Supongo que el viento hace años se llevó mi compasión, cuando subida a lo más alto de un monte cercano al centro de mi ciudad me bebí varios litros de alegría como si las horas no cesaran, junto a mi esa persona que ha sabido darme todo lo que alberga mejor que nadie, su honestidad.
En aquel monte dónde me encontraba solía pensar que alejandome de los problemas hallaría la solución a todo lo que me colmaba de desgracias, pero me equivoqué una vez más en mis teorías, mis sucias, patéticas teorías.
Creí que el destino no podía hacerme más daño, que no habría nada más grave que todo aquello que estaba en mi interior, que no podría cometer más pecados, más errores, quería modificar mi pensamiento por uno más casto, por uno más inusual, necesitaba sentirme dentro de los bosques y respirar aire limpio.
¿Cómo podría sentirme viva con diecisiete años? ¿Es justo que paguen justos por pecadores? ¿A qué tipo de sociedad pertenezco? ¿Qué me deparará mi conciencia esta vez?
Necesito gritar, muy fuerte, hasta que mis cuerdas vocales sufran en silencio el dolor y la angustia que padece mi ser desde el propio día en qué nací.
¿No puedes entender lo que siento, lo que me haces sentir? ¿Es un juego, sólo soy eso, no tienes nada qué explicarme?
Odio renunciar a tus labios todas las noches, dormir en una cama vacía y no poder escuchar los susurros de los pájaros al anochecer, odio esto, ya es suficiente, no puedo con más, esta vida es para mi, así es, no quiero que nadie más cargue con ella...
Dame amor y no me sueltes, JAMÁS, no me olvides, no me defraudes, no me humilles, no olvides tu nombre, no olvides aquel primer Te quiero, no quieras comprender lo que no está escrito en tus ojos.
Sé que no es lo que deseas, que no es fácil, ten fé, todo lo valioso en esta tierra ha sido corrompido por humanos, tú eres lo único que me queda en esta triste existencia llena de masacres varias.
Sueña conmigo cuando estes enfermo, acaricia mi ropa cuando esté de viaje, nunca olvides mi aroma, coco y vainilla dulces.
De esas pesadillas que nunca habrás soñado brotará la energía que poseo para iluminar tu camino allá dónde el señor te lleve.
Cuidaré de ti cuando más me necesites, para eso he sido creada, soy tu pura bendición.

No hay comentarios:
Publicar un comentario