Te habías dejado la chaqueta de cuero negra en casa, y rápidamente subiste las escaleras de mármol que ocupan el amplio espacio del portal de la casa de tus abuelos, bajaste tal cual antes y me hiciste una mueca, nos íbamos de viaje, era nuestro primer viaje.
me rodeaste con el brazo y me dijiste, espero que te guste, va a ser legendario amor, ya lo veras.
Me esperaba algo curioso de ti, sueles sorprenderme constantemente, es tu virtud, eres así.
Echaste a correr de nuevo, y me puse a gritarte en medio de la calle, parecías un gato callejero.
Encontraste un pequeño gato en una caja de cartón, era blanco con unas cuantas manchas naranjas, como el gato que mi abuela Palmira tenía cuando yo era pequeña.
Te pusiste a acariciarlo y él ronroneaba sin más, me lo diste para que lo cogiese y empezó a arañarme, al parecer no le caía muy bien que digamos, pero estaba enamoradito de ti.
Te preguntabas si sería macho o hembra y obviamente te pusiste a comprobarlo, de tu perfil destacaba una pequeña comisura que hizo que mi corazón desprendiera varios pum en un instante, qué guapo eras, me había enamorado más aún de aquel chico de ojos verdes y piel clarita.
El pequeño felino no dejaba de engancharse a tu camisa y estabas algo mosqueado, era tu preferida, pero como bebe que era lo comprendías y te reías sin más, qué escena más tierna.
Saqué la cámara en un momento de emotividad y me dispuse a inmortalizar el momento, sonreías como un estúpido mientras el viento se llevaba tu querido flequillo.
Echaba de menos la brisa de la ría de Avilés, hacía ya un tiempo que dejé aquello para instalarme contigo en un pequeño piso de los alrededores de un parque para mascotas, no era mi hogar ideal, pero te tenía a ti, ¿qué más podía pedir una joven novata?
Las converse se me desataron al pisar una baldosa mal colocada y te pedí un segundo para poder atarme, te pusiste a jugar con él y no me hacías caso, le dabas besitos en la nariz y jugabas con sus orejas mientras él pasaba su pequeño rabo por tu camisa.
Al ver las fotos del día, me fijé en que el gato llevaba una chapita colgada al cuello, ponía Muffin 23, y así le llamamos, Muffin.
La chapita traía una dirección, al parecer residía en una residencia para animales al norte de San Sebastián, no se me ocurría como pudo llegar una criatura de esas dimensiones a Huesca.
El pequeño Muffin estaba muerto de sed, entramos en un establecimiento cercano al banco donde prácticamente nos pasamos toda la tarde y le compraste un litro de leche, el pobre parecía que llevaba sin beber meses.
Me rodeaste con los brazos nuevamente y me susurraste que estaba celosa, yo obviamente lo negué, te reías y me decías que cómo ibas a preferir a un gatito antes que a mi, con estos papos que tengo, parezco una fresa.
Me dijiste algo cómo, ¿No querías tener hijos? pués toma jajaja, me resultó muy gracioso realmente, pero te miré exageradamente mal.
Ya era tarde y el vuelo salía en unas horas, decidimos dejarle el gato a un viejo amigo nuestro hasta que volviesemos, te ponía ojitos y te lo querías llevar, tuve que arrastrarte media manzana.
Me preguntaste si estaba preparada para el viaje de mi vida y entusiasmada te respondí lo más evidente que se puede decir en una ocasión así, estoy preparada.
Nunca había montado en avión antes, estaba aterradísima, no parabas de besarme, parecías una lapa, pero me gustaba, eras mi lapa.
Como siempre intentas quedarte conmigo me decías, dame un beso pussy, que me lo des, y yo para rabiarte te giraba la cara, insistías e insistías hasta que conseguiste rozar mis labios suavemente y sabes que contra eso no puedo luchar.
Llamaron por megafonía, era nuestro vuelo, nos dispusimos a cogerlo, paraste a comprar patatitas, qué raro en Dani.
El trayecto duró una hora y media, las cuales nos pasamos diciendo tonterías y besándonos, como dos estúpidos que no tienen otra cosa mejor que hacer.
Para bajar por la escalera del avión me cogiste la mano, me dijiste que no pasaría nada, que siempre has estado a mi lado y siempre lo ibas a estar, pase lo que pase.
Una azafata con la falda más corta que la vergüenza nos ofreció un café el cual te cobran por un ojo de la cara y te negaste rotundamente.
Llegamos al aeropuerto de Ranón, ¡al fin!
Tierra Asturiana después de meses sin sentir la vegetación en persona, cómo echaba de menos mi ciudad.
Como buena Asturiana que soy para desplazarme a cualquier parte desde Ranón tuvimos que coger el taxi, el cual es excesivamente caro, pero para una vez que venimos, no vamos a ser tan ratas.
Llegamos a la estación de Avilés, salimos por la parte de la derecha, te hacías pis, y subiste corriendo a orinar al baño, casi te confundes.
Paramos a tomar algo en el bar de mi tío, al cual hacía meses que no veía y se le hacía raro llamarte, te llamas igual que su hijo, pero le caías muy bien, le gustabas para mi.
Nos subieron a mi casa, dónde nos encontramos a mi padre en zapatillas echándole aceite a la moto, te golpeó la espalda y te preguntó que qué tal estabas, que hacía tiempo que no venías a visitarles, mi padre te quería mucho, eras el primer novio que le gustaba para mi.
Mamá te dio dos besos y te invitó a sentarte, cómo siempre llenó la mesa de entrantes como si viniera a comer una legión, el menú era mi preferido, tortilla de jamón serrano y de postre brownie de chocolate.
Mi padre bromeaba sobre cuando tendríamos hijos, quería tener nietos y tú le respondías que era muy pronto, acababas de entrar a trabajar en una empresa hacía menos de un año y querías estabilizarte.
Encontraba rara mi habitación sin tantas muñecas, sin mi maquillaje y mi ropa desperdigados por todos sitios, sólo había varias fotos con recuerdos y mi cama hecha, era triste, me había hecho mayor.
Pasamos la tarde con mis padres en Gijón, nos invitaron a tomar algo, es muy normal en ellos, contaban historias mientras yo les ignoraba profundamente y me adormilaba poco a poco, son demasiados años escuchando sus palabras agobiantes.
Mi padre se puso a hablar del barsa, eso ya te gusta más y le seguiste el rollo, parecíais hermanos, era muy triste.
Mamá me insinuó si habíamos hecho el amor y me puse roja como un tomate, no es tonta.
Era tarde y nos dirigimos a dar un paseo a la luna, me apetecía enseñarte aquellos lugares dónde yo solía refugiarme de la contaminación que sufre mi ciudad, el cielo estaba rosa prácticamente, qué bonito día hacía, nunca lo podré olvidar.
me cogiste de la mano y me dijiste, te quiero mucho Tania, puede que no todos los días te lo demuestre, pero es lo que siento y en el fondo sabes de lo que hablo.
Me creí tus palabras y sonreí como una quince añera enamorada.
Echabas de menos al gato, te preguntabas cómo estaría, es más, llamaste a casa de tu amigo y le mandaste que el gato se pusiera al teléfono, sólo se oían ronroneos.
Por la mañana preparé comida variada, iban a venir a comer Carlota, Estefi y sus respectivas parejas, sería un día en familia muy extraño.
Como cuando eramos niñas, Carlota y yo nos sumergimos en la ola más alta de la playa de Salinas, nunca en la vida había tragado tanta agua, qué asco.
Me tiré encima de ti toda la tarde, en tu toalla.
Nunca pensé que se podría enamorar alguien así y menos yo, que gran cosa precisamente no soy.
Tocaba regresar a casa, seguías echando de menos a aquel pequeño que un día te encontraste en la calle.
Nos acercamos hasta casa para dejar las maletas y fuimos a por él, te lo comías.
Decidiste ir a una clínica y ponerle un chip, desparasitarlo y comprarle colonia, eso fue una mera estupidez, le mimabas como a un bebé.
Poco a poco me fue queriendo y era como el pequeñín de nuestra casa, la verdad que era una cocada, cuando hacía frío en invierno solía meterse entre nuestros pies y nos hacía cosquillas, tenía frío.
Ahora me doy cuenta cómo podría ser mi vida si permanecieses en ella para siempre, nunca he creído en el destino ni en esas tonterías, creo en la teoría de aquí estoy y ya no estoy, quiero que aproveches mi tiempo, por muy lejos que estés, siempre te querré, y llegará el día que te aburras de tenerme encima, de que sueñe contigo y te haga caricias en la espalda, quizá es más pronto de lo que crees, mi mayor sueño sería arroparte cada una de las noches en las que mi cuello te apetezca besar, esas noches frías de invierno y esas cálidas noches sin poder dormir, nunca creí poder amar a alguien así, así de fuerte, eres todo cuanto tengo, todo cuanto podría desear, eres lo más importante que me ha pasado en mis diecisiete años de vida Daniel, nunca te vayas, te perseguiré.
sábado, 31 de diciembre de 2011
Mi primera entrada del año, se basará en daros fuerzas para continuar con esto muchos más, sois inspiración, sois vida, sois fuerza, sois alma, sois ternura.
No se podría pedir nada mejor que una amiga como tú, serr-ano coreano, te quiero muchísimo y después de años ya creo que eso de ser puta irá a más, te necesito a mi lado en los momentos malos y buenos, sobretodo los buenos, pequeña cosita ♥
Hasta mis dulces pecados tú conoces, princesita de mi ser y mi paciencia, la cual brilla últimamente por su ausencia, ¿Qué haría yo sin tus buenos días princesa por las mañanas?¿Qué sería de mi sin ti?¿Cómo he podido aguantar tanto tiempo sin acariciar tu tersa piel y decirte lo muchísimo que te quiero tía? eres la mejor.
Me falta hablar de la más importante, la máx mala, la más fea, la más puta, la más todo, la mejor, la sensacional, la perfecta, la feliz, la desdichada, la enamorada, la flor, la tonta del culo, mi mejor amiga, mi hermana, mi corasón de melón, cuanto te quiero.
jueves, 29 de diciembre de 2011
belive
Supongo que el viento hace años se llevó mi compasión, cuando subida a lo más alto de un monte cercano al centro de mi ciudad me bebí varios litros de alegría como si las horas no cesaran, junto a mi esa persona que ha sabido darme todo lo que alberga mejor que nadie, su honestidad.
En aquel monte dónde me encontraba solía pensar que alejandome de los problemas hallaría la solución a todo lo que me colmaba de desgracias, pero me equivoqué una vez más en mis teorías, mis sucias, patéticas teorías.
Creí que el destino no podía hacerme más daño, que no habría nada más grave que todo aquello que estaba en mi interior, que no podría cometer más pecados, más errores, quería modificar mi pensamiento por uno más casto, por uno más inusual, necesitaba sentirme dentro de los bosques y respirar aire limpio.
¿Cómo podría sentirme viva con diecisiete años? ¿Es justo que paguen justos por pecadores? ¿A qué tipo de sociedad pertenezco? ¿Qué me deparará mi conciencia esta vez?
Necesito gritar, muy fuerte, hasta que mis cuerdas vocales sufran en silencio el dolor y la angustia que padece mi ser desde el propio día en qué nací.
¿No puedes entender lo que siento, lo que me haces sentir? ¿Es un juego, sólo soy eso, no tienes nada qué explicarme?
Odio renunciar a tus labios todas las noches, dormir en una cama vacía y no poder escuchar los susurros de los pájaros al anochecer, odio esto, ya es suficiente, no puedo con más, esta vida es para mi, así es, no quiero que nadie más cargue con ella...
