El espectáculo, al igual que la vida en sí de una persona, debe continuar, pese a todo.
Mi péndulo es escaso, me muero, me ahogo entre cenizas y polvo, soy eso, partículas minúsculas de afecto que desaparecen con la bruma.
Qué preciosa es la vista desde aquí, es hermoso, al igual que es preocupante, esto que hay aquí, quizá mañana ya no esté, he llegado ahora mismo, en este instante a esa conclusión, debería valorar más lo que tengo y dejar de pedir cosas imposibles, me he dado cuenta de lo egoísta que soy cuando posiblemente alguien más pequeño que yo necesitase una décima parte de lo que yo derrocho al día, vergüenza me doy al no poder hacer nada al respecto más que observarlo por una televisión, me siento impotente...
Sólo espero que hagas bien en mi ausencia, y que no pierdas tu toque, ese toque mágico que nos vuelve locas, esa voz sensual, esa clásica mirada, esa salvaje sonrisa, qué hombre.
Nunca podré olvidarte, de eso estoy más que segura, no sé cómo has llegado a mi vida, pero bua, no te marches jamás por favor.
Algún día te devolveré todos los favores con iva, lo prometo.
Sólo piensa que no podríamos estar en una mejor situación qué, el vivir una aventura fantástica en un sueño interminable, yo lo pienso así.
Y, para terminar, quiero decirte que te amo, con todas las letras de mi nombre, con todos mis sentimientos, con todas mis fuerzas, eres la persona que lo ha dado todo por mi, y yo no te he demostrado nada, qué sincero eres, qué genial, te espero una vez más a las cuatro de la mañana, en cualquier ciudad, en cualquiera de tus sueños, sólo cógeme de la mano y te llevaré a ver mundo.

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