lunes, 19 de diciembre de 2011

Varias entradas con una sola razón.

¿Qué he necesitado toda la vida para ser así?
Fría, orgullosa, malvada, atroz, sinvergüenza, qué de cosas soy, quizá si no fuera por esas palabras tal vez no me sentiría orgullosa de mi parte bondadosa, quizá en mi firmamento esté todo esto, estás tú seguramente, en mi testamento pondré tu nombre en cursiva con un corazón de color negro. El rojo es el color de la pasión, el blanco el de la muerte y el negro el de la eternidad, supongo que hallas captado lo que quiero decir con esto, un corazón vivo se rompe, un corazón muerto no puede sentir y un corazón congelado no late pero se rompe.
Hasta en la sepultura fantasiosa seré, hasta que las campanas de mi funeral suenen a destajo, y no paren, hasta el amanecer no.
¿Me haces un favor? Recuerda mi parte buena, la mala ha cometido demasiados errores, y el Jekyll que llevo dentro debe ser enterrado.

Tu más fiel admiradora, Taan Ylönen.

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