Dame amor y no me sueltes, JAMÁS, no me olvides, no me defraudes, no me humilles, no olvides tu nombre, no olvides aquel primer Te quiero, no quieras comprender lo que no está escrito en tus ojos.
Sé que no es lo que deseas, que no es fácil, ten fé, todo lo valioso en esta tierra ha sido corrompido por humanos, tú eres lo único que me queda en esta triste existencia llena de masacres varias.
Sueña conmigo cuando estes enfermo, acaricia mi ropa cuando esté de viaje, nunca olvides mi aroma, coco y vainilla dulces.
De esas pesadillas que nunca habrás soñado brotará la energía que poseo para iluminar tu camino allá dónde el señor te lleve.
Cuidaré de ti cuando más me necesites, para eso he sido creada, soy tu pura bendición.
En aquel monte dónde me encontraba solía pensar que alejandome de los problemas hallaría la solución a todo lo que me colmaba de desgracias, pero me equivoqué una vez más en mis teorías, mis sucias, patéticas teorías.
Creí que el destino no podía hacerme más daño, que no habría nada más grave que todo aquello que estaba en mi interior, que no podría cometer más pecados, más errores, quería modificar mi pensamiento por uno más casto, por uno más inusual, necesitaba sentirme dentro de los bosques y respirar aire limpio.
¿Cómo podría sentirme viva con diecisiete años? ¿Es justo que paguen justos por pecadores? ¿A qué tipo de sociedad pertenezco? ¿Qué me deparará mi conciencia esta vez?
Necesito gritar, muy fuerte, hasta que mis cuerdas vocales sufran en silencio el dolor y la angustia que padece mi ser desde el propio día en qué nací.
¿No puedes entender lo que siento, lo que me haces sentir? ¿Es un juego, sólo soy eso, no tienes nada qué explicarme?
Odio renunciar a tus labios todas las noches, dormir en una cama vacía y no poder escuchar los susurros de los pájaros al anochecer, odio esto, ya es suficiente, no puedo con más, esta vida es para mi, así es, no quiero que nadie más cargue con ella...
Dame amor y no me sueltes, JAMÁS, no me olvides, no me defraudes, no me humilles, no olvides tu nombre, no olvides aquel primer Te quiero, no quieras comprender lo que no está escrito en tus ojos.
Sé que no es lo que deseas, que no es fácil, ten fé, todo lo valioso en esta tierra ha sido corrompido por humanos, tú eres lo único que me queda en esta triste existencia llena de masacres varias.
Sueña conmigo cuando estes enfermo, acaricia mi ropa cuando esté de viaje, nunca olvides mi aroma, coco y vainilla dulces.
De esas pesadillas que nunca habrás soñado brotará la energía que poseo para iluminar tu camino allá dónde el señor te lleve.
Cuidaré de ti cuando más me necesites, para eso he sido creada, soy tu pura bendición.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
jiji
Recuerda qué, estoy aquí, nadie te va a tocar nunca más, no permitiré que te pongan la mano encima, sujetaré tu mano cuando no puedas mantenerte en pie, te regalaré un pañuelo en el peor día de tu vida, te acompañaré al altar, sujetando las kilométricas arras que desprenda tu precioso vestido de seda, te haré reír como años llevo haciéndolo, cuando crezcamos y nos pasemos una tarde como no hace mucho lo hicimos viendo la cosa más dulce, recordaremos todo lo que hemos sido, lo que somos, y lo que nos falta por descubrir.
No pretendo ser la mejor amiga del mundo, soy una más en tu larga lista, juventud, divino tesoro.
Me hace daño pensar todo lo que eramos y lo que somos ahora, estamos solas, todas nuestras amigas, nuestras ex parejas, nuestras ilusiones, francamente, han sido en vano.
Me duele que te marches, y que en cuatro meses no te vuelva a ver, sin embargo, me reconforta saber que vas a estar ahí y no vas a cambiar, llevas años siendo la misma persona, es más, me siento muy orgullosa de ti, de la mujer que eres, la persona que te has hecho.
Sólo quiero decirte una vez más, que eres una de esas personas a las que considero parte de mi familia, y que si un día te pasa algo, si necesitas algún órgano para sobrevivir incluso, el banco de sangre Tania está abierto veinticuatro horas.
Si algún día, por un casual me sucede algo, me gustaría que me recordases por las cosas buenas, no me siento orgullosa de mi parte negra.
Eres la única persona de mi pasado oscuro, que quiero conservar intacta en el fondo de mi ser.
No es necesario decirte que ese día que yo me vaya al cielo, si notas una sensación de calor y te sientes confortada, seré yo quién esté ahí para arroparte.
Te propongo un trato, Matías Carús, prometo solemnemente, amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, por encima de todo, de cualquier pero, si me prometes que no volverás a llorar nunca más por algo que se pueda solucionar con un par de sonrisas.
Te aseguro que lo peor está por venir, pero recuerda pequeña, las buenas personas están por todas partes, las malvadas te persiguen, y todo lo que deseas se esfuma, como la calada de aquel cigarro que nunca conseguiste fumar del todo, el filtro inexistente.
Venga va, dame amor, que sexo no me falta.
No pretendo ser la mejor amiga del mundo, soy una más en tu larga lista, juventud, divino tesoro.
Me hace daño pensar todo lo que eramos y lo que somos ahora, estamos solas, todas nuestras amigas, nuestras ex parejas, nuestras ilusiones, francamente, han sido en vano.
Me duele que te marches, y que en cuatro meses no te vuelva a ver, sin embargo, me reconforta saber que vas a estar ahí y no vas a cambiar, llevas años siendo la misma persona, es más, me siento muy orgullosa de ti, de la mujer que eres, la persona que te has hecho.
Sólo quiero decirte una vez más, que eres una de esas personas a las que considero parte de mi familia, y que si un día te pasa algo, si necesitas algún órgano para sobrevivir incluso, el banco de sangre Tania está abierto veinticuatro horas.
Si algún día, por un casual me sucede algo, me gustaría que me recordases por las cosas buenas, no me siento orgullosa de mi parte negra.
Eres la única persona de mi pasado oscuro, que quiero conservar intacta en el fondo de mi ser.
No es necesario decirte que ese día que yo me vaya al cielo, si notas una sensación de calor y te sientes confortada, seré yo quién esté ahí para arroparte.
Te propongo un trato, Matías Carús, prometo solemnemente, amarte y respetarte hasta que la muerte nos separe, por encima de todo, de cualquier pero, si me prometes que no volverás a llorar nunca más por algo que se pueda solucionar con un par de sonrisas.
Te aseguro que lo peor está por venir, pero recuerda pequeña, las buenas personas están por todas partes, las malvadas te persiguen, y todo lo que deseas se esfuma, como la calada de aquel cigarro que nunca conseguiste fumar del todo, el filtro inexistente.
Venga va, dame amor, que sexo no me falta.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Show must go on.
El espectáculo, al igual que la vida en sí de una persona, debe continuar, pese a todo.
Mi péndulo es escaso, me muero, me ahogo entre cenizas y polvo, soy eso, partículas minúsculas de afecto que desaparecen con la bruma.
Qué preciosa es la vista desde aquí, es hermoso, al igual que es preocupante, esto que hay aquí, quizá mañana ya no esté, he llegado ahora mismo, en este instante a esa conclusión, debería valorar más lo que tengo y dejar de pedir cosas imposibles, me he dado cuenta de lo egoísta que soy cuando posiblemente alguien más pequeño que yo necesitase una décima parte de lo que yo derrocho al día, vergüenza me doy al no poder hacer nada al respecto más que observarlo por una televisión, me siento impotente...
Sólo espero que hagas bien en mi ausencia, y que no pierdas tu toque, ese toque mágico que nos vuelve locas, esa voz sensual, esa clásica mirada, esa salvaje sonrisa, qué hombre.
Nunca podré olvidarte, de eso estoy más que segura, no sé cómo has llegado a mi vida, pero bua, no te marches jamás por favor.
Algún día te devolveré todos los favores con iva, lo prometo.
Sólo piensa que no podríamos estar en una mejor situación qué, el vivir una aventura fantástica en un sueño interminable, yo lo pienso así.
Y, para terminar, quiero decirte que te amo, con todas las letras de mi nombre, con todos mis sentimientos, con todas mis fuerzas, eres la persona que lo ha dado todo por mi, y yo no te he demostrado nada, qué sincero eres, qué genial, te espero una vez más a las cuatro de la mañana, en cualquier ciudad, en cualquiera de tus sueños, sólo cógeme de la mano y te llevaré a ver mundo.
Mi péndulo es escaso, me muero, me ahogo entre cenizas y polvo, soy eso, partículas minúsculas de afecto que desaparecen con la bruma.
Qué preciosa es la vista desde aquí, es hermoso, al igual que es preocupante, esto que hay aquí, quizá mañana ya no esté, he llegado ahora mismo, en este instante a esa conclusión, debería valorar más lo que tengo y dejar de pedir cosas imposibles, me he dado cuenta de lo egoísta que soy cuando posiblemente alguien más pequeño que yo necesitase una décima parte de lo que yo derrocho al día, vergüenza me doy al no poder hacer nada al respecto más que observarlo por una televisión, me siento impotente...
Sólo espero que hagas bien en mi ausencia, y que no pierdas tu toque, ese toque mágico que nos vuelve locas, esa voz sensual, esa clásica mirada, esa salvaje sonrisa, qué hombre.
Nunca podré olvidarte, de eso estoy más que segura, no sé cómo has llegado a mi vida, pero bua, no te marches jamás por favor.
Algún día te devolveré todos los favores con iva, lo prometo.
Sólo piensa que no podríamos estar en una mejor situación qué, el vivir una aventura fantástica en un sueño interminable, yo lo pienso así.
Y, para terminar, quiero decirte que te amo, con todas las letras de mi nombre, con todos mis sentimientos, con todas mis fuerzas, eres la persona que lo ha dado todo por mi, y yo no te he demostrado nada, qué sincero eres, qué genial, te espero una vez más a las cuatro de la mañana, en cualquier ciudad, en cualquiera de tus sueños, sólo cógeme de la mano y te llevaré a ver mundo.
Varias entradas con una sola razón.
¿Qué he necesitado toda la vida para ser así?
Fría, orgullosa, malvada, atroz, sinvergüenza, qué de cosas soy, quizá si no fuera por esas palabras tal vez no me sentiría orgullosa de mi parte bondadosa, quizá en mi firmamento esté todo esto, estás tú seguramente, en mi testamento pondré tu nombre en cursiva con un corazón de color negro. El rojo es el color de la pasión, el blanco el de la muerte y el negro el de la eternidad, supongo que hallas captado lo que quiero decir con esto, un corazón vivo se rompe, un corazón muerto no puede sentir y un corazón congelado no late pero se rompe.
Hasta en la sepultura fantasiosa seré, hasta que las campanas de mi funeral suenen a destajo, y no paren, hasta el amanecer no.
¿Me haces un favor? Recuerda mi parte buena, la mala ha cometido demasiados errores, y el Jekyll que llevo dentro debe ser enterrado.
Tu más fiel admiradora, Taan Ylönen.
Fría, orgullosa, malvada, atroz, sinvergüenza, qué de cosas soy, quizá si no fuera por esas palabras tal vez no me sentiría orgullosa de mi parte bondadosa, quizá en mi firmamento esté todo esto, estás tú seguramente, en mi testamento pondré tu nombre en cursiva con un corazón de color negro. El rojo es el color de la pasión, el blanco el de la muerte y el negro el de la eternidad, supongo que hallas captado lo que quiero decir con esto, un corazón vivo se rompe, un corazón muerto no puede sentir y un corazón congelado no late pero se rompe.
