Vienes a conocer mi lado más humano y no sabes cual es mi lado más cruel.
Te has metido de lleno en mi vida sin saber por qué, y la verdad nunca he sido más feliz.
Qué estúpida es la realidad, es tan relativa como la verdad misma y cuando aparece por tu camino ya no sabes en qué pensar.
Callarme, sentir, volar, esconderme, resguardarme, crear, motivar, deslumbrar, desnudar, quizá sean los motivos por los cuales mi nombre aparece en el registro civil de alguna parte de la geografía existente.
Sueño contigo, cada vez que siento dolor, cada vez que abro mis pálidos ojos, cada vez que muerdo mis labios con los dientes, cada vez que suspiro por ver el rocío en el verde campo.
Un nombre, un letrero, un color, un número, son simples datos que pueden aclarar mi presente.
Mis comisuras se llenan de ternura cuando veo tus fotos, es algo incesante.
Nadie es mi nombre, ahora y siempre, no me conoces, no lo intentes.
Cásate sólo con aquel que te ha traído al mundo, no le des más vueltas al por qué de tu sufrir, nadie tiene la respuesta.
Debes hacer de ti una persona valiente y poderosa, sacarte tú mismo de tus líos y no esperar nada más de nadie, para eso nos han fabricado.
No puedo evitar escuchar un tu en cualquier canción y sentir un sólo latido de tu corazón en el mío.
Qué de ironías solemos relatar las personas, tan desdichadas, tan vulgares unos para otros, y aún así nos creémos superiores a los demás, menuda desfachatez.
Me motiva saber que mi vida está estancada aquí, que me la han estropeado poco a poco y ahora no tengo nada, no tengo motivos para retomar mis estudios, me los estropearon, y viviré estancada, lo estoy viendo...
Odio ser esa a la que todo le ha sucedido y tiene que pagar sus propias consecuencias, ojalá alguien se pusiera de mi lado en vez de preguntarse, cómo puedo estar en el curso en el que estoy...
Mis años pasan, y no son lo que eran, aunque las personas me traten igual, yo me siento más adulta cada día que pasa, y que me cortan las alas cuanto más rápido posible, mejor.
Quiero volver a ser aquella chica a la que todos llamaban Taan, así porque sí, una vez me llamaron así y llevan años haciendolo, no quiero ser la que está perdida, no puedo soportar más esa propia decepción.
El amor quizá, es lo más bonito que tenemos en la vida, pero ahora mismo mis prioridades son otras, y tengo que salir de ese agujero cuanto antes mejor, sola es muy difícil, pero a mi nadie me ha ayudado, ni siquiera mis propios padres, son los primeros que me han arrebatado mi infancia con historias del pasado que preferiría no haber escuchado.
Cuando te lo dan todo y al segundo te rompen en pedazos, no tiene ninguna gracia.
Qué fácil es tener diecisiete años y decir, hoy voy a salir, yo lo veía así, es fácil, cuando te lo pagan todo lo es, pero yo tengo mi propia mentalidad, no pienso dejar que mi madre tenga que trabajar doce horas para mi.
¿Quién soy yo para que me suceda todo esto?¿De verdad este es mi destino?¿Cuando me muera alguien me recordará con dolor?
Me gustaría saber la respuesta a todo este puñal que me atraviesa el alma, pero no puedo, supongo que hay cosas que es mejor dejarlas dónde están, aunque nos entren ganas de tirarnos por una ventana, qué complicado es soñar si no tienes a nadie que sueñe para ti, escribo, escribo para darme cuenta de lo que he hecho mal en todos mis años sabáticos, qué estúpida he sido, cómo me he dejado engañar, ahora no sé qué voy a hacer, la gente con una simple carita triste piensa que me puede ayudar, a veces vale más no decir nada, y que las cosas sigan su curso, porque los comentarios más estúpidos, pueden ser los que más daños causen.
Qué felicidad es estar en el mundo, creer que alguien del pasado puede seguir sintiendo algo por ti, te acabas dando cuenta de lo payasa que es la vida y de lo que se ríe de ti, ríete tu de ella, no sé a qué esperas, la vida es un juego, eres un peón, y el rey te va a comer.
Catapultarme a un universo paralelo, cuantas veces quise hacerlo, cuantas veces me he arrepentido, cuantos momentos habría perdido, ningún momento es en vano, todo tiene su por qué.
Por qué existimos, para hacer daño, para enamorar, para dar vida...
Quizá no sea la mejor madre del mundo, pero algún día me gustaría que un niño saque mis ojos, que alguien esté ahí para besarme cuando esté enferma, y el día en que yo me muera, que me diga, descansa en paz.
Si todo fuera más fácil, te diría que si a todo lo que me pidieras, confórmate con tenerme aquí, he llegado a puntos de querer dejarlo todo y marcharme a dónde quiera que te lleve él, aún así, te prometo que iré a buscarte, ya lo sabes, vigila tu espalda, seguramente tendrás a una fugitiva detrás de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario