoces, Tania.  —Te jartabas de mi inocencia.
Me habías hecho pasar un mal trago, pero no obstante eras mi ángel, y aunque todo fuera por darme "Esa sorpresa que yo jamás hubiera imaginado", no podrías haberme dado mejor sorpresa que aquella sonrisa, aquella noche de otoño, de aquel diecisiete, de algún mes, de no recuerdo bien el año en que estábamos, pero quería quedarme contigo para siempre".

jueves, 4 de octubre de 2012

No te acerques tanto, que me pisas.
No me mires así, que me enamoras.
No me hagas ruborizarme, que luego no sé cómo mirarte sin hacerlo.
No me halagues de esa forma, que me sacas de mi órbita.
No me insistas, que caigo.
No disimules, te tengo.
No hables en voz baja, que te susurro.
No me toques con esa mirada, que me pierdo.
No me obligues a decirte que te quiero cuando no es así lo que por tu mente pasa. No me digas que lo nuestro nunca sería posible porque sabes que yo nunca pierdo. No me mandes morir después que tú, porque en vida yo por ti muero. No apagues esa luz que ilumina nuestra vida, porque sólo hay una y quiero pasarla contigo.
Aún escucho tu voz hablar muy suave, en mi oído. Palpitante era tu corazón, fulminante tu sonrisa, dabas vida a aquel lugar tan oscuro. Sacabas de mi esa parte que todo el mundo desconoce, y en sí tú tampoco me conoces.
Cada vez que te dejo partir, vivo pendiente de tu regreso. Hablo en futuro y aún no ha sucedido nada.
Quiero tomar tu mano y no separarme de ti, ¿No lo ves? No puedo.
La vida pasa lenta y dolorosa, cambios me estremecen y quiero sentir sin sufrir cada instante como si fuera el último.
Espero más de ti de lo que podría esperar, necesito demostrarme a mi misma que puedo confiar y que eres parte de mi de verdad, anhelo tus besos, tus abrazos, anhelo hacerte feliz, hacerte ver que el mundo es diferente para el resto de la gente, que conmigo todo es verde y la contaminación es un caso aparte.
No sabes cuánto voy a sufrir estos meses, seguramente no me creas, pienses que es un episodio más en mi trágica vida amorosa, pero no es así, no sé cómo, no me lo preguntes, no te sabré responder, tan sólo sé que estás conmigo aquí en este instante, te siento, eres una belleza indescriptible, o quizás soy yo que tengo los ojos nublados, no lo sé, tampoco me importa demasiado, simplemente quiero verte sonreír todos los malditos días de mi vida cuando me levante con una de tus camisetas a hacer el desayuno y poder desayunar ambos en el jardín, lo necesito.
No sabes cuántas noches he imaginado que me vienes a buscar a la pradera más verde jamás imaginada, cuántas veces nos hemos muerto del asco de tanto besarnos, es irónico estar tan enamorada sin estarlo, eres esa sensación que me faltaba en el corazón, o será el pánico de verte caer y que no seas capaz a levantarte.
A dios le pido que nada malo te pase mientras yo pueda impedirlo o pueda pasarlo por ti, te prometo que cuidaré de ti hasta que no pueda, te prometo que estaré aquí para ti hasta que duela, porque sin tu risa la vida no tendría sentido y la felicidad la cual reside en mi desde hace tiempo se desvanecería...

lunes, 1 de octubre de 2012

Nada es lo suficientemente importante como para dejarlo escapar, cada momento es único, cada instante irreemplazable, cada susurro es una señal, cada beso una sensación, cada mirada es un recuerdo, cada caricia es un sentido diferente de la vida y cada paso que das es una nueva promesa que cumplir.


Y al paso que vamos, este pequeño mundo encierra consigo mi esencia, mis ganas de rendirme y de seguir, este extraño mundo que no me deja en paz un instante, todo eso que puedo ver a través de él y soy la única superviviente que lo ha visto.
En ocasiones me siento una extraterrestre, todo aquello que nadie desearía jamás conocer, un ser de ultratumba o una majestuosa sombra en una casa abandonada, nunca me he sentido persona, jamás me he sentido diferente, no obstante nunca me he comportado como tal, mis aspiraciones siempre han crecido entre los deseos de la gente.





It is always the same symphony for love, for destruction, for the massive pain to the distance, to the courage, I love you more than life, but not more than me.

Y así las mareas se llevaron las teorías de cómo nos conocimos, de cómo fuimos decayendo, de cómo enamorarse no fue problema y de cómo la distancia no era una excusa, tan sólo era lo que necesitábamos.






¿Conoces la facilidad cuan las palabras cortan?
Yo tampoco, maldito, necesito saber de ti, tus palabras ya no sirven para aliviar mi pesar, ¡Necesito acciones! Pero sin voluntad poco se consigue de este mundo.
En el fondo somos todos iguales, de insensatos, de ineptos, de cobardes, de lucidos con pocas luces, es así de simple, no valemos más que para obedecer.




















Y que sea la última vez que desapareces de mi vida tanto tiempo.

domingo, 16 de septiembre de 2012

- Estoy aquí de nuevo, ¿Es lo que querías, no?
- Tan sólo quería arreglar todo esto.
- ¿No te ha sido suficiente?
- No, Anne, esta canción me la he escuchado mil veces durante estos años...
- ¿Después del alboroto que causamos la última vez me crees con paciencia como para escuchar tus estupideces?¿Qué clase de ingrata te piensas que soy?
- Tan solo ha sido un error.
- ¿Un error?¿Un error?¿Destrozar una familia por culpa de tu egoísmo te parece un simple 'Error'?
- La vida son circunstancias, Anne, has de aceptar que no todo viene en gusto.
- El gusto es tuyo.
- El gusto es mío.



A veces quisiera ser bruma, otras muchas quisiera ser aire, quiero vivir en lo más alto para dejarme caer como si de mi vida dependiese ese simple precipicio.
Quiero dejarme guiar por la ausencia de aquellos que en su día lo dieron todo por hacerme quien soy hoy, no quiero desesperarme, quiero luchar, vibrar, que sea mi júbilo lo único que irradie, quiero ser persona antes que animal, quiero estar viva, quiero nacer de mis lamentos y no dejarme castigar jamás por causas que poca solución albergan.















Esconderme tras unos muros de piedra no me hará menos vulnerable, tampoco enfrentarme al dolor me hará más fuerte.
La tragedia se cuenta en procesos, en mentiras, en dramas, en intereses políticos y personales, somos un mundo incivilizado de alienígenas mutantes y oxidados que no procuramos el bien de los que en su día nos lo procuraron a nosotros sin beneficio alguno, pero así de simple y egoísta es el mundo, de aprovechado, de maleducado, así hemos creado este universo de costes y préstamos, así acabaremos con lo que un día llamamos nuestro.









Llegamos a lo que yo suelo llamar 'Romanticidio'.
Esa serie de sensaciones que recorren tu cuerpo cuando te mira, cuando te sonríe, cuando no puede alejar sus ojos de tu mirada por un instante, cuando se ríe de ti y tú te sonrojas, cuando te toca sin querer y no tan sin querer. Esa serie de cosquillitas que finges no sentir cuando te abraza, que susurras al oído de tu amiga cuando se va, que besas tus propios labios para saborear de ellos hasta la más mínima gota de saliva derramada de los suyos, porque toda parte de su alma es un diamante para ti.















Si quieres saber algo de mi, has de empezar por mi pasado.
Entramos en verano de mil novecientos noventa y cinco, en un hospital, en una ciudad, en una situación comprometida, ahí estoy, en una incubadora esperando a ser rescatada de las malvadas manos de la matrona.
Surgen desconciertos por parte de mis padres a la hora de ponerme un nombre.
Cynthia, Claudia... Mi madre no lo tenía muy claro.
Mi padre surcó el norte en busca de mi persona para poder escoger junto a la mujer de su vida el nombre de la criatura a la que él dio forma.
Pasados los días no daban resultados de mejoría sobre mi, por lo tanto me pasé un mes en el hospital atendida por los 'mejores' médicos, pero sólo uno me salvó la vida, es gracias a él por el que estás leyendo esto, aunque no creo que te importe en grandeza, pero yo te expongo mis pensamientos.
Hace años descubrí un grupo Finlandés llamado 'The Rasmus' compuesto por cuatro chicos: Lauri, Pauli, Aki y Eero, según mi madre unidos forman 'Lauri y Pauli estuvieron aki con Eero' todo muy anecdótico, ¿No crees?
Temí el rechazo de mi madre y sentía vergüenza por aquello que yo más amaba en este mundo, la música.
Crecí entre el rechazo de la mujer y las órdenes de un país enfermo, no tuve tiempo a plantearme las cosas y a penas tuve opciones a escoger lo que quería que fuese de mi.
Siempre me fascinó la arqueología, el mundo del antiguo Egipcio y de África del norte me inspiró en varias ocasiones para escribir pequeñas historias para el colegio, siempre han dicho de mi que sé expresar lo que siento y lo que quiero que el mundo sienta por mi.
Llegado el día en el que cumplí doce años, recién salida de la depresión por el fallecimiento de mi abuela, surgió el imprevisto más grave de mi vida, tú y yo sabemos cual es, no me apetece recordarlo, no quiero ni tocarlo.
Sufrí la traición de mis seres más queridos, fuera los amigos, fuera la familia, tan sólo quedamos tres vivos en mi corazón, el interés mueve fronteras y las personas como yo se piensan las cosas dos veces, creí que todos teníamos esa parte de nosotros mimos viva en nuestro interior, el tiempo me demostró que no es así y que muchas personas deciden antes de plantearse nada.
¿Sabes qué es lo que más me apasiona y lo que mejor me ha enseñado esta caprichosa y diminuta existencia?
A valorar a las personas tal y como son, porque puedes hacer de dos gotas de lluvia una nube y de una laguna un océano azul.
Morir es relativo, vivir es actitud, independizarse del mundo es imposible y causar daños es perjudicial para nosotros mismos.




Ahora que conoces resumidamente la historia de mi vida, quiero plantearte algo, algo que realmente no puedas rechazar, porque llegados al caso no tienes nada que perder, pero aunque ganes y juegues, aprenderás mucho de tus victorias, porque de las batallas se aprende, pero de la ambición por conseguir el siguiente trofeo se salvan muchas vidas.




                    Apostemos una o dos vidas a que llevamos todos estos años perdiendo el tiempo.





Y por último, la propuesta irrechazable.
Bésame, dame un beso, te cambio uno de tus besos de microsegundos por mi vida, te lo prometo.








viernes, 7 de septiembre de 2012

Dudas, pequeñas frases repletas de ingenio y promesas rotas a lo largo del tiempo.
Promesas, hechos que se dan por realizados antes de si quiera haberlo planeado.
Celos, sentimientos que fluyen por tu cuerpo cuando sientes que puedes perder algo que realmente te importa.
Circunstancias límite, situaciones en las que preferirías no haber nacido jamás.

Siempre se empieza soñando con lo que uno más desea, con falsas esperanzas, con obstáculos demasiado precipitados como para llevarlo a cabo, sueñas lo que tu corazón vive dentro de ti, piensas lo que deberías haber hecho, sientes lo que no deberías y amas demasiado como para merecer esto.






Amar es el proceso que te lleva a la locura, a la tragedia, a la desesperación, a la liberación del alma en plenitud, es esa sensación que corroe tu mente y destapa tus verdaderas intenciones.
El ser más mortífero puede amar, el más bondadoso puede asesinar, ¿Por qué somos todos diferentes si vivimos el mismo principio y nos tocará el mismo fin?



















Y una vez tocado el cielo, yo me pregunto qué se siente.
























¿Besarte? Quizás lo haría, no se me quita tan fácil el gusanillo de ti.
No lo sabes, pero quiero besarte, tocarte, acariciarte, no soltarte por ahora, que me des la mano y sienta paz y estima en mi interior, te echo de menos y nunca me has visto, más yo en sueños te dibujo como la más brillante de las esferas, eres un insólito cosmos, ese pánico que envenenaría la sangre a cualquier mortal en estado ebrio.
Prométeme que antes de irte cerrarás la puerta de mi corazón, que si te vas será con un motivo justo y no por haberme juzgado antes de tiempo, porque nada es para siempre y tú aquí me quieres dejar con lo puesto, y si te soy sincera ya no me importa, porque habré probado tu sangre de perdedor.






Si sabes de lo que hablo, comprenderás que mi vida ha sido eso, circunstancias incómodas, ahora estás aquí, cuidándome, mimándome desde dónde quiera que estés, no importa la hora, no importa el proceso, importas tú, tus ojitos, tu sonrisa y tu risa estúpida que aún no conozco, pero sé que la esbozarás el abrazarme, como todos los humanos hacemos cuando nos enamoramos de la persona equivocada, y yo así he hecho, ir tirando miguitas de pan por tu camino hasta que me encuentres, ojalá algún día podamos estrechar lazos de una maldita vez y dejarnos de coqueteos absurdos, porque la vida son fases, un día algo te asombra y al día siguiente quieres dejarlo atrás, no me dejes caer, que yo seré tu respaldo.











Por si se me había olvidado concretar algo... Ah sí, te quiero.



sábado, 1 de septiembre de 2012

Parece que fue ayer cuando empecé a respirar, cuando al cumplir años fui creciendo entre los matices, entre las infinidades de la tierra, fui volviéndome loca por ti, por él, por aquel...
Causé molestias allí dónde fui y no supe ver lo que era estar enamorada hasta que vi la luna con mis propios ojos, contemplé paisajes que seguramente nadie de la zona se hubiera percatado jamás, pero allí estaban, allí estaba yo.
He bailado con la muerte y sus caderas de mujer, he sonreído al mar en plena tormenta y ha colmado de esperanza mi vida un ángel para traerte en un barco a la deriva hasta mi.





Nunca sabrás cuántas noches me he quedado sin verte dormir, cuántas veces he soñado que entrabas por esta misma puerta, cuánto sufrimiento por ese último beso tuyo al caer la noche, quizás es arriesgado, algo pronto, absurdo, pero eres mi única esperanza, si de ilusiones vive el tonto de los cojones es que soy una negada total para vivir.








A veces es absurdo dejarse llevar por la pasión cuando lo realmente vivo en nuestros corazones es la esperanza de sacar de ese pequeño instante una ilusión, como la vida, que eterna es.

No me dejes caer en las garras de un dragón, ni me dejes ser la víctima de una bruja malvada, más yo te prometo cuidarte y respetarte hasta que cada partícula de tu ser deje de ocupar espacio en el tiempo.
El tiempo es un bonito regalo, un amigo mal apreciado, es parte de ti, parte de mi, nos va bien, nos va mal, nos dejamos guiar por él, que él decida, es el camino más sencillo.






De pronto me miras, te miro y suspiras, yo cierro los ojos, tu apartas la vista, apenas respiro, me hago pequeñita y me pongo a temblar.





No siempre escogerás el camino correcto, ni tus padres estarán ahí para cruzarte en cada tramo de vía de tren, pero de lo que sí estoy segura es que serás grande y algún día alguien te reconocerá como tal, al menos yo.









Si vas a olvidarme, que sea por algo que haya hecho mal y no por todas aquellas cosas que te daba miedo probar.









miércoles, 15 de agosto de 2012

¿Crees en el destino?¿En la esperanza?¿Alguna vez has sentido algo tan grande como el corazón de otra persona en tu pecho?¿Alguna vez has sonreído a la luz de la luna?¿Alguna vez has besado a un ángel?¿Quieres saber algo más?




Es tiempo de sonreírle al pasado y decirle al presente que somos tú y yo, que lo que viene no podrá con nosotros. Seremos tu voz y tu dulzura, yo y mi ausente tristeza, seamos uno sólo, seamos uña y carne, seamos parte de un planeta llamado nuestro.
¿Sabes por qué las luces del cielo brillan en la oscuridad? Porque vistos desde arriba cada uno de nosotros brillamos con la misma intensidad que ellos, dicen que en ocasiones hay que ver las cosas con los ojos de un niño, preferiría ver la vida cómo lo hacen las estrellas, con luz propia.
Prométeme que si algún día me sucede algo contarás nuestra historia, esa que jamás pudo llegar a pasar, esas voces sobre mi cabeza que me decían "dile que sí", esa sonrisa traviesa que jugaba con mis sábanas alguna primavera de algún año en algún lugar a lo lejos.
Quisiera escribir tu nombre en mis memorias, consolarte en tus peores decisiones, salvarte de situaciones límite, pero no puedo hacer gran cosa, tan sólo mirarte desde el cielo, amándote, tan sólo puedo saber que existes y que eres feliz así.
Soy una luz, un simple conjunto de polvo cósmico que te vigila y te protege desde que naciste, puede que no me creas, pero desde cualquier lugar del globo puedo dibujar un corazón idéntico al tuyo.
¿Alguna vez te has sentido conforme con lo que la vida te ha dado?¿Alguna vez te han rechazo algo que de verdad estabas deseando?
Desde el minuto 0 de mi vida he tenido esperanza, de esa que se esfuma en un día y vuelve cuando le apetece, no obstante, hoy es el día en que mi suministro se ha agotado.
Las películas Disney nos han hecho creer que podemos con lo que sea, que siempre habrá alguien para nosotros, que el amor es primario y las guerras son secundarias, pero el amor en sí es una guerra en la que siempre muere el soldado más débil, es mi caso.
Me he tomado la molestia de pensar en ti todos estos días, de recordar tus mejillas deslizándose por tu cara al igual que tus comisuras retorciéndose de placer al esbozar una sonrisa, eres precioso.
Hay veces que debes dejar ir a lo que más quieres en el mundo, dejándole a su merced, la cual sabes que no le llevará a buen puerto, pero es su decisión y debes aceptarla.
Tan sólo quería describirnos a ambos, describir cómo no ha sido, no es y no será, pero podría haber sido.
Mi mundo es azul, con pequeños fragmentos verdes, con árboles, sirenas, dragones, príncipes, castillos, mazmorras, malvados seres, catapultas, nazguls y cosas de esas, tan sólo me faltabas tú para rellenar esa página, por una vez me sentí especial, sentí que lo que hacía era correspondido por alguien, iba a mostrarte lo feliz que puede ser vivir, pero has escogido derecha en vez de izquierda, es tu decisión, la respeto, tan sólo quiero que sepas que para lo poco que te conozco, me he visto incapaz de vivir un sólo día de mi vida sin ti, no sé si te servirá de consuelo, pero eres la persona más increíble del mundo, y todo aquel al que le ofrezcas tu corazón, tiene una responsabilidad conmigo.
Prométeme que olvidarás cuánto has leído, tan sólo ha sido un instante de tu vida, ahora deja que el fénix renazca de sus cenizas y sonríe, hay personas que dependen de ti.










miércoles, 8 de agosto de 2012

Tras años de indiferencia personal, me di cuenta de que en esta vida no puedes hacer lo que quieres sin pagar un precio, todo deseo tiene un coste, un tributo a los demás (Aunque para ti sea la ruina total)
En ocasiones comparo la vida con un péndulo, sabes que vas de izquierda a derecha sin motivo alguno, es así, no tiene otra dirección, sin embargo, cada acción que realizamos, nos llevará por un camino u otro, porque la vida es así, y somos cómplices de ella.
Hubo un tiempo en el que creí morir por ti, creí escaparme de la mazmorra más oscura sólo para besarte, para sentir un haz de luz en mi rostro cada vez que te miraba, era como recordar la misma historia del cuento siempre, estúpido, insensato tal vez, pero era la forma de perder el tiempo que más me gustaba.

No puedo obligarte a que me ames tal cual yo lo hago, porque cada persona es un ciclo diferente, un mundo por explorar, hay personas diferentes, hay diferentes tipos de persona, pero los corazones laten de la misma forma, somos todos igual de estúpidos y cada uno de nuestros pensamientos van reñidos a una única causa, el amor.
Amor, de ese que se cuela por los oídos y te saca la chispa en la sonrisa que tanto le gusta a tu cómplice, a tu víctima, a esa chica a la que quieres en tu vida cada noche, de esas que con sólo respirar hacen vibrar todo tu espacio vital, de esas que lo curan todo con un beso y que amordazan con frases tan suaves como, ámame, si estoy hecha de pedacitos de ti.










Perdóname si en mi sano juicio no cumplí con las espectativas que esperabas, lo siento si en algún momento he dicho algo que en vano haya sido, te quiero, y no me perdonaría el sufrimiento causado a la larga, porque eres mi inspiración, mi verdugo en esta historia, somos la proa y la popa del barco en el que vamos, lo siento si creer en la vida después de una muerte instantánea ha sido un error, el único error que desconozco es el simple hecho de amar a un ser tan increíble como tú.





jueves, 19 de julio de 2012

Cuando una mujer ama...

Aún recuerdo cuando me hiciste sonreír por primera vez en mis sueños.
Era una chiquilla desesperada que sólo quería conocerte, abrazarte, sentir el roce de tus mullidos mofletes antes de pasar a tus labios del color del atardecer.
Temía no ser lo que tú esperabas que fuese, físicamente era la misma, pero, ¿Y sí no era lo suficiente como para gustarte?
"Tania, recuerda que si te pidió que fueses al otro lado del país, será porque te quiere más que a ninguna otra que haya conocido jamás".
Tras varias horas, paseando con mis tías, por las amplias calles de aquella extraña metrópolis a la que me había conducido un coche, descubrí que la brisa hacía más "soportable" el trayecto, pero aún así, no era comparable al deseo que mis labios tenían de fundirse en los tuyos.
Habíamos quedado a las cinco de la tarde, de un día de agosto, del año dos mil doce.
Niños con sus helados, abuelos sonrientes, ¿Y yo qué?¿No era mi hora?
Apareciste de la nada, con unos amigos, hablando de vuestras cosas, y yo me sonrojé diciéndome a mi misma que qué coño hacías ahí, que estaba horrible.
Me miraste, sonreíste como esperé que sonrieras y me guiñaste el ojo, ni abriste la boca, sobraban las palabras para nosotros.
Las horas eran incesantes en aquella maldita casa frente al mar, un quinto piso si no mal recuerdo.
Y como estaba deseando durante hace meses, llegaron las cuatro y media y eché a andar hasta la plaza dónde habíamos decidido romper el miedo y las inquietudes de nuestros corazones.
Estabas apoyado en una columna, frente a una pizzería y una floristería, mirando al suelo nervioso, mordiéndote los labios...
Qué labios más preciosos tenías, quise robártelos y no me dejaste, me abrazaste y me dijiste que nunca pensabas que llegaría ese momento, ese momento cruel del "hola" para pasar al "hasta la próxima".
Apoyaste tu frente junto a la mía, no conseguías dejar de sonreír, me llamaste pelirroja una vez más, como en todos aquellos sueños de los cuales me había enamorado perdidamente.
Cogidos de la mano recorrimos cada esquina de la ciudad, aún no me habías besado.
Me llevaste a un parque alejado del centro y me senté en un banco cabizbaja a pensar qué podría haber hecho mal, siempre pensando que había sido culpa mía y que no sentías nada por mi, con las lágrimas en los ojos y las manos llenas de rabia, abalanzaste tus manos hacia mi cara y me besaste el labio inferior, lo apartaste y me miraste.
Bésame pelirroja, aquí estoy para ti. Fueron tus palabras, tan sólo sé que me eché a llorar como una niña y tú no hacías más que abrazarme y reírte a la vez.

sábado, 16 de junio de 2012

Cuando nací, veía las cosas a grandes escalas, a grandes alturas, emociones demasiado estructuradas para mi, me veía en un complot frente mis padres y la vida, y a medida que iba creciendo, me fui dando cuenta de que todo esto no es más que una burda mentira que los políticos quisieron implantar en nuestro subconsciente desde renacuajos.


Escogiste una vida de servidumbre en vez de esconderte en los infiernos conmigo, sabiendo que yo era lo que tú querías, querías morir a mi lado, sentir lo que yo sentía, aniquilar a todos aquellos que se interpusiesen en nuestro camino, teníamos un sueño John, íbamos a lograrlo, pero como toda persona en este mundo lleno de malnacidos ¡Me has traicionado!









- Esta brújula no falla, esta brújula no señala al norte.
Esta brújula lleva lo que uno más desea, ¿Estás realmente seguro de lo que deseas, Jack?























Supongo que siempre hay una escena en la vida, esa polifacética escena del adiós, o del te llevo esperando toda mi vida, es absurdo creer que alguien que te ama con toda su fuerza no lo esté pasando tan gravemente mal como tú en este preciso instante lo sufres en silencio, más no aguantar el llanto, las ganas de gritar, por miedo a perderle, a que te diga que no quiere hacerte daño, no podrá hacerte más daño que alejarse de ti.
















Me gustaría poder entregarte mi corazón junto con todas esas promesas que muchas mujeres no han sabido ofrecerte, supongo que soy humana y mis errores he cometido, no obstante te prometo cuidar de ti como si fueses uno más de mi familia, porque te quiero conmigo y descuida si temes que me vaya a alguna parte sin ti, porque el verdadero sentimiento, si es utilizado con bondad y fe, nunca será vencido.








Por si algún día olvidas que existo. Te quiero, te he querido desde que tengo esperanzas.

jueves, 7 de junio de 2012

Disculpa si te ofendo, solía pretender que te querría siempre, que mi sonrisa no se iría de esa parte inferior de mi cara, que las gracias entre los dos se fundirían con las nubes en el chocolate.

















Pensaba dejar atrás todo esto, creí que tu te irías, realmente me planteé irme de aquí, contigo, a cualquier parte, a la lejanía de los cielos, sé que te gusta modificar el presente, hacer más llevadera tu vida, cuanto más light mejor, pero lo light no siempre es light y a veces hay que probar para degustar.
No puedo gritar aleluya en todas ocasiones, nada ha llenado mi vacío, pero nadie puede evitar lo innegable, estoy enamorada realidad que en falsas ilusiones se ve sometida por ti.














Casualmente, esa "perfección" tuya, siempre viene compuesta por la sonrisa de otra mujer la cual no soy yo, yo soy esa persona que deja sus ganas en sacarte el polvo y el vacío de las venas.
No comprendo ese "asco" tan profundo en ti hacia mi, tan sólo he cumplido mi peor error, creo que me merezco cumplir mi mejor error.




Más no poder vivir así, ¡Debería ser de broma!




















La realidad ha sido escrita en verso, en carta, en lienzo, en manuscrito, en tantas y tantas formas de mentirnos, que cualquier barbaridad, por muy estúpida que sea, si es música para nuestros oídos, bienvenida sea.








                                          Piensa en mi, sólo tu ausencia puedo yo apreciar.








Recuerda siempre que pese al destino que tú quieras escoger, aún somos dos puertas que estaban por abrir.









































domingo, 3 de junio de 2012

An angel.

¿Recuerdas aquellas risas a altas horas de la noche?¿Recuerdas aquellas dulces y pequeñas estupideces que eran para nosotros una razón más?
Me alegro de que hoy día sigas siendo esa parte de mi que me falta por rellenar en el rompecabezas del dolor, porque sin ti mis escalofríos se convertían en verdaderas pesadillas, no era capaz de dormir sin leer una sola frase que recubriese mi nombre en tu corazón, eras una pieza fundamental en el postre, todos dependíamos de ti y aquí estás una vez más.
¿Qué ha sido de ti? Te echaba de menos, no sabía de tu existencia, es más, creí que ya te habías olvidado de mi rostro, aunque sólo lo hubieses visto una vez, aquella sonrisa que irradiabas era más que suficiente, era más de lo que esperaba, más de lo que a mi me pueda impresionar una persona, era vivo, era un rostro firme, me gusta, me gustas.
Espero que al menos exista un lugar en el mundo para perdernos bajo la inmensidad de la noche, bajo el frío invierno, bajo los brazos de la bruma, en la luna llena, en el vacío del planeta, me da igual, mientras tu risa aguarde mi llanto no sé qué problema me espera si tengo toda mi gracia y mi fuerza encerrada en la vida de una persona.







¿Qué opinas sobre mi? Soy como la luna bajo un hechizo, no puedes verme, pero te hipnotizo, tengo los criterios de un santo, pero los aplico como un diablo.
Soy la furia que desata tu ira, pero nunca dejaré de amarte, porque para algo sirve vivir aquí, es para sentir lo que los vivos nunca lograron sentir.










Nunca me abandones, yo no sé por cuanto tiempo estaré aquí, quizá hoy te envío poemas y mañana no regrese, en vano mis palabras inundan tu corazón bajo la llamada de otra mujer, más no poder apreciar tu aroma una última vez tumbada bajo tus hombros, mi mayor deseo sería verte crecer con esos ojos de embrujo que das a ver, simplemente escucha con atención mi pesar y decirte que si desaparezco yo jamás te podré olvidar.

viernes, 1 de junio de 2012

Design your universe.


Creí que esas personas que forman un abanico junto a tu pecho, todas esas cicatrices sin curar, todas esas ramificaciones de un mismo árbol, que dan lugar a una satisfacción más grande que todo el cosmos, iban a perdurar en el tiempo al menos una década más.
Más no puedo decir palabra a cerca de lo que pienso, aunque debamos hacerlo, hay cosas que duelen más que una muela, que una herida en un pie, hay cosas que atraviesan el alma como un arma de fuego dispara al frente, hay situaciones insospechables y hay conceptos demasiado estúpidos, hay gente y tipos de gente, hay animales y criaturas, luego existimos nosotros, los que con nuestros "dones" procuramos una vida mejor, obviamente, destruyendo todo aquello que la naturaleza nos aporta.
Me pregunto cuando llegamos aquí hace millones de años si alguien nos dió permiso para construir centrales térmicas o nucleares, hoy día aún nos preguntamos por qué Chernóbil sigue bajo los escombros y la radiactividad, echémosle la culpa a algún planeta, igual alguien de ahí arriba nos escucha.
Me siento patética cuando escucho comentarios homófobos, patética por existir en un mundo con tanta insensatez, con tantas cargas en los hombros.

Se quejan porque el amor no les acompaña, agradeced que tenéis familia a vuestro lado, que yo a mi suerte tengo a mis padres pero un día como hoy perdí a mi madre, a la persona que consagró mi vida como si fuese la suya, y es más, podría justificar todos mis actos en ese mismo proceso, el de sufrir, odiar, destruir, pero no lo hago.
Somos más fuertes que las ramas de un árbol, los humanos sentimientos pasión al igual que escalofríos, tenemos miedo a la oscuridad y no le tememos a un rifle a la luz del sol.

Somos casi tan perfectos como nos podamos creer, somos tan ingenuos como nos hacemos pensar que son algunos animales, posiblemente, los verdaderos seres lo seamos nosotros sin darnos cuenta, y ahora, frente a esta situación tan bochornosa, me pregunto qué ha sido del corazón de todas esas personas que desmontan a diestro y siniestro bosques, parajes, es triste ver como alguien que lleva tus misma sangre destruya todo lo que es importante para ti, pero como en la vida, hay muchas cosas que no nos gustan, hay personas que nos harán llorar, otras que nos emocionarán, no sé por qué os molestáis en jugar con la felicidad de vuestros mismos, si no sabéis si os devolverán la jugada.

No somos conscientes del daño que provocamos a la naturaleza, y en sí nos lo hacemos a nosotros mismos.
¿Te das cuenta de que no todos esos documentales que salen por televisión son ficticios?¿Te has llegado a plantear pasar hambre?¿Y si no hubieses nacido aquí?
Por mi parte deseo que el mundo cambie y valore toda su riqueza, porque el mundo está lleno de logros y de genios, pero uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde por alguna estupidez, debemos dejarnos de juegos, de productos químicos y empezar a cambiar de forma de ser, en cuanto creas una burbuja sostenible al rededor de tu vida, créeme que los cambios llegarán con la próxima estación.

martes, 1 de mayo de 2012




Aún recuerdo cuando tus versos hacían que mi mente se nublase por un instante, que mis parpadeos fuesen incesantes, era tal sensación, qué estúpida me sentí.






Siento no haber sido del todo sincera contigo, no haber sido justa, he sido cruel, celosa, maniática, he causado cada una de esas situaciones que tanto te incomodan, lo siento.
Aunque creas que no, cada noche al acostarme recuerdo tu sonrisa, cuando me llamabas tontita o simplemente sonreías al verme, aunque fuese tras una pantalla, yo sabía que era especial para ti, que era algo mútuo, creí ser algo de lo que no pudieras olvidarte.






Y si ardo algún día entre las llamas, que no sea en vano, que se escuche en todo el mundo tu nombre, quiero que formes parte de mi vida, como siempre lo has hecho, porque no me imagino un mundo sin tu voz, no puedo olvidar tu cara, no puedo olvidarte, no podría imaginarme una vida sin tu aroma, no podría cambiar nada de lo que está escrito por ti, pero podría moldear todo lo que soy capaz de cambiar con un único nosotros.






Tan sólo quiero que sepas que cada vez que te hablo es que no puedo resistirme a ti, porque eres un dulce de esos que enganchan, que me duermo pensando en el mañana a tu lado, aún recuerdo esa larga calle dónde al final siempre estarás tu esperándome para acercar tus labios a los míos.






Porque no soy buena, porque no he hecho las cosas como deberían ser, pero piensa un instante, le he dado contenido a nuestra historia, quizá algún día tirados en un sofá nos riamos, no sé si lo deseas tanto como yo, quizá imagino cosas que nunca serán posibles, pero, ¿Quién soy yo para quitarte el sueño? Tan sólo soy una más en tu lista de admiradoras secretas.








Podría rifar mi mantita por uno de tus abrazos, tan sólo quiero sentir qué se siente al tenerte, porque para ti no eres nadie pero para mi eres mi ángel, porque no quiero ser feliz con nadie que no seas tú, porque no soy persona si sé que algo malo te pasa, porque no puedo caer sin saber que tú estarás ahí para levantarme.








¿Tu sabes lo que duele que la persona que amas no responda a tus latidos?¿Sabes cuanto daño hace el amor a nuestras mentes?¿Es justo esto?








Sigo disculpándome, un día estaré ahí contigo y seguiré diciéndolo, gracias por formar parte de mi vida una vez y por serlo siempre.