Hasta en la sepultura fantasiosa seré, hasta que las campanas de mi funeral suenen a destajo, y no paren, hasta el amanecer no.
¿Me haces un favor? Recuerda mi parte buena, la mala ha cometido demasiados errores, y el Jekyll que llevo dentro debe ser enterrado.
Tu más fiel admiradora, Taan Ylönen.
Love mode on
Buenos días amor, verás, si has leído esto, es porque me extrañas, la he cagado hasta el fondo, he ido al ministerio de educación y han rechazado mi petición, es decir, mi madre me estará matando poco a poco.
Quería decirte que te lo tomes como unas vacaciones, supongo que sólo sea una semana y poco, así tendrás más tiempo para ti y tus cosas, que ya es hora de que vuelvas a estar en tu mundo sin perturbaciones mías.
Quiero que mires el reloj, el primer reloj que te encuentres, detenidamente, cada número, cada segundo, ese segundo que más te llame la atención, cáptalo, es para ti, te lo regalo y ¿sabes qué más? Ese instante, yo estaré mirandolo también, no te preocupes, peores cosas habrás pasado, tampoco creo que te importe mucho mi ausencia, pero me aseguro de que sientas que estoy aquí aún, contigo, acariciando tu tersa piel, besando tus mejillas, riendome a carcajadas en tu oído, tirandote de la nariz, haciendo bucles en tu pelo, tirandote de las orejas, haciendote cosquillas y pedorretas en la tripita, lo corriente jaja.
Me pregunto qué estarás haciendo, si tienes hambre, si tienes ganas de verme, no sé, me lo pregunto.
Qué guapo eres, qué ojos, qué sonrisa, quiero verte sonreír, sonríe, y cada vez que necesites un abrazo sonríe más y más fuerte y apareceré por tu ventana.
Tengo las manos heladas, pero más helada me sentiré sin hablar contigo, cómo te voy a echar de menos, no sé cómo voy a poder vivir sin ti.
Qué pesada soy y cuantas tonterías digo, para mi son de lo más importante y hacia ti me parecen blasfemias jaja, qué pequeño es este mundo lleno de ilusiones, que una niña se fue a enamorar de un batería.
Ahora mismo tengo las comisuras de lado a lado, parece que llevo botox, te necesito tanto Dani, hasta el punto de mirar por la ventana y dejar que el viento se lleve mi pelo, pensando que notarás ese pequeño suspiro dentro de mi ser que te pertenece.
Nunca dejes que nadie te haga daño, el peor momento de tu vida no es este, ni será mañana, será cuando tengas que decidir qué hacer con ella, yo lo estoy decidiendo y nunca he sido más feliz, te quiero Dani, más que a nada en el mundo.
Quería decirte que te lo tomes como unas vacaciones, supongo que sólo sea una semana y poco, así tendrás más tiempo para ti y tus cosas, que ya es hora de que vuelvas a estar en tu mundo sin perturbaciones mías.
Quiero que mires el reloj, el primer reloj que te encuentres, detenidamente, cada número, cada segundo, ese segundo que más te llame la atención, cáptalo, es para ti, te lo regalo y ¿sabes qué más? Ese instante, yo estaré mirandolo también, no te preocupes, peores cosas habrás pasado, tampoco creo que te importe mucho mi ausencia, pero me aseguro de que sientas que estoy aquí aún, contigo, acariciando tu tersa piel, besando tus mejillas, riendome a carcajadas en tu oído, tirandote de la nariz, haciendo bucles en tu pelo, tirandote de las orejas, haciendote cosquillas y pedorretas en la tripita, lo corriente jaja.
Me pregunto qué estarás haciendo, si tienes hambre, si tienes ganas de verme, no sé, me lo pregunto.
Qué guapo eres, qué ojos, qué sonrisa, quiero verte sonreír, sonríe, y cada vez que necesites un abrazo sonríe más y más fuerte y apareceré por tu ventana.
Tengo las manos heladas, pero más helada me sentiré sin hablar contigo, cómo te voy a echar de menos, no sé cómo voy a poder vivir sin ti.
Qué pesada soy y cuantas tonterías digo, para mi son de lo más importante y hacia ti me parecen blasfemias jaja, qué pequeño es este mundo lleno de ilusiones, que una niña se fue a enamorar de un batería.
Ahora mismo tengo las comisuras de lado a lado, parece que llevo botox, te necesito tanto Dani, hasta el punto de mirar por la ventana y dejar que el viento se lleve mi pelo, pensando que notarás ese pequeño suspiro dentro de mi ser que te pertenece.
Nunca dejes que nadie te haga daño, el peor momento de tu vida no es este, ni será mañana, será cuando tengas que decidir qué hacer con ella, yo lo estoy decidiendo y nunca he sido más feliz, te quiero Dani, más que a nada en el mundo.
Dear Dani
Como voy a faltar unos días seguramente, quiero abrir mis ojos completamente hasta el punto de dejar claros muchos puntos de mi vida de los que no estaba del todo segura, quiero confesarte que al principio tenía miedo a ser una "admiradora" más, a ser algo insignificante para ti, tenía ese tipo de sensación que tienes cuando te van a sacar sangre o cuando te puedes cortar con un cuchillo jamonero, pues, eso sentí yo en ese preciso momento, hace ya prácticamente dos meses de eso, quién lo iba a decir ._.
Me alegro de que seas esa parte destacable de mi subconsciente, realmente, eres una monosidad de niño y eres todo un hombre, quizá he encontrado en ti esa mitad que a mi me falta, esa responsabilidad y esa ternura que perdí hace tiempo por un barranco cualquiera.
Te agradezco que me ayudes en todo lo que necesito apoyo, eres un encanto, un dulce recién salido del horno, no sé qué haría sin ti amigo mío.
Gracias por sacarme una sonrisa con tonterías de vez en cuando, por llevar años haciendolo, por preocuparte de cómo estoy día a día, ojalá todos fueran como tú.
Me alegro de que seas esa parte destacable de mi subconsciente, realmente, eres una monosidad de niño y eres todo un hombre, quizá he encontrado en ti esa mitad que a mi me falta, esa responsabilidad y esa ternura que perdí hace tiempo por un barranco cualquiera.
Te agradezco que me ayudes en todo lo que necesito apoyo, eres un encanto, un dulce recién salido del horno, no sé qué haría sin ti amigo mío.
Gracias por sacarme una sonrisa con tonterías de vez en cuando, por llevar años haciendolo, por preocuparte de cómo estoy día a día, ojalá todos fueran como tú.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Amor perverso, imprevisible, astuto.
- Qué bien suena dejarse emocionar, dejar que las personas te llenen de cosas buenas, de expresiones nuevas, de cosas por las que algún día llegarás a llorar, de situaciones tan deliciosas como un mantecado de chocolate, de palabras bellas, las cuales a veces vale más olvidar.
¿Quién sabe qué nos deparará el destino?¿Dónde residiremos mañana?¿Quién se ocupará de nosotros o nosotros de ellos?
Qué caprichosa es la inocencia, que siempre tiene un precio que pagar, qué necia es la adolescencia que se niega a ser como debería ser, pero en parte, de eso se trata, de mejorar lo que uno mejor sabe hacer.
Quiero ser vapor, y flotar, por la cocina, por el barrio, por la ciudad, quiero ser una nube de aire en medio de un bosque, quiero ser agua, el agua que cae de tus ojos y los limpia con delicadeza, para que puedas observar el horizonte y que no se te escape ni el más mínimo detalle.
Quiero ver tu sonrisa, brillante, hipnotizante, esencial.
Quiero vivir entre esquimales que me enseñen a reír y llamar al sol estrella polar, querer gritar desde un bloque de hielo en lo más alto del ártico.
¿Qué sería de nuestros corazones si no mirasemos la luna?¿Si no encontrasemos un futuro al que agarrarnos con fuerza?
Mi mayor pesadilla se cumple, un año más, sola en el vagón más oscuro del tren, por un túnel lleno de telarañas y recuerdos del ayer, dónde las personas apoyan su codo en el respaldo de la ventana y cubren sus ojos de paisaje.
La última luz olvidada en el fin del mundo se esconde para no ser encontrada, para ser olvidada, para pasar desapercibido, para ocultarse de todo lo existente.
Quiero mirar la luz que desprenden tus poros y sonreír, sentirme viva, sentirme bien, poder saltar y coger ese toro que salpica mi nombre por los cuernos, darme alegría, fuerza, como cuando viví aquel concierto de The Rasmus que tantos años soñé, necesito vivir eso, necesito sentir la ira, la ansiedad, la impotencia, la felicidad, lo contagioso que fue, como la primera vez que probé el alcohol, esa sucia sensación, tan potente.
Bésame, beso bien, recorre mis labios con cautela, quizá, sólo quizá encuentres esa parte de ti que nunca pudiste encontrar, esa sensación calmante que no es similar a ninguna otra, llámame perversa, quizá lo sea, pero es lo que quieres escuchar.
Bébeme como si fuera tequila, como si fuera una gota de sangre que se acaba de caer de tu mano, como si fuese interminable este instante, esta angustia que recorre tus venas todas las noches, acuerdate de que existo, de quién soy, ámame.
Qué insolente y fría que soy, sólo pienso en acariciar tu dulce piel, besar tu cuerpo muy despacio, cantarte al oído bajito sin que nadie se entere, sólo para ti.
Quiero ser tu miel, quiero ser la espuma de tu cerveza, ser la uva de tu viñedo, ser la velocidad de tu coche, quiero serlo todo.
Quiero ser el más mínimo detalle que podrías plasmar en uno de tus relatos, quiero ser esa mínima tilde que separa la ese de la i.
Cuando te canses de mi, estaré, debajo de tu casa para darte un abrazo y darte las gracias por darme los mejores años de mi vida, jamás los podré olvidar, simplemente, recuerda, es tiempo de regresar.
¿Quién sabe qué nos deparará el destino?¿Dónde residiremos mañana?¿Quién se ocupará de nosotros o nosotros de ellos?
Qué caprichosa es la inocencia, que siempre tiene un precio que pagar, qué necia es la adolescencia que se niega a ser como debería ser, pero en parte, de eso se trata, de mejorar lo que uno mejor sabe hacer.
Quiero ser vapor, y flotar, por la cocina, por el barrio, por la ciudad, quiero ser una nube de aire en medio de un bosque, quiero ser agua, el agua que cae de tus ojos y los limpia con delicadeza, para que puedas observar el horizonte y que no se te escape ni el más mínimo detalle.
Quiero ver tu sonrisa, brillante, hipnotizante, esencial.
Quiero vivir entre esquimales que me enseñen a reír y llamar al sol estrella polar, querer gritar desde un bloque de hielo en lo más alto del ártico.
¿Qué sería de nuestros corazones si no mirasemos la luna?¿Si no encontrasemos un futuro al que agarrarnos con fuerza?
Mi mayor pesadilla se cumple, un año más, sola en el vagón más oscuro del tren, por un túnel lleno de telarañas y recuerdos del ayer, dónde las personas apoyan su codo en el respaldo de la ventana y cubren sus ojos de paisaje.
La última luz olvidada en el fin del mundo se esconde para no ser encontrada, para ser olvidada, para pasar desapercibido, para ocultarse de todo lo existente.
Quiero mirar la luz que desprenden tus poros y sonreír, sentirme viva, sentirme bien, poder saltar y coger ese toro que salpica mi nombre por los cuernos, darme alegría, fuerza, como cuando viví aquel concierto de The Rasmus que tantos años soñé, necesito vivir eso, necesito sentir la ira, la ansiedad, la impotencia, la felicidad, lo contagioso que fue, como la primera vez que probé el alcohol, esa sucia sensación, tan potente.
Bésame, beso bien, recorre mis labios con cautela, quizá, sólo quizá encuentres esa parte de ti que nunca pudiste encontrar, esa sensación calmante que no es similar a ninguna otra, llámame perversa, quizá lo sea, pero es lo que quieres escuchar.
Bébeme como si fuera tequila, como si fuera una gota de sangre que se acaba de caer de tu mano, como si fuese interminable este instante, esta angustia que recorre tus venas todas las noches, acuerdate de que existo, de quién soy, ámame.
Qué insolente y fría que soy, sólo pienso en acariciar tu dulce piel, besar tu cuerpo muy despacio, cantarte al oído bajito sin que nadie se entere, sólo para ti.
Quiero ser tu miel, quiero ser la espuma de tu cerveza, ser la uva de tu viñedo, ser la velocidad de tu coche, quiero serlo todo.
Quiero ser el más mínimo detalle que podrías plasmar en uno de tus relatos, quiero ser esa mínima tilde que separa la ese de la i.
Cuando te canses de mi, estaré, debajo de tu casa para darte un abrazo y darte las gracias por darme los mejores años de mi vida, jamás los podré olvidar, simplemente, recuerda, es tiempo de regresar.
sábado, 17 de diciembre de 2011
- No sé como empezó todo esto, no tengo ni la más remota idea de por qué, ya ni me acuerdo cuando, sólo sé que me moriré el día que me digas adiós, que te amo como hacía años lo había hecho, que siento que cada día estás más lejos y que ya no sé qué hacer para pedirte que no te marches jamás de mi lado.
Porque aunque te veas fuerte pequeño eres, aunque estés triste siempre tendrás un motivo para sentirte feliz, que no hay mal que por bien no venga, que los corazones están para romper y enamorar, que no sé cómo explicarte que te quiero, joder, que estoy loca por ti, y que no sé ya qué clase de locuras cometer para aliviarme de esta pena que me llena de rabia y angustia, sobre qué estarás haciendo, quién besará tus labios, quién abrazará tus brazos, quién añorara tus muecas, quién pensará contigo en ese instante, me apetece morirme si pienso en que alguien que pueda no ser yo haga ese tipo de cosas, me duele en el alma pensar eso, pero ¿qué puedo hacer yo? simplemente me trago todo esto cada día que pasa, porque te quiero y sólo quiero lo mejor para ti, que me sigas diciendo que me quieres porque sí, que me llames cuando te apetezca, que me cuentes qué tal has pasado el día, eres el único motivo por el que subo la persiana de mi habitación con ganas de observar un día negro, ni la nube más negra me lo puede estropear.
Me sonrojo al pensar que me estas mirando fijamente, y me sostienes con esa sonrisa maléfica que tienes, es tan simple, y tan completo para mi, me haces tan feliz, tanto, que no puedo respirar a veces cuando terminamos de hablar, soy una incomprendida.
No quiero mentirte, tengo muchísimas dudas en la cabeza, pero quiero que estés ahí siempre, tu eres mi vida, no desde siempre, pero sé que habrá un espacio aquí con tu nombre.
No me gusta hablar de futuro, nunca, pero sé que puedo confiar en ti, siempre lo he hecho, desde el primer momento, y sólo quiero salvarte de esta mierda de mundo que nos consume.
Si confías en mi, sueña y pronto estaré ahí matándote a besos, cómo siempre lo hemos querido, ¿Qué hay más hermoso que dos personas que desean estar juntas? no creo que halla algo más hermoso.
Lo último que quiero decirte hoy es, gracias por pertenecer a mi vida, lo eres todo y más para mi, todo lo que haces, no tiene precio, y aunque lo tuvieras, pagaría lo que fuese por besarte la espalda todas las noches antes de ir a dormir, Te quiero.
Porque aunque te veas fuerte pequeño eres, aunque estés triste siempre tendrás un motivo para sentirte feliz, que no hay mal que por bien no venga, que los corazones están para romper y enamorar, que no sé cómo explicarte que te quiero, joder, que estoy loca por ti, y que no sé ya qué clase de locuras cometer para aliviarme de esta pena que me llena de rabia y angustia, sobre qué estarás haciendo, quién besará tus labios, quién abrazará tus brazos, quién añorara tus muecas, quién pensará contigo en ese instante, me apetece morirme si pienso en que alguien que pueda no ser yo haga ese tipo de cosas, me duele en el alma pensar eso, pero ¿qué puedo hacer yo? simplemente me trago todo esto cada día que pasa, porque te quiero y sólo quiero lo mejor para ti, que me sigas diciendo que me quieres porque sí, que me llames cuando te apetezca, que me cuentes qué tal has pasado el día, eres el único motivo por el que subo la persiana de mi habitación con ganas de observar un día negro, ni la nube más negra me lo puede estropear.
Me sonrojo al pensar que me estas mirando fijamente, y me sostienes con esa sonrisa maléfica que tienes, es tan simple, y tan completo para mi, me haces tan feliz, tanto, que no puedo respirar a veces cuando terminamos de hablar, soy una incomprendida.
No quiero mentirte, tengo muchísimas dudas en la cabeza, pero quiero que estés ahí siempre, tu eres mi vida, no desde siempre, pero sé que habrá un espacio aquí con tu nombre.
No me gusta hablar de futuro, nunca, pero sé que puedo confiar en ti, siempre lo he hecho, desde el primer momento, y sólo quiero salvarte de esta mierda de mundo que nos consume.
Si confías en mi, sueña y pronto estaré ahí matándote a besos, cómo siempre lo hemos querido, ¿Qué hay más hermoso que dos personas que desean estar juntas? no creo que halla algo más hermoso.
Lo último que quiero decirte hoy es, gracias por pertenecer a mi vida, lo eres todo y más para mi, todo lo que haces, no tiene precio, y aunque lo tuvieras, pagaría lo que fuese por besarte la espalda todas las noches antes de ir a dormir, Te quiero.
viernes, 16 de diciembre de 2011
- Bienvenido a la tierra, ¿Qué deseabas?
- A ti.
- ¡¿A mi?!
- Sí, a ti.
- Ni siquiera te conozco.
- Eso no lo sabes aún.
- Ni sé tu nombre.
- No lo tengo.
- ¿No tienes nombre?
- Nadie es mi nombre, pero puedes llamarme Nemo.
- ¿Pero qué? me estás dejando petrificada.
- Una sorpresa nunca es algo esperado.
- De verdad, ¿Quién eres?
- He venido de muy lejos a regalarte mis noches, mis días, mis horas y mis minutos.
- ¿Qué pinto yo en esa historia? Parece brujería.
- Quizá las más brujas son las más incomprendidas.
- No sé quién eres, ni qué tengo que ver contigo, pero me asustas y mucho...
- ¿Renunciaste a tu alma por alguien alguna vez, alguna vez en tu vida?
La muchacha, estupefacta, tira un plato que sostenía sobre sus manos al suelo.
- ¡¿Y TÚ CÓMO SABES ESO?!
- Quizá ahora si me conozcas.
- Sigo sin reconocerte, no reconozco tu voz, tu rostro, eres un borrón.
- Nunca me has visto, pero quizá en la oscuridad me amaste tanto como yo a ti.
- A ti.
- ¡¿A mi?!
- Sí, a ti.
- Ni siquiera te conozco.
- Eso no lo sabes aún.
- Ni sé tu nombre.
- No lo tengo.
- ¿No tienes nombre?
- Nadie es mi nombre, pero puedes llamarme Nemo.
- ¿Pero qué? me estás dejando petrificada.
- Una sorpresa nunca es algo esperado.
- De verdad, ¿Quién eres?
- He venido de muy lejos a regalarte mis noches, mis días, mis horas y mis minutos.
- ¿Qué pinto yo en esa historia? Parece brujería.
- Quizá las más brujas son las más incomprendidas.
- No sé quién eres, ni qué tengo que ver contigo, pero me asustas y mucho...
- ¿Renunciaste a tu alma por alguien alguna vez, alguna vez en tu vida?
La muchacha, estupefacta, tira un plato que sostenía sobre sus manos al suelo.
- ¡¿Y TÚ CÓMO SABES ESO?!
- Quizá ahora si me conozcas.
- Sigo sin reconocerte, no reconozco tu voz, tu rostro, eres un borrón.
- Nunca me has visto, pero quizá en la oscuridad me amaste tanto como yo a ti.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Las cosas suceden cuando menos te lo esperas, un libro bonito, una fantasiosa poesía, unos cánticos que escuchas a través de la ventana de la salita, una bellísima puesta de sol, un flamante coche, una caricia de cuento, una mirada de espanto.
Era una niña mayor que soñaba con volar muy alto, por encima de los aviones, y me tomé a la ligera que todo lo que sube, vuelve a bajar.
Las historias de terror me causaban gracia hasta que llegué a un punto que cuando tienes un problema, no tienes a qué aferrarte.
Qué tonta me volví, el muy cretino me envolvió con sus mentiras y fui tan estúpida que me las creí, pienso ahora en lo que podría haber hecho con mi vida, y en lo que soy hoy, lo que podría ser.
Escucha mis palabras con fuerza, estas ausencias múltiples atadas a mi espalda por un cordón muy fino que aprietan todo lo que me corresponde lo quiera o no.
Ámame cuando estés preparado, no quiero desechar ni uno de esos momentos, son para ti.
Quizá ni soy pura como la nieve, ni soy la chica que esperabas, ni soy ese regalo que tantos años quisiste entregarles a tus padres.
Quizá no soy nadie para ti, o quizá lo sea todo, déjame soñar, al menos ahí para mi estas vivo, esperándome.
Atada de pies y manos me tienes, ahora te toca a ti seguir tu camino, ¿Ves el horizonte? está justo al lado del regalo que te compré aquella navidad del 97, junto a la mesa dónde ponemos las fotos de nuestros hijos, y pondremos las de nuestros nietos, porque la vida es así, esto no es un cuento, y no se trata de morir y vivir otra vez, se trata de querer y poder, de poder querer lo que uno hace, de llorar por lo que uno sufre al perder lo que quiere, de poder apreciar las cosas buenas y dejar a las malas marcharse por la puerta, es necesario respirar once veces para demostrarte al fin que lo eres todo, sin ninguna excepción.
Podemos cambiar esa triste sentencia por una palabra más noble, como esperanza, gratitud, confianza o vida.
Me pregunto si el mundo cambiaría algo si nos viera felices y unidos hasta el día que las campanas de una iglesia dieran paso a la serenidad eterna, a cambio de una plácida existencia en la tierra.
Sólo puedo decirte que las cosas más bonitas no son las que uno expresa con palabras, si no las que uno no es capaz de expresar.
Qué despiadada es la realidad, sabe que nos tiene atados a las tinieblas y no nos dejará caer, simplemente te enseña a sujetarte tu mismo a lo que de verdad quieres, no nos era suficiente con tener dos padres.
Incluso hay algunas personas que llegan a entenderte mejor que tu mismo, hay corazones que son de hielo y hay criaturas que no saben qué hacer con sí mismas.
Recuerda que el camino a recorrer nunca es sencillo, y una apasionante hora nunca es un desperdicio.
Qué poética se vuelve una cuando su estabilidad depende de otra.
Vale más la pena intentarlo y perder, que haberse arrepentido toda la vida de no hacer aquello que se deseaba.
Qué ingenuos somos, que cobardes, simples hechos podrían ayudar a toda la humanidad a seguir sus pasos, y por temor al qué dirán somos incapaces, qué poco sentimiento y cuanta ofensa gratuita, somos dueños de nuestros actos y no valoramos lo que hacen por nosotros.
Ojalá toda el mundo se dé cuenta de cómo funciona todo en realidad, estamos perdidos en una burbuja, con una escapatoria clara y firme, me pregunto quién está dispuesto a pasar por ella.
Era una niña mayor que soñaba con volar muy alto, por encima de los aviones, y me tomé a la ligera que todo lo que sube, vuelve a bajar.
Las historias de terror me causaban gracia hasta que llegué a un punto que cuando tienes un problema, no tienes a qué aferrarte.
Qué tonta me volví, el muy cretino me envolvió con sus mentiras y fui tan estúpida que me las creí, pienso ahora en lo que podría haber hecho con mi vida, y en lo que soy hoy, lo que podría ser.
Escucha mis palabras con fuerza, estas ausencias múltiples atadas a mi espalda por un cordón muy fino que aprietan todo lo que me corresponde lo quiera o no.
Ámame cuando estés preparado, no quiero desechar ni uno de esos momentos, son para ti.
Quizá ni soy pura como la nieve, ni soy la chica que esperabas, ni soy ese regalo que tantos años quisiste entregarles a tus padres.
Quizá no soy nadie para ti, o quizá lo sea todo, déjame soñar, al menos ahí para mi estas vivo, esperándome.
Atada de pies y manos me tienes, ahora te toca a ti seguir tu camino, ¿Ves el horizonte? está justo al lado del regalo que te compré aquella navidad del 97, junto a la mesa dónde ponemos las fotos de nuestros hijos, y pondremos las de nuestros nietos, porque la vida es así, esto no es un cuento, y no se trata de morir y vivir otra vez, se trata de querer y poder, de poder querer lo que uno hace, de llorar por lo que uno sufre al perder lo que quiere, de poder apreciar las cosas buenas y dejar a las malas marcharse por la puerta, es necesario respirar once veces para demostrarte al fin que lo eres todo, sin ninguna excepción.
Podemos cambiar esa triste sentencia por una palabra más noble, como esperanza, gratitud, confianza o vida.
Me pregunto si el mundo cambiaría algo si nos viera felices y unidos hasta el día que las campanas de una iglesia dieran paso a la serenidad eterna, a cambio de una plácida existencia en la tierra.
Sólo puedo decirte que las cosas más bonitas no son las que uno expresa con palabras, si no las que uno no es capaz de expresar.
Qué despiadada es la realidad, sabe que nos tiene atados a las tinieblas y no nos dejará caer, simplemente te enseña a sujetarte tu mismo a lo que de verdad quieres, no nos era suficiente con tener dos padres.
Incluso hay algunas personas que llegan a entenderte mejor que tu mismo, hay corazones que son de hielo y hay criaturas que no saben qué hacer con sí mismas.
Recuerda que el camino a recorrer nunca es sencillo, y una apasionante hora nunca es un desperdicio.
Qué poética se vuelve una cuando su estabilidad depende de otra.
Vale más la pena intentarlo y perder, que haberse arrepentido toda la vida de no hacer aquello que se deseaba.
Qué ingenuos somos, que cobardes, simples hechos podrían ayudar a toda la humanidad a seguir sus pasos, y por temor al qué dirán somos incapaces, qué poco sentimiento y cuanta ofensa gratuita, somos dueños de nuestros actos y no valoramos lo que hacen por nosotros.
Ojalá toda el mundo se dé cuenta de cómo funciona todo en realidad, estamos perdidos en una burbuja, con una escapatoria clara y firme, me pregunto quién está dispuesto a pasar por ella.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Mi vida.
De verdad creí que mi vida iba a ser completa, que nadie podría meterse en mi cabeza, y mucho menos, el corazón.
Me sentía libre, feliz, no necesitaba a nadie a quién darle respuesta de lo que hago y lo que no, me sentía bien siendo yo misma.
El día en el que los hombres llamaron a mi puerta, quizá fue mi desgracia, o posiblemente el momento en el que se formó mi edén.
Dejé tantos momentos felices por el camino, tantas ilusiones, qué feliz era cuando pensaba que los reyes magos aún existían, cuando no sabía lo que era hacer el amor, ni salir, ni beber, ni fumar, era inocente, pero al fin de al cabo, feliz.
Algunas películas dieron paso a mi "otra forma" de ver la vida, que todo es posible, que la maldad y la muerte no tienen por qué ir unidas de la mano, que el amor tiene un precio, que la soledad no existe, que la recompensa es más fuerte que el esfuerzo, un tipo de cosas que posiblemente, hallan hecho de mi lo que soy hoy, una mujer verdadera.
Me dejé llevar por las malas compañías, y un día tenía en juego mi "estatus personal" y mi verdadera personalidad, obviamente, opté por la segunda, y hoy, sigo siendo la misma, feliz, y con ganas de vivirla a tope.
Le dejé paso a la locura, y me estabilicé emocionalmente conmigo misma y con los que me rodean, aún así, pocos quedan ya de aquellos tiempos hermosos.
Aprendí a respetar a las personas, y no reírme de cómo son ni por fuera, ni por dentro.
Me dí cuenta de cómo son las personas de mi vida en realidad, y lo que estaría dispuesta a hacer por ellas, aunque ellas por mi no lo hubiesen hecho.
El destino no me quería y le mandé a hacer puñetas, me la devolvió y con más fuerza aún, se la devolví yo a él.
Me enamoré tanto del pasado que ya ni sabía a qué futuro volver, era algo irónico, pero estaba metida en un pozo sin fondo.
Me dí cuenta de qué tipo de amigos son para siempre, sin excepciones.
De verdad creí que nunca más lo iba a pasar mal por nadie, más que por mi misma.
Qué poco me importaba si estaba bien o mal lo que hacía.
Creí poder superarlo todo, todo lo que me había sucedido en la vida.
Pero te conocí a ti, la has cagado hasta el fondo.
Me sentía libre, feliz, no necesitaba a nadie a quién darle respuesta de lo que hago y lo que no, me sentía bien siendo yo misma.
El día en el que los hombres llamaron a mi puerta, quizá fue mi desgracia, o posiblemente el momento en el que se formó mi edén.
Dejé tantos momentos felices por el camino, tantas ilusiones, qué feliz era cuando pensaba que los reyes magos aún existían, cuando no sabía lo que era hacer el amor, ni salir, ni beber, ni fumar, era inocente, pero al fin de al cabo, feliz.
Algunas películas dieron paso a mi "otra forma" de ver la vida, que todo es posible, que la maldad y la muerte no tienen por qué ir unidas de la mano, que el amor tiene un precio, que la soledad no existe, que la recompensa es más fuerte que el esfuerzo, un tipo de cosas que posiblemente, hallan hecho de mi lo que soy hoy, una mujer verdadera.
Me dejé llevar por las malas compañías, y un día tenía en juego mi "estatus personal" y mi verdadera personalidad, obviamente, opté por la segunda, y hoy, sigo siendo la misma, feliz, y con ganas de vivirla a tope.
Le dejé paso a la locura, y me estabilicé emocionalmente conmigo misma y con los que me rodean, aún así, pocos quedan ya de aquellos tiempos hermosos.
Aprendí a respetar a las personas, y no reírme de cómo son ni por fuera, ni por dentro.
Me dí cuenta de cómo son las personas de mi vida en realidad, y lo que estaría dispuesta a hacer por ellas, aunque ellas por mi no lo hubiesen hecho.
El destino no me quería y le mandé a hacer puñetas, me la devolvió y con más fuerza aún, se la devolví yo a él.
Me enamoré tanto del pasado que ya ni sabía a qué futuro volver, era algo irónico, pero estaba metida en un pozo sin fondo.
Me dí cuenta de qué tipo de amigos son para siempre, sin excepciones.
De verdad creí que nunca más lo iba a pasar mal por nadie, más que por mi misma.
Qué poco me importaba si estaba bien o mal lo que hacía.
Creí poder superarlo todo, todo lo que me había sucedido en la vida.
Pero te conocí a ti, la has cagado hasta el fondo.
- Susrrame despacito, ¿Qué te inquieta mi amor? ¿No lo tienes todo ya en esta vida? ¿Qué esperabas que esto fuera fácil?
Nacemos un día, entre las cuatro paredes de un hospital, mientras una enfermera nerviosa anda de aquí para allá con sábanas manchadas de sangre, de una de esas sábanas salió todo lo que llevaba dentro de mi, incluída tu sangre.
Sabes, a veces te portas muy mal, y tengo que calentarte el trasero, pero eres mi hijo y te quiero, podría perdonarte cualquier cosa, el amor de madre es más importante qué cualquier otro, ese no se paga con dinero ni se regala por navidad, ¡ese sale del útero que casi me rompes!
Cuando te hagas mayor te enseñaré fotos de esos bellos momentos, me dirás que es imposible que ese puedas ser tú, que tienes más pelo, y te diré, si cariño, ese es mi pequeño.
Te prepararé el desayuno cuando no llegues aún al microondas y te bañaré en un barreño lleno de jabón y burbujas.
Te acunaré hasta que te duermas, necesitarás mis besos para dormir.
Te cantaré por las mañanas para despertarte, tendrás que ir al cole.
Me dirás que soy mala cuando te obligue a comer los macarrones, y me odiarás cuando no te deje pintar las paredes.
Cuando te hagas mayor querrás una bici, y cuando menos te lo esperes, si sacas buenas notas, la tendrás en tu habitación.
Te harás mayor y comenzarás a salir, querrás una moto y no te la compraré hasta que te la merezcas.
Me desobedecerás, me gritarás, discutiremos, me harás llorar, mi espacio en tu corazón lo ocupará otra chica, pero siempre te querré, soy tu madre.
Aunque te marches de casa, aunque me olvides, aunque hagas que no existo, me pregunto si alguien tendría el valor de dar su corazón para que tu vivas.
¿Quién te va a querer más que tu madre?
Nacemos un día, entre las cuatro paredes de un hospital, mientras una enfermera nerviosa anda de aquí para allá con sábanas manchadas de sangre, de una de esas sábanas salió todo lo que llevaba dentro de mi, incluída tu sangre.
Sabes, a veces te portas muy mal, y tengo que calentarte el trasero, pero eres mi hijo y te quiero, podría perdonarte cualquier cosa, el amor de madre es más importante qué cualquier otro, ese no se paga con dinero ni se regala por navidad, ¡ese sale del útero que casi me rompes!
Cuando te hagas mayor te enseñaré fotos de esos bellos momentos, me dirás que es imposible que ese puedas ser tú, que tienes más pelo, y te diré, si cariño, ese es mi pequeño.
Te prepararé el desayuno cuando no llegues aún al microondas y te bañaré en un barreño lleno de jabón y burbujas.
Te acunaré hasta que te duermas, necesitarás mis besos para dormir.
Te cantaré por las mañanas para despertarte, tendrás que ir al cole.
Me dirás que soy mala cuando te obligue a comer los macarrones, y me odiarás cuando no te deje pintar las paredes.
Cuando te hagas mayor querrás una bici, y cuando menos te lo esperes, si sacas buenas notas, la tendrás en tu habitación.
Te harás mayor y comenzarás a salir, querrás una moto y no te la compraré hasta que te la merezcas.
Me desobedecerás, me gritarás, discutiremos, me harás llorar, mi espacio en tu corazón lo ocupará otra chica, pero siempre te querré, soy tu madre.
Aunque te marches de casa, aunque me olvides, aunque hagas que no existo, me pregunto si alguien tendría el valor de dar su corazón para que tu vivas.
¿Quién te va a querer más que tu madre?
martes, 13 de diciembre de 2011
Vienes a conocer mi lado más humano y no sabes cual es mi lado más cruel.
Te has metido de lleno en mi vida sin saber por qué, y la verdad nunca he sido más feliz.
Qué estúpida es la realidad, es tan relativa como la verdad misma y cuando aparece por tu camino ya no sabes en qué pensar.
Callarme, sentir, volar, esconderme, resguardarme, crear, motivar, deslumbrar, desnudar, quizá sean los motivos por los cuales mi nombre aparece en el registro civil de alguna parte de la geografía existente.
Sueño contigo, cada vez que siento dolor, cada vez que abro mis pálidos ojos, cada vez que muerdo mis labios con los dientes, cada vez que suspiro por ver el rocío en el verde campo.
Un nombre, un letrero, un color, un número, son simples datos que pueden aclarar mi presente.
Mis comisuras se llenan de ternura cuando veo tus fotos, es algo incesante.
Nadie es mi nombre, ahora y siempre, no me conoces, no lo intentes.
Cásate sólo con aquel que te ha traído al mundo, no le des más vueltas al por qué de tu sufrir, nadie tiene la respuesta.
Debes hacer de ti una persona valiente y poderosa, sacarte tú mismo de tus líos y no esperar nada más de nadie, para eso nos han fabricado.
No puedo evitar escuchar un tu en cualquier canción y sentir un sólo latido de tu corazón en el mío.
Qué de ironías solemos relatar las personas, tan desdichadas, tan vulgares unos para otros, y aún así nos creémos superiores a los demás, menuda desfachatez.
Me motiva saber que mi vida está estancada aquí, que me la han estropeado poco a poco y ahora no tengo nada, no tengo motivos para retomar mis estudios, me los estropearon, y viviré estancada, lo estoy viendo...
Odio ser esa a la que todo le ha sucedido y tiene que pagar sus propias consecuencias, ojalá alguien se pusiera de mi lado en vez de preguntarse, cómo puedo estar en el curso en el que estoy...
Mis años pasan, y no son lo que eran, aunque las personas me traten igual, yo me siento más adulta cada día que pasa, y que me cortan las alas cuanto más rápido posible, mejor.
Quiero volver a ser aquella chica a la que todos llamaban Taan, así porque sí, una vez me llamaron así y llevan años haciendolo, no quiero ser la que está perdida, no puedo soportar más esa propia decepción.
El amor quizá, es lo más bonito que tenemos en la vida, pero ahora mismo mis prioridades son otras, y tengo que salir de ese agujero cuanto antes mejor, sola es muy difícil, pero a mi nadie me ha ayudado, ni siquiera mis propios padres, son los primeros que me han arrebatado mi infancia con historias del pasado que preferiría no haber escuchado.
Cuando te lo dan todo y al segundo te rompen en pedazos, no tiene ninguna gracia.
Qué fácil es tener diecisiete años y decir, hoy voy a salir, yo lo veía así, es fácil, cuando te lo pagan todo lo es, pero yo tengo mi propia mentalidad, no pienso dejar que mi madre tenga que trabajar doce horas para mi.
¿Quién soy yo para que me suceda todo esto?¿De verdad este es mi destino?¿Cuando me muera alguien me recordará con dolor?
Me gustaría saber la respuesta a todo este puñal que me atraviesa el alma, pero no puedo, supongo que hay cosas que es mejor dejarlas dónde están, aunque nos entren ganas de tirarnos por una ventana, qué complicado es soñar si no tienes a nadie que sueñe para ti, escribo, escribo para darme cuenta de lo que he hecho mal en todos mis años sabáticos, qué estúpida he sido, cómo me he dejado engañar, ahora no sé qué voy a hacer, la gente con una simple carita triste piensa que me puede ayudar, a veces vale más no decir nada, y que las cosas sigan su curso, porque los comentarios más estúpidos, pueden ser los que más daños causen.
Qué felicidad es estar en el mundo, creer que alguien del pasado puede seguir sintiendo algo por ti, te acabas dando cuenta de lo payasa que es la vida y de lo que se ríe de ti, ríete tu de ella, no sé a qué esperas, la vida es un juego, eres un peón, y el rey te va a comer.
Catapultarme a un universo paralelo, cuantas veces quise hacerlo, cuantas veces me he arrepentido, cuantos momentos habría perdido, ningún momento es en vano, todo tiene su por qué.
Por qué existimos, para hacer daño, para enamorar, para dar vida...
Quizá no sea la mejor madre del mundo, pero algún día me gustaría que un niño saque mis ojos, que alguien esté ahí para besarme cuando esté enferma, y el día en que yo me muera, que me diga, descansa en paz.
Si todo fuera más fácil, te diría que si a todo lo que me pidieras, confórmate con tenerme aquí, he llegado a puntos de querer dejarlo todo y marcharme a dónde quiera que te lleve él, aún así, te prometo que iré a buscarte, ya lo sabes, vigila tu espalda, seguramente tendrás a una fugitiva detrás de ti.
Te has metido de lleno en mi vida sin saber por qué, y la verdad nunca he sido más feliz.
Qué estúpida es la realidad, es tan relativa como la verdad misma y cuando aparece por tu camino ya no sabes en qué pensar.
Callarme, sentir, volar, esconderme, resguardarme, crear, motivar, deslumbrar, desnudar, quizá sean los motivos por los cuales mi nombre aparece en el registro civil de alguna parte de la geografía existente.
Sueño contigo, cada vez que siento dolor, cada vez que abro mis pálidos ojos, cada vez que muerdo mis labios con los dientes, cada vez que suspiro por ver el rocío en el verde campo.
Un nombre, un letrero, un color, un número, son simples datos que pueden aclarar mi presente.
Mis comisuras se llenan de ternura cuando veo tus fotos, es algo incesante.
Nadie es mi nombre, ahora y siempre, no me conoces, no lo intentes.
Cásate sólo con aquel que te ha traído al mundo, no le des más vueltas al por qué de tu sufrir, nadie tiene la respuesta.
Debes hacer de ti una persona valiente y poderosa, sacarte tú mismo de tus líos y no esperar nada más de nadie, para eso nos han fabricado.
No puedo evitar escuchar un tu en cualquier canción y sentir un sólo latido de tu corazón en el mío.
Qué de ironías solemos relatar las personas, tan desdichadas, tan vulgares unos para otros, y aún así nos creémos superiores a los demás, menuda desfachatez.
Me motiva saber que mi vida está estancada aquí, que me la han estropeado poco a poco y ahora no tengo nada, no tengo motivos para retomar mis estudios, me los estropearon, y viviré estancada, lo estoy viendo...
Odio ser esa a la que todo le ha sucedido y tiene que pagar sus propias consecuencias, ojalá alguien se pusiera de mi lado en vez de preguntarse, cómo puedo estar en el curso en el que estoy...
Mis años pasan, y no son lo que eran, aunque las personas me traten igual, yo me siento más adulta cada día que pasa, y que me cortan las alas cuanto más rápido posible, mejor.
Quiero volver a ser aquella chica a la que todos llamaban Taan, así porque sí, una vez me llamaron así y llevan años haciendolo, no quiero ser la que está perdida, no puedo soportar más esa propia decepción.
El amor quizá, es lo más bonito que tenemos en la vida, pero ahora mismo mis prioridades son otras, y tengo que salir de ese agujero cuanto antes mejor, sola es muy difícil, pero a mi nadie me ha ayudado, ni siquiera mis propios padres, son los primeros que me han arrebatado mi infancia con historias del pasado que preferiría no haber escuchado.
Cuando te lo dan todo y al segundo te rompen en pedazos, no tiene ninguna gracia.
Qué fácil es tener diecisiete años y decir, hoy voy a salir, yo lo veía así, es fácil, cuando te lo pagan todo lo es, pero yo tengo mi propia mentalidad, no pienso dejar que mi madre tenga que trabajar doce horas para mi.
¿Quién soy yo para que me suceda todo esto?¿De verdad este es mi destino?¿Cuando me muera alguien me recordará con dolor?
Me gustaría saber la respuesta a todo este puñal que me atraviesa el alma, pero no puedo, supongo que hay cosas que es mejor dejarlas dónde están, aunque nos entren ganas de tirarnos por una ventana, qué complicado es soñar si no tienes a nadie que sueñe para ti, escribo, escribo para darme cuenta de lo que he hecho mal en todos mis años sabáticos, qué estúpida he sido, cómo me he dejado engañar, ahora no sé qué voy a hacer, la gente con una simple carita triste piensa que me puede ayudar, a veces vale más no decir nada, y que las cosas sigan su curso, porque los comentarios más estúpidos, pueden ser los que más daños causen.
Qué felicidad es estar en el mundo, creer que alguien del pasado puede seguir sintiendo algo por ti, te acabas dando cuenta de lo payasa que es la vida y de lo que se ríe de ti, ríete tu de ella, no sé a qué esperas, la vida es un juego, eres un peón, y el rey te va a comer.
Catapultarme a un universo paralelo, cuantas veces quise hacerlo, cuantas veces me he arrepentido, cuantos momentos habría perdido, ningún momento es en vano, todo tiene su por qué.
Por qué existimos, para hacer daño, para enamorar, para dar vida...
Quizá no sea la mejor madre del mundo, pero algún día me gustaría que un niño saque mis ojos, que alguien esté ahí para besarme cuando esté enferma, y el día en que yo me muera, que me diga, descansa en paz.
Si todo fuera más fácil, te diría que si a todo lo que me pidieras, confórmate con tenerme aquí, he llegado a puntos de querer dejarlo todo y marcharme a dónde quiera que te lleve él, aún así, te prometo que iré a buscarte, ya lo sabes, vigila tu espalda, seguramente tendrás a una fugitiva detrás de ti.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Enamorado.
¿Te has dado alguna vez un golpe tan grave que te hallan tenido que hospitalizar?¿Has tenido que ver cómo a tu padre le tienen que poner varios parches en el pecho porque se está muriendo?¿Has visto cómo tu madre se rompe una pierna con cuatro botellas de vino?¿Has estado en tu casa sólo cuando la persona que más has querido se está muriendo en un hospital?¿Has dicho alguna vez, "papá, de mayor quiero ser como tú" y que el te responda, ni se te ocurra?¿Has ido alguna vez a otra comunidad, horas, para encontrarte una sonrisa?¿Has llorado tanto hasta el punto de no saber por qué?¿Has reído tanto con tus amigos que no sabes ya ni qué decir?¿Has deseado tanto unos labios que crees que no vas a poder besar otros que no sean los suyos?¿Te has escuchado cuando has dicho alguna vez "lo que sea"?¿Quieres caer en el pasado para volver a sufrir otra vez?
Siento haberte preguntado todo esto, siento no ser ella, esa persona que tanto te hace sentir, esos ojos bonitos, esa mirada traviesa, esa voz dulce, esa piel tersa, esa carita que tantas noches te ha quitado el sueño.
Siento que en tus sueños no sea tal y cómo soy, siento no poder hacerte tan feliz como yo quisiera, cada día que pasa lo intento con más esfuerzo, pero si no lo intentase, sacarte de ese bache que tanto daño te causa, no estaría enamorada de ti, hay muchos tipos de amor, yo estoy enamorada de mis padres, estoy enamorada de Estefi, estoy enamorada de Carlota, y de muchos otros, estoy enamorada de ti, hasta el punto de que cada mínimo detalle, cada minuto que pasa y no hablo contigo, me falta la respiración.
Yo me enamoro cuando llegada la situación si necesitases un brazo mío porque a ti te falta, te lo daría sin pensarmelo, cuando quiero a alguien me vuelco en él, y si mi vida es tuya, cómo voy a negarte un brazo.
Ojalá entendieses todo lo que te digo, ni tú eres él, ni yo soy ella.
Para mi tú eres muchísimo mejor, eres algo por lo que merece la pena luchar hasta el final, detrás de las montañas y más allá, nunca me cansaré de verte sonreir, de hacerte soñar, de causarte vergüenza.
Nunca he dicho te amo en vano, como lo dice mucha gente, para mi es algo especial, y no sería capaz de engañar a nadie con tal palabra, es más, a dos personas se lo he dicho.
Me cuesta mucho mucho decirlo, pero estoy preparada una vez más para soltarlo, y es que es cierto, te amo, con todo mi corazón, es más, si te vas se avería, ¿para qué lo quiero?¿Más cachivaches en casa?
Nunca te olvidaré, recuerda estas palabras, son lo más sincero que te podría decir en la vida.
Tania, cuando seas mayor tienes que hacer caso a tu madre, ¿quién te va a querer más que ella? A veces parece que no, pero quién te lo dice, es más importante que las palabras en sí.
Quizá, no me recuerdes dentro de unos años, pero soy aquella que te hizo pensar diferente, y hoy, una vez más, el doce del doce te digo que de un pequeño sentimiento, se puede escribir la historia más importante.
Siento haberte preguntado todo esto, siento no ser ella, esa persona que tanto te hace sentir, esos ojos bonitos, esa mirada traviesa, esa voz dulce, esa piel tersa, esa carita que tantas noches te ha quitado el sueño.
Siento que en tus sueños no sea tal y cómo soy, siento no poder hacerte tan feliz como yo quisiera, cada día que pasa lo intento con más esfuerzo, pero si no lo intentase, sacarte de ese bache que tanto daño te causa, no estaría enamorada de ti, hay muchos tipos de amor, yo estoy enamorada de mis padres, estoy enamorada de Estefi, estoy enamorada de Carlota, y de muchos otros, estoy enamorada de ti, hasta el punto de que cada mínimo detalle, cada minuto que pasa y no hablo contigo, me falta la respiración.
Yo me enamoro cuando llegada la situación si necesitases un brazo mío porque a ti te falta, te lo daría sin pensarmelo, cuando quiero a alguien me vuelco en él, y si mi vida es tuya, cómo voy a negarte un brazo.
Ojalá entendieses todo lo que te digo, ni tú eres él, ni yo soy ella.
Para mi tú eres muchísimo mejor, eres algo por lo que merece la pena luchar hasta el final, detrás de las montañas y más allá, nunca me cansaré de verte sonreir, de hacerte soñar, de causarte vergüenza.
Nunca he dicho te amo en vano, como lo dice mucha gente, para mi es algo especial, y no sería capaz de engañar a nadie con tal palabra, es más, a dos personas se lo he dicho.
Me cuesta mucho mucho decirlo, pero estoy preparada una vez más para soltarlo, y es que es cierto, te amo, con todo mi corazón, es más, si te vas se avería, ¿para qué lo quiero?¿Más cachivaches en casa?
Nunca te olvidaré, recuerda estas palabras, son lo más sincero que te podría decir en la vida.
Tania, cuando seas mayor tienes que hacer caso a tu madre, ¿quién te va a querer más que ella? A veces parece que no, pero quién te lo dice, es más importante que las palabras en sí.
Quizá, no me recuerdes dentro de unos años, pero soy aquella que te hizo pensar diferente, y hoy, una vez más, el doce del doce te digo que de un pequeño sentimiento, se puede escribir la historia más importante.
jueves, 8 de diciembre de 2011
Amor, esa sucia palabra que a todos se nos mete entre los huesos y nos cuesta respirar, esa palabra frágil e inocente que tanto daño nos puede hacer, ese sentimiento que quieras o no llevas contigo sin saber por qué, esa palabra tan sumamente importante para ti, esa frase que escuchas por todas partes, esa expresión de felicidad en tu rostro, esa caricia invisible en tus pómulos.
He estado enamorada tantas veces, tantas mentiras, tantos besos sin sabor, tantos suspiros malgastados, tantas sonrisas con truco, tantos mimos sin importancia, tantos gestos sin pronunciar palabra, son cosas que cada día que pasa arrastro más y más, más cantidad de porquería a mi vera.
De pequeña pensaba que era horrible y que nunca nadie me iba a querer, me gustaba el chico más guapo de la clase, de ricitos rubios y ojos verdes, una cocada de niño, yo era una niña de bucles castaños, ojos verdes, parche en un ojito, chiquitina, con gafas, y quieras o no, desde pequeños el aspecto lo es todo.
Al llegar los doce años, comenzó mi vida amorosa, de la cual mi prima mayor, se encargó de estropear, metiéndose en esa relación, mi primera relación.
Cuando cumplí los catorce, conocí, al cual hoy es el chico de mis sueños y mis pesadillas, le conocí por una amiga mía, me agregó a mi red social y comenzamos a charlar, quedamos para echar un billar con los amigos de ambos, empezó a llover y nos cobijamos en una plazoleta cercana al bar, me aproximé a darle dos besos y ahí me besó, supongo que los dos sentimos lo mismo, por lo que tres años después le confesó a una amiga mía, que aún me amaba.
Ese chico va a hacer un año con otra, y yo en silencio lo sufro, pero, ¿Qué le vamos a hacer? A algún idiota le tenía que tocar.
Me gustaría poder sentir esa felicidad al menos una vez más en la vida, pero es difícil sentir eso, como la primera vez, esos labios carnosos rozando mis sentidos.
Después surgieron más chicos, de los cuales sólo uno formalizó mi vida, Roberto, al cual había conocido en la infancia por casualidad, estuve tres meses maravillosos con él, pero soy demasiado "madura" para él, y quiere vivir su infancia y adolescencia sin problemas, lo asumí, hasta el punto de pedirle perdón por haber perturbado su nombre.
Actualmente, mi corazón le pertenece a un chico de Huesca, aunque todo el mundo me insinúe que está demasiado lejos, no pienso permitir que nadie se entrometa en mi vida, para eso es mía, si la cago, la cagué, y punto.
Le conozco ya de hace años, pero nunca pensé de ésta manera, cuando sonríe, sonrío, cuando está mal, mi sonrisa cae en picado, me empatizo con él, es todo lo que andaba buscando.
Ojalá supiera cuanto necesito su alma dentro de la mía, el cuerpo se va, pero eso reside en nosotros.
Sueño todas las noches con él, tiene unos ojos preciosos, y una sonrisa infinita, me gusta acariciarle las mejillas, sentarme a charlar con él, besarle cuando menos se lo espera, llevarle el café a la cama, tirarle una almohada mientras se lava los dientes, es un encanto.
Me encantaría pensar que esos sueños felices pudieran ser reales, pero es tan extraño, un segundo me quiere tal cual yo y al otro segundo soy una simple amiga en su lista.
Me gustaría comprenderle, pero no soy capaz, no me brinda la oportunidad de compartir sus inquietudes conmigo.
Hay cosas que uno no puede soportar, y si se las guarda él mismo es aún peor, pero todo se puede arreglar, y mis palabras de esperanza no son suficientes para apagar ese malestar que él siente, pero estaría dispuesta a cualquier cosa por el hecho de satisfacer su persona, es algo tan necesario para mi como el propio agua que mana del grifo de mi casa, es indescriptible, necesito saber a que huele, que mirada me echará la primera vez que me vea, necesito saber qué piensa.
Él no entiende que para mi tampoco es fácil, pero todo lo bueno se hace esperar, quiero gritarle a todo el mundo que es mi vida, y que no le olvidaré jamás, es lo que quiero.
Quiero hacerle veintiocho hijos y hacerle sudar, envejecer con él en un concierto de Judas Priest, amarle con toda mi fuerza hasta que dios se me lleve, acariciar su alma cuando en el cielo esté, regalarle esa batería que tanto quiere, hacerle volar, como el viento, hacer que se sienta vivo, el ángel que es, visitar museos, paisajes, continentes junto a él, causarle motivación para lo que se proponga.
Y así fue como la cabrita se enamoró del feo.
He estado enamorada tantas veces, tantas mentiras, tantos besos sin sabor, tantos suspiros malgastados, tantas sonrisas con truco, tantos mimos sin importancia, tantos gestos sin pronunciar palabra, son cosas que cada día que pasa arrastro más y más, más cantidad de porquería a mi vera.
De pequeña pensaba que era horrible y que nunca nadie me iba a querer, me gustaba el chico más guapo de la clase, de ricitos rubios y ojos verdes, una cocada de niño, yo era una niña de bucles castaños, ojos verdes, parche en un ojito, chiquitina, con gafas, y quieras o no, desde pequeños el aspecto lo es todo.
Al llegar los doce años, comenzó mi vida amorosa, de la cual mi prima mayor, se encargó de estropear, metiéndose en esa relación, mi primera relación.
Cuando cumplí los catorce, conocí, al cual hoy es el chico de mis sueños y mis pesadillas, le conocí por una amiga mía, me agregó a mi red social y comenzamos a charlar, quedamos para echar un billar con los amigos de ambos, empezó a llover y nos cobijamos en una plazoleta cercana al bar, me aproximé a darle dos besos y ahí me besó, supongo que los dos sentimos lo mismo, por lo que tres años después le confesó a una amiga mía, que aún me amaba.
Ese chico va a hacer un año con otra, y yo en silencio lo sufro, pero, ¿Qué le vamos a hacer? A algún idiota le tenía que tocar.
Me gustaría poder sentir esa felicidad al menos una vez más en la vida, pero es difícil sentir eso, como la primera vez, esos labios carnosos rozando mis sentidos.
Después surgieron más chicos, de los cuales sólo uno formalizó mi vida, Roberto, al cual había conocido en la infancia por casualidad, estuve tres meses maravillosos con él, pero soy demasiado "madura" para él, y quiere vivir su infancia y adolescencia sin problemas, lo asumí, hasta el punto de pedirle perdón por haber perturbado su nombre.
Actualmente, mi corazón le pertenece a un chico de Huesca, aunque todo el mundo me insinúe que está demasiado lejos, no pienso permitir que nadie se entrometa en mi vida, para eso es mía, si la cago, la cagué, y punto.
Le conozco ya de hace años, pero nunca pensé de ésta manera, cuando sonríe, sonrío, cuando está mal, mi sonrisa cae en picado, me empatizo con él, es todo lo que andaba buscando.
Ojalá supiera cuanto necesito su alma dentro de la mía, el cuerpo se va, pero eso reside en nosotros.
Sueño todas las noches con él, tiene unos ojos preciosos, y una sonrisa infinita, me gusta acariciarle las mejillas, sentarme a charlar con él, besarle cuando menos se lo espera, llevarle el café a la cama, tirarle una almohada mientras se lava los dientes, es un encanto.
Me encantaría pensar que esos sueños felices pudieran ser reales, pero es tan extraño, un segundo me quiere tal cual yo y al otro segundo soy una simple amiga en su lista.
Me gustaría comprenderle, pero no soy capaz, no me brinda la oportunidad de compartir sus inquietudes conmigo.
Hay cosas que uno no puede soportar, y si se las guarda él mismo es aún peor, pero todo se puede arreglar, y mis palabras de esperanza no son suficientes para apagar ese malestar que él siente, pero estaría dispuesta a cualquier cosa por el hecho de satisfacer su persona, es algo tan necesario para mi como el propio agua que mana del grifo de mi casa, es indescriptible, necesito saber a que huele, que mirada me echará la primera vez que me vea, necesito saber qué piensa.
Él no entiende que para mi tampoco es fácil, pero todo lo bueno se hace esperar, quiero gritarle a todo el mundo que es mi vida, y que no le olvidaré jamás, es lo que quiero.
Quiero hacerle veintiocho hijos y hacerle sudar, envejecer con él en un concierto de Judas Priest, amarle con toda mi fuerza hasta que dios se me lleve, acariciar su alma cuando en el cielo esté, regalarle esa batería que tanto quiere, hacerle volar, como el viento, hacer que se sienta vivo, el ángel que es, visitar museos, paisajes, continentes junto a él, causarle motivación para lo que se proponga.
Y así fue como la cabrita se enamoró del feo.
un sueño, realmente real.
Eran las doce de la noche de un día de invierno, llamaron a mamá preguntándole si podría ir de excursión con un grupo de baile al que yo supuestamente pertenecía, mamá accedió y es extraño, ella nunca accede a nada.
Eran muchas horas de viaje, y me quedé sin batería en el mp3, una amiga mía se sentó a mi lado, y mientras me confesaba sus sentimientos hacia un chico de nuestra clase yo me quedé dormida.
Mamá me llamó para preguntarme que tal había ido el viaje, y así consiguió despertarme.
Ya habían pasado unas cinco horas y veíamos un lago al fondo de la carretera, la luz de la luna se reflejaba sobre él, era muy hermoso, tan resplandeciente, ojalá tuviera una cámara con la que inmortalizar ese bello momento.
Nos apresuramos a dejar las maletas en aquel hostal con apariencia gótica, las habitaciones no tenían mucha luz, pero la suficiente para poder quitarse los calcetines a gusto.
Me tocó dormir con una niña a la que no conocía de nada, una tal María, no dirigimos palabra alguna hasta días después.
La velada fue eterna, y me moría de ganas de besar el suelo del exterior, era impresionante mirar por la ventana y contemplar esos paisajes.
A la mañana siguiente comí como ocho personas, a prisa y sin pararme.
Teníamos terminantemente prohibido salir del recinto, pero como yo soy así, me salté la norma.
Había un camino lleno de piedras, que a los laterales tenían unas hermosas casonas con decoración románica y con algún detalle del gótico.
Al fondo había una pequeña casa abandonada a simple vista, tenía un torreón a la entrada, decorado con varias vírgenes alrededor, según lo que podía observar por la pequeña ventana que lo rodeaba, estaba decorado con unas paredes granate y farolillos plata.
Me acerqué para observar mejor los detalles y me encontré con la sombra de una mujer de pelo largo y castaño a uno de los lados del torreón, parecía aturdida, desolada, como si algo le faltase, comenzó a hablarme, y mi corazón estaba anonadado, estaba tranquila pero a la vez estupefacta, me hablaba como si de su propia hija se tratase, y comenzó a contarme su historia, ella no tenía nombre, más bien no se acordaba de él, había estado casada antaño con un banquero de la región, un tal Sebastian, según la historia narrada por ella misma, el demonio se había quedado prendado de su voz, de su ansiedad de valentía, y quería que se uniese a ella por toda la eternidad, ella se negó rotundamente, le comentó que su vida estaba hecha y no podía reemplazarla.
Éste se enfadó con tal ansia que arremetió contra las paredes pintadas con esmero destrozandolas con unas potentes garras, las cuales aún estaban expuestas allí, la mujer a los pocos días sufrió una grave enfermedad, y el propio marido la abandono a su merced, ella, culpada de todo lo sucedido, se encerró en aquella casa con la esperanza de irse a un lugar más humano y sereno, que aquellas cuatro paredes sin luz y sin sombra.
Regresé a casa sin poder creerme lo que había escuchado, pero en aquel momento comprendí la metáfora que resultó aquel sueño para mi.
Eran muchas horas de viaje, y me quedé sin batería en el mp3, una amiga mía se sentó a mi lado, y mientras me confesaba sus sentimientos hacia un chico de nuestra clase yo me quedé dormida.
Mamá me llamó para preguntarme que tal había ido el viaje, y así consiguió despertarme.
Ya habían pasado unas cinco horas y veíamos un lago al fondo de la carretera, la luz de la luna se reflejaba sobre él, era muy hermoso, tan resplandeciente, ojalá tuviera una cámara con la que inmortalizar ese bello momento.
Nos apresuramos a dejar las maletas en aquel hostal con apariencia gótica, las habitaciones no tenían mucha luz, pero la suficiente para poder quitarse los calcetines a gusto.
Me tocó dormir con una niña a la que no conocía de nada, una tal María, no dirigimos palabra alguna hasta días después.
La velada fue eterna, y me moría de ganas de besar el suelo del exterior, era impresionante mirar por la ventana y contemplar esos paisajes.
A la mañana siguiente comí como ocho personas, a prisa y sin pararme.
Teníamos terminantemente prohibido salir del recinto, pero como yo soy así, me salté la norma.
Había un camino lleno de piedras, que a los laterales tenían unas hermosas casonas con decoración románica y con algún detalle del gótico.
Al fondo había una pequeña casa abandonada a simple vista, tenía un torreón a la entrada, decorado con varias vírgenes alrededor, según lo que podía observar por la pequeña ventana que lo rodeaba, estaba decorado con unas paredes granate y farolillos plata.
Me acerqué para observar mejor los detalles y me encontré con la sombra de una mujer de pelo largo y castaño a uno de los lados del torreón, parecía aturdida, desolada, como si algo le faltase, comenzó a hablarme, y mi corazón estaba anonadado, estaba tranquila pero a la vez estupefacta, me hablaba como si de su propia hija se tratase, y comenzó a contarme su historia, ella no tenía nombre, más bien no se acordaba de él, había estado casada antaño con un banquero de la región, un tal Sebastian, según la historia narrada por ella misma, el demonio se había quedado prendado de su voz, de su ansiedad de valentía, y quería que se uniese a ella por toda la eternidad, ella se negó rotundamente, le comentó que su vida estaba hecha y no podía reemplazarla.
Éste se enfadó con tal ansia que arremetió contra las paredes pintadas con esmero destrozandolas con unas potentes garras, las cuales aún estaban expuestas allí, la mujer a los pocos días sufrió una grave enfermedad, y el propio marido la abandono a su merced, ella, culpada de todo lo sucedido, se encerró en aquella casa con la esperanza de irse a un lugar más humano y sereno, que aquellas cuatro paredes sin luz y sin sombra.
Regresé a casa sin poder creerme lo que había escuchado, pero en aquel momento comprendí la metáfora que resultó aquel sueño para mi.
miércoles, 7 de diciembre de 2011
querida..
Hay claros y estrellas por todas partes, zonas despobladas, caos, ansiedad, política social, desesperación, hambre, pobreza, riqueza, soberanía.
Ahora es cuando yo pienso, ¿Los términos anteriores no deberían estar ilegalizados tal cual la marihuana o el hachís?
A mi me resulta más dañino, doloroso y perjudicial observar como éste mundo se va a tomar el fresco.
¿No nos damos cuenta de lo hermoso que es? ¿Por qué sólo vemos lo que los demás quieren de nosotros?
¿No te cansas de darle la espalda a lo que sientes? ¿Qué pensaría tu ídolo de ti? ¿Es eso justo, que tú tengas cuanto quieras y niños más pequeños recorran kilómetros para ganarse los cuartos?
Es muy fácil, sentarse en el portátil a que papá te haga la cena, que mamá te dé dinero, que la abuela les dé la razón para que puedas salirte con la tuya.
Hace unos instantes mi madre no quería que limpiase una encimera por llevar lejía, y yo le respondí, "Mamá, si soy mayor para salir de noche, soy mayor para limpiar cualquier porquería"
Me parece injusto que mi madre estando enferma, tenga que hacerlo todo ella sola, siento haberme dado cuenta tarde, pero vale más tarde que nunca.
¿No nos damos cuenta de que los polos se derriten?
Mi madre el otro día soñó que la luna desaparecía, ¿Te has parado a pensar en las consecuencias que eso traería? Por si no lo sabes, la luna regula las mareas, y sin mareas, no hay tierra.
Para mi lo más hermoso de esta vida es el amor, la felicidad, la paciencia, el esfuerzo, la consistencia, el jugo de todas las cosas, eso que hace que merezcan la pena, que saben a gloria cuando las pruebas una y otra vez.
Deberíamos luchar porque nuestros hijos no vean la clase de mundo que antaño crearon nuestros abuelos y padres, todo se puede lograr, se pudo parar la peste, ahora se puede tratar el cáncer, ¿Qué nos frena? estamos abiertos a un mundo de posibilidades extremistas.
Y esto, creo que se lo debería dedicar, a la persona que más quiero en el mundo, el único hombre que ha sabido abrirme los ojos respecto a cómo es la vida, y cómo puede llegar a ser.
Gracias por esto, gracias por existir.
martes, 6 de diciembre de 2011
Once upon.
Me gusta escucharte respirar.
Sentir que puedo ver cosas más allá de los cristales de una ventana.
Mi vida es una cárcel, los garrotes son mis problemas, la llave es mi salida, y las voces que escucho a través de las paredes sólo pronuncian tu nombre.
Las puertas del infierno están abiertas para mi, dónde el miedo se esconde, y dónde las esperanzas no pueden pasar, sin embargo es un camino que me niego a recorrer.
Por encima de cualquier pero, estoy aquí para protegerte, de lo que sea que te preocupe.
A veces me pregunto de qué tienes miedo, qué podrías perder, cómo soy, si te haría daño, si podría funcionar, si olvidases a todas las demás mujeres que rondan tu cabeza.
Yo no te pido nada de eso, yo sólo quiero lo mejor para ti, y estoy asquerosamente enamorada, hasta el punto de llorar de emoción cuando me sonrojas, o me dices algo que he olvidado que soy.
Unas cuantas frases hacen de mi existencia completa, y tu con un simple gesto llenas el frasco de mis emociones.
No obstante quiero que quede claro que sigo siendo la misma de siempre, no he cambiado en absoluto, y dudo mucho que lo haga jamás, son demasiados años encontrandome y me siento bien como soy.
Bienvenido a la era de los sueños, las niñerías, los cafés con brownie, las sonrisas, las noches viendo películas de guerra, las tardes en el campo, los besos interminables, los abrazos sueltos, las caricias propias y las insinuaciones varias.
Bienvenido al planeta de los sueños.
Sentir que puedo ver cosas más allá de los cristales de una ventana.
Mi vida es una cárcel, los garrotes son mis problemas, la llave es mi salida, y las voces que escucho a través de las paredes sólo pronuncian tu nombre.
Las puertas del infierno están abiertas para mi, dónde el miedo se esconde, y dónde las esperanzas no pueden pasar, sin embargo es un camino que me niego a recorrer.
Por encima de cualquier pero, estoy aquí para protegerte, de lo que sea que te preocupe.
A veces me pregunto de qué tienes miedo, qué podrías perder, cómo soy, si te haría daño, si podría funcionar, si olvidases a todas las demás mujeres que rondan tu cabeza.
Yo no te pido nada de eso, yo sólo quiero lo mejor para ti, y estoy asquerosamente enamorada, hasta el punto de llorar de emoción cuando me sonrojas, o me dices algo que he olvidado que soy.
Unas cuantas frases hacen de mi existencia completa, y tu con un simple gesto llenas el frasco de mis emociones.
No obstante quiero que quede claro que sigo siendo la misma de siempre, no he cambiado en absoluto, y dudo mucho que lo haga jamás, son demasiados años encontrandome y me siento bien como soy.
Bienvenido a la era de los sueños, las niñerías, los cafés con brownie, las sonrisas, las noches viendo películas de guerra, las tardes en el campo, los besos interminables, los abrazos sueltos, las caricias propias y las insinuaciones varias.
Bienvenido al planeta de los sueños.
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